Tiene 150 espacios, de los cuales está colocado un 90%. Ya compraron 20 hectáreas más para seguir creciendo en el segmento de las pequeñas y medianas empresas.
Domingo 07 de Abril de 2024
En octubre de este año el parque industrial de Alvear, que supo darle una respuesta a la demanda de crecimiento de las pequeñas y medianas industrias rosarinas, cumple diez años. Es hora de balances para Micro, el área que desarrollan Luis María Tauzy y Javier Lisandrini, pero también es momento de proyectar el futuro. Con 20 hectáreas nuevas ya compradas y escrituradas a nombre de la marca Micropi SRL, lo que llega es la oportunidad de seguir creciendo.
Luis María es abogado, ha estado a cargo de desarrollos inmobiliarios familiares y es además consultor de empresas. En diálogo con Suplemento Negocios de La Capital, hace su balance de estos primeros años del Parque: “En una década haber terminado las obras comprometidas, haber vendido el 90% de los lotes con un 45% de ocupación efectiva y en funcionamiento no es poco. Y más teniendo en cuenta el contexto que hemos vivido, considerando que, a nivel país, desde el 2018 ha sido bastante ardua la tarea”. Coincide con él su socio, Javier, quien viene del sector de la construcción.
Evalúa que “el balance es más que positivo. Creo que lo que destaca a Micropi y lo pone en la situación en la que está es la decisión empresaria de sostener un rumbo. Definirlo y mantenerlo a través de diferentes escenarios políticos y económicos, con momentos realmente difíciles. Esa estrategia fue dando sus frutos y la familia que se creó alrededor fue también aumentando su sentido de pertenencia al Parque”. Se refiere a que cada persona que se instaló allí vio la curva de crecimiento, motivando a que se fueran acercando más empresas, como los mismos proveedores de las naves que ya estaban vendidas.
El parque tiene 24 hectáreas con 150 lotes de 1000 metros cuadrados, las obras de esta primera etapa están culminadas y en funcionamiento, con un 90% de los lotes vendidos y un 45% de ocupación. Respecto de quienes aún no construyeron sus naves, Luis María explica que son en su mayoría empresas que están en una proyección de expansión, pero esperando una coyuntura económica que los impulse dar ese salto.
Tener ese alto porcentaje de venta los animó a seguir creciendo y proyectar las nuevas hectáreas a anexar, que son la segunda etapa de Micropi. En lo que respecta al perfil de las empresas que pueden entrar, Luis María detalla que tienen la mira en aquellas que “aporten mucho valor agregado, las 4.0, con mucha innovación tecnológica que tenga aporte en ciencia y tecnología, las llamadas i+d, y que cumplan con todos los estándares de sustentabilidad. Incluso dentro del parque estamos trabajando con un asesor medioambiental que tiene amplia experiencia en la materia”.
Un parque diseñado
Al recorrer Micropi llama la atención la prolijidad del área industrial. Tienen un protocolo de construcción donde cada nave se engarza con su nave vecina, lo que les permite no tener cableado a la vista. Además, eligieron el blanco y el azul para que las naves de este parque tengan una identidad propia y se distingan a la distancia. Un dato clave de este parque industrial es su ubicación en Alvear sobre la autopista Rosario-Buenos Aires, lo que le permite una conectividad de mucho valor agregado.
A la hora de analizar su cartera de industriales, Luis María siente que “fuimos pioneros en darle un concepto diferente a la industria con lotes de mil metros. Le dimos la oportunidad a empresas que estaban trabajando en una casa antigua o en talleres que estaban en pleno Rosario a venirse a un parque industrial bien ubicado, con lugar para crecer, para trabajar tranquilos. Había casos de gente que tenía que descargar mercadería a las cinco de la mañana y era muy complicado por sus vecinos. Hoy trabajan cómodos”. Terragene, Liftgate, Color Plus, GeoBiz, Mervak, Laboratorio Litoral, Generar Laboratorios, Infya, Protergium son algunas de las más de 30 empresas que tienen su lote en Micropi.
Asociarse con grandes
Una estrategia que les está dando buenos resultados es la de haber logrado acuerdo con grandes empresas de servicios. En esa línea, La Segunda Seguros tiene oficinas propias en los locales de la entrada al parque además de un consultorio médico de La Segunda ART. Banco Macro también desembarcó con una sucursal para atender de cerca a su cartera de clientes en el parque y Correo Argentino tiene también una posición en Micropi. Además, tienen un convenio con un servicio de catering para que controle toda el área gastronómica. “Es un win-win (ganar –ganar) que es lo que debe ser toda relación comercial, cada uno hace su negocio.
Nosotros necesitamos que haya la mayor cantidad de servicios posibles en Micropi y para ellos tener un espacio acá, donde las empresas están cautivas, les amplía su cartera de clientes”, agrega Luis María. Están en conversaciones para poder sumar una sucursal de Santa Fe Servicios para seguir haciéndole más fácil el trabajo a los propietarios de las naves.
En lo que respecta a la infraestructura, la energía en el parque se distribuye por todo el predio de forma subterránea en media tensión, pero cuentan con cabina de transformación de energía y a cada lote ya les entregan energía en baja tensión, lo cual disminuye los costos a la hora del ingreso. El precio del metro cuadrado hoy en Micropi está en u$s150 por la cantidad de servicios ya funcionando, Javier augura que habrá una “continuidad de esta curva de crecimiento que se va a acentuar”. Así, los directores de Micropi siguen creciendo con la certeza de que están en el buen camino.