Domingo 23 de Julio de 2023
Cuando trece años atrás, Andrea Theotocas y su socio tomaron las riendas de una peluquería ubicada en el segundo piso del Shopping del Siglo, no se imaginaban el provecho que llegarían a sacarle a este negocio. En ese entonces el local había quedado bastante desdibujado y ninguno de los dos provenía del rubro de las peluquerías, aunque las ganas de emprender y de innovar con un servicio de categoría fueron más fuertes y les permitieron a ambos asentar su marca: Beauty La Peluquería.
Ya afianzados en el centro de Rosario, los emprendedores notaron que era el momento de arriesgarse y sumar una segunda sucursal en la vecina ciudad de Funes. El hecho de que muchas clientas hayan optado por mudarse allí durante y después de la pandemia fue un empujón para ir tras ellas y ofrecerles un lugar cómodo para atenderse. El otro aliciente fue la posibilidad de instalarse en un vistoso espacio en calle Av. Alberdi 2990, un lugar estratégico por la cercanía a diferentes barrios privados.
“Hacía un tiempo que teníamos pensado abrir en esa zona por todo el crecimiento que viene teniendo. Notamos que había clientas que no volvían al local y las llamé personalmente para saber qué había ocurrido, ahí notamos que muchas se habían ido de Rosario y decidimos pegar el estirón. La realidad es que queremos ir siguiendo el movimiento que se está dando de Rosario a otras regiones de alrededor, por eso pensamos seguir creciendo”, indicó Theotocas a Negocios.
Terraza + cafetería
La novedad de la sucursal de Funes es que además de contar con atención personalizada y los servicios de belleza que trabaja Beauty, de cara a los meses de calor, los socios vienen pensando en habilitar una terraza. La idea para el espacio al aire libre es sumar una cafetería y que las clientes puedan esperar la atención con mayor comodidad o disfrutar de una bebida o merienda luego de realizarse alguno de los tratamientos que llevan adelante.
Este último es un punto central de la marca y un diferencial con respecto a la competencia, ya que durante la pandemia los emprendedores se la jugaron en ampliar la atención a otros rubros, más allá del servicio de peluquería. Así, hoy en día ambos locales incluyen tratamientos de estética como podología, limpiezas e hidrataciones faciales, manicuría y diseño de uñas y masajes.
“En el caso del Shopping del Siglo, tenemos una sala por fuera de la pelu donde hacemos varios de los tratamientos y los masajes para brindar la atención en un ambiente tranquilo y preparado según la ocasión”, señaló Theotocas, quien también hizo hincapié en la importancia de los negocios por aggiornarse a las nuevas tendencias que surgen. Esto en pos de fidelizar al público y atraer nuevas personas interesadas no solo en un corte de cabello, sino en acceder a otros servicios de belleza que hoy se ven muy de moda.
En este sentido señaló que, así como aparecen nuevas oportunidades de invertir dentro del sector, hay que saber aceptar y adaptarse a cambios que no siempre son positivos. “Hoy todas las jóvenes se saben peinar y maquillar gracias a los videos tutoriales de las redes sociales, hay mucha más información y aprenden a hacerlo ellas mismas. Así que el segmento de fiestas y graduaciones cayó mucho en el último tiempo”, sostuvo la emprendedora.
Constante capacitación
Otro punto fuerte de Beauty son los cursos de capacitación que se imparten a los empleados para que puedan mantenerse a tono con los productos utilizados en el local. La peluquería está asociada a la línea profesional para el cabello Kérastase, compañía premium en el sector, cuyos productos también se venden en ambos negocios.
“Capacitamos al personal con el objetivo de que se informen de sus beneficios y puedan contarles a las clientas. Necesitamos que los conozcan a la hora de aplicarlos y, a su vez, para que puedan venderlos, porque al ser costosos, si no se comunica cuál es su ventaja frente a líneas tradicionales y de venta masiva, no se van a interesar por adquirirlo”, precisó la emprendedora.
Al ser una gama importada, el valor de un shampoo puede rondar los $15 mil. Por eso, la peluquería vende otras marcas más accesibles y, de esta forma, la persona puede optar por la opción que mejor se ajuste a su bolsillo. Por ejemplo, la línea Framesi para cabellos con rulos ofrece una crema para peinar que Andrea y su socio venden a $6 mil, mientras que una crema similar de Kérastase cuesta $20 mil.
Lo mismo a la hora de optar por un lavado de cabellos. Una limpieza tradicional se hace con un jabón neutro de muy buena calidad por $6 mil, pero se pueden probar los productos premium por un adicional de $3.500. “Para nosotros trabajar con esta línea es un sello de calidad y nuestra clientela reconoce la experiencia con la marca, mientras que la empresa confía en nosotros porque conoce el volumen de trabajo y la capacidad de crecimiento que logramos”, explicó Theotocas.
Tratamientos en boga
En esta época del año se busca recuperar el cabello y rehidratarlo luego del verano. Una cauterización es una buena opción para sellar la fibra capilar y desde Beauty la realizan por un precio base de $15 mil. Otras opciones para regenerar el cabello son las hidrataciones y baños de keratina.