Tras adquirirlas a una empresa de comida para mascotas, las comenzaron a ofrecer en un local del macrocentro. Los gustos que vende son banana split y salchicha con queso.
Miércoles 05 de Junio de 2024
Si de innovar se trata, el rubro de las heladerías es un buen territorio para animarse a ser creativo. La cantidad de propuestas y la excelente calidad de este producto hacen que la competencia en Rosario sea fuerte, además de contar marcas de trayectoria en el mercado. Así lo analizaron Axel y Matías Salas cuando abrieron Fiascunari Gelatería en junio de 2023, en la esquina de Rioja y Pueyrredón, con una oferta que fusiona helados con panadería y postres italianos. Si bien este concepto les permitió llegar a un público amplio, los hermanos sabían que para seguir creciendo debían destacarse y se animaron a traer a Rosario un producto singular: helado para perros. En concreto, las primeras paletas heladas para perros que se venden en la ciudad.
Se trata de un snack refrescante para que las personas puedan darle de probar a sus mascotas cuando visitan juntos la heladería, ya que al ser "pet friendly" el espacio permite el ingreso con animales. Aunque desde Fiascunari aclararon que algunos vecinos lo compran y se lo llevan a su casa para tenerlo como postre a la noche o guardarlo para alguna ocasión especial. Los dos sabores que se pueden conseguir actualmente son "banana split" y "salchicha con queso". Cada paleta vale $1500.
"Acá viene mucha gente con sus perros y pensamos en poder darles un producto a ellos para que disfruten en compañía de sus dueños. Buscando qué había en el mercado encontré a una empresa de Ramos Mejía, Buenos Aires, que promocionaba helados para perros. Me pareció muy interesante y me contacté, me comentaron que vendían a negocios de distintas partes, pero nosotros fuimos la primera heladería que les compró cajas para vender al público en el local", contó Alex Salas a La Capital.
Un helado muy diferente
Así fue como los hermanos adquirieron unas tres cajas con veinticuatro unidades cada una para hacer la prueba y ver cómo respondían los clientes a este snack refrescante que se volvió muy popular en otras ciudades del país. Hoy, las paletas heladas están exhibidas para que las personas las conozcan y, si bien van pocos días, ya varios preguntaron de qué se trataba y se llevaron algunas a sus casas para que probaran sus mascotas. El precio, accesible en comparación con un helado para humanos, es un factor fundamental para que varios se animen a comprarlas.
"En realidad, conocimos las paletas en el verano, pero en ese momento venía mucha gente al negocio por ser temporada alta y nos pareció mejor esperar a que baje un poco el flujo de personas para ver qué les parecía y tratar de impulsar los meses de frío con un nuevo producto como este. Está hecho a base de vísceras, trigo y sin azúcares que puedan hacerles mal. Están pensados 100% para la digestión animal, aunque aclaramos que es solo apto para perros, no gatos", indicó Salas.
Además de los dos sabores que venden en la heladería, la fábrica realiza un tercero de "crema" que no estaba en stock, pero los emprendedores planean conseguir para una segunda tanda. También comercializan las paletas por aplicaciones de delivery como Rappi o Pedidos Ya, con un recargo que ronda el 30% cada unidad y que se debe a la comisión de estas plataformas.
Todo queda en familia
Para los hermanos Salas, la decisión de abrir Fiascunari en el invierno del año pasado se debió a la oportunidad de emprender un proyecto juntos, algo que según Alex tenían pendiente. Fanáticos del helado y criados en la zona sur de Rosario, quisieron replicar un modelo de heladería que ofreciera lo mejor del helado artesanal propio de los barrios, con un nuevo concepto boutique, ligado a la gastronomía italiana.
Además de vender veinte gustos de este producto, ofrecen platos con helado como Affogato, un postre italiano a base de café, pan brioche relleno de helado y cannolis, una masa enrollada en forma de tubo que adentro también lleva helado o crema. Así generaron un diferencial con respecto a otras marcas. Esta oferta amplia viene siendo elegida durante los meses de frío, cuando baja la venta de cremas heladas.
"Yo vengo del sector de Higiene y Seguridad y mi hermano es administrativo contable, pero siempre nos gustó el helado y queríamos hacer algo juntos. A la heladería le pusimos Fiascunari porque es nuestro apellido materno y este es un negocio familiar. Lo manejamos nosotros, pero tercerizamos la producción con un Ingeniero en Alimentos que nos hace cada sabor de forma exclusiva e incluyendo opciones más allá de las tradicionales, por ejemplo sumamos una línea "keto" que son dos gustos bajos en azúcares y altos en proteínas. Algo que nos gusta es innovar con nuevas propuestas", aseguró Salas.