Federico Braun: "Ahora somos líderes absolutos en el interior de Argentina"

La Anónima desembarca en Rosario tras la adquisición del fondo de comercio de los supermercados del Grupo Libertad. La estrategia de este gigante contada a Negocios de La Capital por el presidente de la compañía, Federico Braun y su hijo Nicolás, quien es gerente general.

08:05 hs - Domingo 14 de Junio de 2026

Braun es un apellido de los más fuertes en el ecosistema de empresarios argentinos. Son los fundadores de la cadena de supermercados La Anónima, que viene creciendo a pasos agigantados desde el sur hacia el norte del país, cuentan con dos industrias frigoríficas y tienen además una fuerte presencia accionaria en el Banco Galicia, entre otras unidades. Pero hoy son noticia en Rosario porque dentro de su última jugada de negocios adquirieron el fondo de comercio de la división de hipermercados del Grupo Libertad, por lo tanto, controlan el supermercado rosarino ubicado en Oroño al 5.900.

El plan de los empresarios es seguir creciendo en todo el país, acerca de esa estrategia dialogó Negocios de La Capital con Federico Braun, presidente de la compañía, y con Nicolás Braun, gerente general. “Tras este acuerdo, ahora somos líderes absolutos en el interior de Argentina”, titula Federico y explica el plan que tienen entre manos: “Lo hicimos a pesar del contexto porque es una gran oportunidad, nos permite generar eficiencias por volumen, estamos alquilando 12 importantes sucursales de la cadena”. Utiliza la palabra alquilar porque lo cierto es que esto es una sociedad, donde el Grupo Libertad se queda controlando el área del shopping y enfoca su core business en el negocio del real estate, mientras que La Anónima se queda con la operatoria de 12 sucursales distribuidas en Córdoba, Tucumán, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas, Santiago del Estero y Rosario.

Pero hay un dato estratégico que suma Nicolás en la entrevista: “No sólo la operación incluye los supermercados, sino que también sumamos un depósito muy importante en la ciudad de Córdoba, de 22 mil metros cuadrados. Es incluso más grande que los que ya teníamos. Entonces con ese depósito mejoramos mucho la logística pudiendo llegar a todo el norte del país”. Ahora están construyendo dos nuevas sucursales en Córdoba, una en San Francisco y otra en Bell Ville y ambas son posibles gracias a este nuevo depósito. El próximo paso será el crecimiento hacia el norte argentino.

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Las góndolas del super en Rosario ya tienen todos los productos de La Anónima.

Una estrategia nacida en ciudades chicas

Los orígenes de La Anónima se remontan a la ciudad chilena de Punta Arenas en el año 1908, cuando las familias Braun y Menéndez fundaron la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia. En el boca a boca, la gente del sur le decía “La Anónima” y así fue como fueron heredando ese nombre generación tras generación. El crecimiento se fue dando desde el sur al centro del país, siendo fuertes primero en Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego y luego la expansión llegó al resto del país, teniendo hoy 171 sucursales en 91 ciudades de Argentina.

El fuerte de La Anónima no son las grandes superficies, como los hiper, sino que prefieren supermercados más chicos en ciudades pequeñas o medianas. De hecho, no están presentes en la ciudad de Buenos Aires, porque aún ven nichos de crecimiento interesantes en otros puntos del país, como lo es Rosario.

“La estrategia de La Anónima siempre fue ser líder en el interior, básicamente porque nacimos en la Patagonia y fuimos creciendo en muchos casos a través de adquisiciones. Esta es la más grande que hemos hecho, cuando uno adquiere un supermercado lo que te permite es crecer rápidamente y a la vez, de alguna forma, sacas un competidor”, explica Federico y añade respecto de la negociación con el Grupo Libertad “fue fácil porque tenemos intereses alineados, ellos quieren quedarse con los shoppings y tener un buen supermercado como negocio ancla dentro del mall y quieren gente de confianza. Somos socios y a los dos nos interesa que nos vaya bien”.

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La Anónima cuenta con dos frigoríficos en Argentina, lo cual es un gran diferencial para poder ofrecer buena calidad a sus clientes.

Por otro lado, Federico confiesa que, en la estrategia de ir a ciudades chicas o medianas, Rosario no estaba en el radio, por su tamaño: “Es la segunda ciudad más importante del interior del país, esto es un gran desafío para nosotros, estamos entrando a ciudades donde antes no queríamos estar”. En ese marco, Negocios consultó si tienen interés en abrir más bocas en la ciudad, pensando en unidades más pequeñas y dando pelea en otros barrios. El presidente de La Anónima aseguró que no descartan abrir nuevas sucursales, aunque ahora están concentrados en estas aperturas.

Respecto de dar la batalla en Capital Federal, Federico explica “mientras esté yo probablemente no va a suceder, yo no voy a estar muchos años más. Pero algún día La Anónima estará en Buenos Aires. Pero ¿por qué voy a ir ahora? Si tengo otros negocios que no hice y que puedo hacer de forma rentable”.

Los frigoríficos, una unidad clave

En el 2002 La Anónima comenzó a operar frigoríficos propios, apostando al diferencial que le daría frente a la competencia. Actualmente producen tanto para el mercado interno como para el de exportación con dos plantas, Frigorífico Pampa Natural y Frigorífico La Anónima en Salto. Afuera exportan el 40% de lo que producen, mientras que el 60% queda en Argentina.

Nicolás detalla que “se integra muy bien la cadena, porque lo que exportamos es lo que no tiene tanta demanda acá, como el lomo, el bife ancho y el bife angosto que se exporta a Europa. Después el pecho lo exportamos a Israel, con una faena kosher, y algo a Estados Unidos. Y luego lo que es carne picada, cortes de asado, vacío, matambre, y cortes para milanesa, bola de lomo, nalga eso queda todo acá. Lo que estamos buscando en nuestras plantas es agregar mucho valor, van a ver que toda la carne picada que se vende en nuestro supermercado en Rosario se fabrica en la planta de La Pampa, las milanesas o el chorizo, igual”.

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La marca nacida en Punta Arenas cuenta con distintos productos propios que ya se comercializan en Rosario.

Y, en lo que tiene que ver con el negocio, Federico agrega que es una cadena muy virtuosa, porque la carne es lo que más consumen los argentinos, además al tener frigorífico propio dejan de pagar ingresos brutos a terceros y, por otra parte, están esperando un futuro acuerdo entre los gobiernos de China y Argentina para la exportación de menudencias, lo que sumaría un plus muy importante para la cadena de ganados y carnes. “Por otra parte, la industria frigorífica tiene la ventaja de generar dólares y si querés financiarte en dólares los necesitas. Hoy esto nos permite estar exportando 180 millones de dólares por año y eso nos da una enorme tranquilidad”, añade el presidente de La Anónima.

El volumen mueve montañas

El flamante acuerdo con el Grupo Libertad les permite también negociar con sus proveedores desde otro lugar. “Nosotros con esta adquisición movemos un volumen de casi diez veces más del que tenía el Libertad. El volumen mueve montañas, eso te deja mucho mejor posicionado para negociar con los proveedores”, explica Federico y añade Nicolás: “Como marca también pasas a valer más porque estás presente en más lugares. Estamos en 16 provincias, 15 capitales. Entonces, para el proveedor, para quien quiere comunicar su marca, pasas a hacer un canal mucho más potente. Nosotros hoy tenemos entre 12 y 13 puntos de market share y sumando las bocas del Libertad vamos a llegar a 15 puntos más o menos a fin de año”. Entonces, define: “Si estás entre las tres o cuatro cadenas más importantes del país, claramente podés comprar mejor”.

Comprar a buen precio, permite también lograr tener valores más acordes para los clientes. En este sentido, en Rosario, aseguran que vienen con una política de precios agresiva. Si bien su lema no es ir por el lado del precio, ya que aseguran que venden calidad, surtido y servicio al mejor precio posible, lo cierto es que en un mercado tan competitivo como el rosarino decidieron que el precio también sería parte de la estrategia de desembarco.

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Para los Braun, el problema más fuerte hoy en el sector no es la recesión, sino la informalidad en el rubro. “Lo hemos dicho muchas veces públicamente, hoy es muy difícil competir por el tema impositivo, la evasión y la elusión”, dice Federico y menciona algunos casos donde no se pagan impuestos, lo que considera como una competencia desleal.

Fidelizar los recursos humanos

A la hora de enumerar las fortalezas de La Anónima sus directivos hablan de su volumen, de la posibilidad de tener sus propios frigoríficos, de contar con una tarjeta propia, así como vender no sólo de forma presencial sino también a través de su e-commerce. Además, acaban de certificar como Empresa B, “somos la segunda gran cadena de supermercados en el mundo en certificar”, asevera Nicolás. “Más que todo lo que decimos siempre es que tenemos una clara estrategia, una buena gestión y esto abarca la logística que tenemos, la tecnología, y la pasión por innovar. Y, last but not least (último, pero no menos importante), tenemos un buen clima laboral. A la gente le gusta trabajar en La Anónima”, asegura Federico.

Cuentan con una planta de unos 11 mil empleados y desarrollaron “una cultura que hace que la gente esté contenta, te cuento cosas increíbles, por ejemplo, un gerente se tatuó el nombre de La Anónima en el brazo. Eso no lo vas a ver frecuentemente”, ejemplifica Federico y menciona una frase del fundador de WalMart, Sam Walton: “Si usted quiere tener clientes contentos, primero tenga el personal contento”.

Para Nicolás, en el área de Recursos Humanos, la clave está en cumplir con todas las obligaciones como empleador y además capacitar a la gente, “aprenden distintos oficios con nosotros, cuidamos mucho a las personas porque al final el contacto y lo que se lleva el cliente de la sucursal es el servicio que recibió. Si llegas a la caja y la cajera te habla mal, destruiste toda la experiencia de compra”.

Con todo, los Braun llegan a este 2026 con un crecimiento consolidado y con la clara decisión de seguir abriendo más sucursales. Además de la de Rosario, este jueves fue el turno de la sucursal de Rafaela, donde también se quedaron con una unidad importante del Grupo Libertad. Ahora, por delante queda el desafío de afianzar la marca en Santa Fe, una plaza muy competitiva con clásicos jugadores locales.