La crearon dos emprendedores rosarinos, quienes compraron las máquinas para lograr alfombras de calidad a un precio competitivo. Llegaron al streaming de Luzu con su producto
12:53 hs - Miércoles 01 de Abril de 2026
Milena Gota buscaba en Google un patrón para poder tejer un buen sweater. En ese camino, el algoritmo le sugirió un instructivo para hacer alfombras de calidad. Lo miró con atención, se lo mostró a su pareja Martín Navas, y juntos pensaron que ahí podían encontrar un buen nicho donde crecer. Y lo hicieron. Tras investigar el proceso llamado tufting, se animaron a invertir y crear la marca Rhae Rugs.
Este camino lo iniciaron en abril del 2023. Comenzaron en un monoambiente a hacer sus primeros modelos, confiesan que en esas incipientes confecciones no tuvieron el resultado esperado, pero entendían que esa etapa estaba dentro del proceso. Lo primero fue invertir para comprar una máquina china, recuerda Milena que “para comprarla hicimos un adelanto, en aquel momento sólo había una página en Buenos Aires que vendía este tipo de máquinas. Fue todo un riesgo para nosotros, hasta que llegó el equipo”.
Como Milena es muy autodidacta, rápidamente comprendió cómo utilizarla. Mientras que a Martín le gusta la parte de diseño y dibujo, por lo cual empezó aportando lo propio en esa área. La técnica que utilizan, el tufting, consiste en insertar los hilos con la máquina china sobre una tela, que en general es Panamá, tensada sobre un gran bastidor. Se aplica luego el pegamento para fijar esos hilos de lana sintética y se realiza posteriormente el trabajo de refuerzo, base y bordes. Luego, Martín es quien hace las terminaciones: esquila y le da forma a la alfombra para que quede bien prolija.
Un sello de Rhae Rugs es el de lograr alfombras de buen espesor. En ese sentido, Martín explica que, si bien han crecido mucho por redes, lo cierto es que su mejor estrategia es la experiencia del cliente porque “si no ponés una mano arriba de las alfombras sólo por la foto no te das cuenta la calidad del producto. Por eso hemos ido a muchas ferias, porque ahí las pueden ver y tocar. Y el boca a boca nos sirve mucho para que la gente vea que estamos trabajando bien”.
Un salto significativo: duplicar espacio y llegar a Luzu
En diciembre del 2024 los emprendedores rosarinos lograron dar su primer salto. Ficharon un taller en Eva Perón al 4700, lo que les permitió poder fabricar alfombras de gran tamaño, puesto que allí pudieron colocar un bastidor mucho mayor. Hasta el momento, la pieza más grande que hicieron es de 2,40 metros por 1.30 pero pueden alcanzar mayor tamaño según lo requiera el cliente.
La demanda es fuerte, tal es así que en febrero tuvieron que cerrar los pedidos hasta abril porque no llegaban con la producción. Por el momento, sólo ellos trabajan en el taller, pero ambos tienen grandes metas y dicen: “Queremos vivir de esto, soñamos en grande, queremos tener gente a cargo e incluso poder exportar”.
Otro hecho que los ayudó a crecer, sobre todo en redes, fue el de haber confeccionado una alfombra para el streaming Luzu. “Yo los seguía, porque me gustan mucho, y ví que siempre los emprendedores iban y les llevaban cosas. Y dijimos, hay que hacerlo. Hicimos la alfombra más un video y empezamos a pedirle a todo el mundo que lo comparta. Sabíamos que en algún momento les iba a llegar el posteo. Publicamos el video un martes y el miércoles nos llamó un productor de Luzu para gestionar el envío. Les dijimos que queríamos ir en vivo. Y fuimos, nos invitaron al programa, nos encantó”, recuerda Milena.
Un producto competitivo en precio
Hasta el momento, confeccionaron unas 400 alfombras. Respecto de los diseños, la demanda varia, la mayoría de las veces son los clientes los que llegan con una idea de lo que quieren y ellos la articulan. Los diseños se muestran sobre la tela en el bastidor gracias a un proyector que hace que puedan trabajar con exactitud, sobre todo en lo que a medidas se refiere.
Una de las búsquedas de Martín es comenzar a crear diseños propios, porque él quiere “llevar nuestro arte a todos lados”. Y para ese camino, les gustaría también sumar a un diseñador gráfico para crear cápsulas y catálogos anuales, lo que les puede permitir pasar de un modelo de pedidos personalizados a uno de diseños propios.
En lo que respecta a los valores de venta, en la industria de las alfombras el precio se mide por centímetro cuadrado hilado. Una alfombra de tamaño estándar, de 50 por 50, arranca en los $100 mil, pero si se piensa en una alfombra de buen tamaño por ejemplo para un living el precio asciende a $500 mil, siempre con promociones en efectivo o transferencia.
Sus clientes son muy variados, trabajan con interioristas y arquitectas que hacen pedidos para sus proyectos, pero también confeccionan para el usuario final. Uno de los rubros en el que tienen más demanda es en el deportivo, con alfombras de los principales clubes de fútbol rosarinos. De hecho, adelantan a Negocios que puede haber alguna sorpresa en ese segmento por una alfombra muy esperada que ya confeccionaron y deben entregar.