Jueves 30 de Julio de 2020
En uno de los momentos económicos más complejos que vive el país en las últimas décadas, producto de la pandemia del coronavirus que genera y generará una gran recesión financiera, Newell’s está logrando acentuar su recuperación dentro y fuera de la cancha. Y más allá de las autoridades de turno que hoy están administrando al club, que por supuesto tienen sus méritos y falencias como toda gestión, se puede ir más allá de la coyuntura política y afirmar que esta renovación leprosa es producto del esfuerzo y sentido de pertenencia de todos los socios y los hinchas leprosos. Porque fue la gente la que estoicamente bancó las tormentas deportivas e institucionales, la que tuvo paciencia para soportar equipos que lucharon por mantener la categoría, la que colmó la cancha en las buenas y en las malas y la que se animó a recuperar la democracia tras los tiempos oscuros de Eduardo López. El hincha de a pie es el verdadero protagonista de que Newell’s puede ser cada día un poco más grande. Ahora amplió considerablemente sus terrenos en Bella Vista.
Y el complejo de Bella Vista es un orgullo por ser uno de los predios de entrenamiento más importantes del país, a partir de la donación del hotel de primerísimo nivel que concedió nada menos que Marcelo Bielsa y que lleva el nombre del prócer Jorge Bernardo Griffa, que regresó al club para hacerse cargo de la captación.
Este año si la pandemia lo permite habrá elecciones en el Parque. Pero más allá de esta situación que deberán valorar los socios sobre si le dan continuidad al oficialismo o eligen alguna alternativa, lo relevante es que el crecimiento de Newell’s, con la trascendental ampliación del predio de Bella Vista, es obra del sentido de pertenencia de todos los hinchas.