Llevan tres décadas en la industria textil y tienen una clara estrategia para seguir creciendo

Abrieron el e-commerce, sumaron eficiencia y un plan de negocios. La historia de 1410 Telas, una marca que ya es un clásico.

08:05 hs - Domingo 04 de Octubre de 2026

Si hay un saber que se valora en la industria textil es el de las buenas costureras. Es por eso que, cuando Víctor Soso tuvo que buscar un nombre para su empresa, no lo dudó y la nombró: 1410 Telas. Es que el 14 de octubre se celebra el día mundial de las costureras y justo un 14 de octubre abrió su primer local céntrico. Negocios de La Capital entrevistó a Víctor y a su hijo, Jerónimo, para saber de primera mano cómo está el negocio textil y escuchar la historia de esta marca que ya es un clásico rosarino.

Víctor conoció este negocio casi desde la cuna. Fue su abuelo el que comenzó como mercachifle, con esa palabra lo recuerda él, porque así se les llamaba a los vendedores que iban local por local mostrando los productos que tenían para vender. Víctor vio trabajar a su abuelo y luego a su papá, quien tenía una fábrica de camisas, pero en el año 1995 decidió independizarse. Recuerda que también empezó como mercachifle, tocando puertas y vendiendo telas a terceros. De aquel aprendizaje recuerda el legado que le dejó su papá "aprendí el esfuerzo, la convicción de hacer las cosas bien y el respeto al comercio, que a veces no es tan respetado".

Dos años después, Víctor abrió su primer local en la zona oeste de Rosario. "Yo nací y crecí en el centro, pero en aquella época conocí una persona que vendía mucho por esa zona y pensé que había un buen mercado para crecer". Tras esa experiencia, que fue muy buena, estrenó un segundo local en Provincias Unidas y Montevideo y, curiosamente en pleno 2001, cuando acuciaba la crisis, se volcó al centro sobre calle San Luis al 1400. Paso a paso, la marca se fue consolidando y pudieron finalmente comprar un inmueble propio para llevar 1410 Telas y en 2009 se mudaron al emplazamiento actual de Corrientes 968.

En la puerta del local puede escanearse el código QR para hacer pedidos online. Al estar ubicado en el corazón del centro les funciona muy bien por la gran cantidad de gente que circula por ahí.

Este paso a paso, los lleva a un presente que los enorgullece. "Nosotros hoy tenemos un respaldo y apoyo de proveedores por la trayectoria y el cumplimiento de la palabra. Porque cuando me ha pasado algo y he pedido tiempo, siempre me lo dieron", explica Víctor al tiempo que calcula que trabaja con proveedores que, en algunos casos, lo conocen desde hace más de 20 años.

Una industria a la que hay que seguirle el paso

Respecto a cómo han ido afrontando cada cambio económico del país, Víctor tiene una mirada que va más allá de los gobiernos. "Nosotros nos vamos adaptando, no leemos la política" dice y añade: "El negocio de las telas siempre fue fluctuando en el país. También vas fluctuando vos como empresario y tu clientela cambia, si pide una cosa, traemos eso que pide. Siempre nos mantuvimos a flote. Sin ningún sobresalto adaptándonos a lo que venía".

Lo que sí está viendo hoy es que el consumidor está cada vez más expectante a las oportunidades y a los buenos precios, un terreno donde ellos se mueven muy bien porque con tantos años en el negocio de las telas logran buenos acuerdos con los proveedores que luego los trasladan a sus clientes.

La llegada de la segunda generación

Jerónimo Soso trabaja codo a codo con su padre, en esta empresa familiar tras haberse recibido de Licenciado en Gestión de Negocios Digitales. Confiesa a Negocios que desde chico le gustó la industria textil. De hecho, su padre recuerda una anécdota de cuando sólo tenía 5 años: "Jerónimo estaba en el local, había varios vendedores hablando más atrás y cuando entraron los clientes los llamó y les dijo: 'chicos, ventas', era realmente muy chico y fue muy gracioso".

Así, la segunda generación ya está en la marca, de hecho, Mateo Soso, hermano de Jerónimo, es ingeniero industrial y trabaja como consultor en la empresa familiar aportando ideas en el área de eficiencia. "Nos hizo sumar cinturones porta tijeras para que en el negocio sea más ágil la dinámica y las ventas", ejemplifica Víctor.

En el caso de Jerónimo, su aporte tiene que ver con haber comenzado con el área de e- commerce, abrir el canal digital, sumar las promociones en redes sociales y generar así una nueva comunidad de clientes. También está en el mostrador, viendo el movimiento del negocio, y hacen con Víctor viajes al exterior desde hace cuatro años para ver las tendencias en telas y adelantarse a las temporadas. "Lo que realmente nos apasiona es el desafío de estar siempre buscando algo nuevo y mantenernos en movimiento. Nos gusta escuchar a nuestros clientes y encontrar en cada momento la mejor propuesta para ellos. Y, sobre todo, disfrutamos del comercio y de todo lo que implica estar detrás de un negocio día a día", explica Jerónimo a Negocios.

El mercado que atienden

Los dueños de 1410 Telas explican que ellos cuidan mucho a sus tres canales de venta: los emprendedores, el mayorista y el consumidor final. El primero está en expansión, los emprendedores hacen confecciones para vender online y Jerónimo detalla que es un cliente al que siempre tratan de apoyar. Esa es también una filosofía de Víctor quien remarca que "nada se hace sólo en este mundo, siempre está alguien que te ayuda". Es por eso que, a este segmento, tratan especialmente de venderles a un precio conveniente para que puedan hacer sus confecciones.

Luego está el canal mayorista, que es clave para la empresa. Les venden a mercerías y a distintos locales de telas tanto en Rosario como en diferentes puntos del interior del país. Y, por último, venden también al canal más tradicional, el consumidor final, que va y compra algo puntual para confeccionar una pieza.

Víctor y Jeremías lograron una buena sinergia: cada uno aporta lo propio, el padre la experiencia y el hijo trae las nuevas tendencias en e-commerce, lo cual les permite abrir más el abanico de clientes.

En lo que respecta a la oferta de telas, explican que la variedad es muy amplia. Tienen desde retazos, que es un segmento fuerte de venta porque es muy buscado por los emprendedores y el consumidor final y también hay una gran demanda de telas de uso cotidiano como lycra de algodón, jersey e interlock, que tienen movimiento durante todo el año. A esto se suman telas para la confección de prendas cómodas, como gabardinas, morley o plush. Aclaran que la demanda también cambia según la época del año: durante el verano se destaca el lino en todas sus variedades, mientras que en invierno los protagonistas son el polar y el darlon. Y, por último, tienen un segmento más de venta que son las telas para cortinas y decoración como rústicos o gasas de algodón.

Si hablamos de futuro, padre e hijo se ven para adelante buscando seguir creciendo en la industria de las telas, de hecho, ya alquilan un nuevo espacio en el centro para lo que es el depósito. Y, aseguran que juntos hacen una buena sinergia: Víctor tiene el expertise en la administración y en el contacto con los proveedores y a eso le agrega la viveza de haber estado siempre en el comercio, mientras que Jerónimo suma a la marca las nuevas tendencias de ventas a través del canal digital y la nueva energía para seguir creciendo en esta industria.