El Mundial dejó tras de sí una multitud apasionada y feliz de celebrar el triunfo de todo un país que vistió con orgullo los colores de la bandera argentina al son de los cánticos propios del fútbol. La hinchada se hizo sentir con fervor en las calles y a pesar de que esa imagen quedó plasmada en miles de fotografías y videos, la fiebre mundialista continúa y tiene sus coletazos en diferentes negocios. Uno de ellos es el de las escuelitas de fútbol que no dan abasto para atender la creciente demanda de chicos que sueñan con jugar como sus ídolos. Ya desde diciembre empezaron las consultas de familias interesadas en inscribir por primera vez a sus hijos, aunque el repunte llegó con fuerza una vez iniciado el 2023 y vale destacar que también para lo que es el fútbol femenino, un segmento que desde hace tiempo viene en expansión.
Salir a la cancha
Si bien ya con el triunfo de la Selección Argentina durante la Copa América del 2021 hubo un repunte en la cantidad de anotados en escuelas de fútbol, los entrenadores coinciden en que el Mundial fue un antes y un después. “Recibimos muchas consultas y en febrero casi no llegábamos a atender la alta demanda. En mi caso me hablaban todos los días preguntándome cuándo iniciaban las clases, si había lugar y la ansiedad se hizo sentir”, señaló a Negocios Franco Ávila, profesor en la escuela de fútbol del Club Universitario de Rosario.
Bajo su órbita está la escuelita de fútbol para niños de entre cuatro y ocho años, la categoría décima con niños de entre ocho y nueve y la novena que va de los nueve a los diez. Mientras que el año pasado, todas juntas reunían cerca de 30 chicos, esta temporada ya son más de 40 los que se encuentran entrenado en la “Quinta de Uni”, como se conoce popularmente a un predio que el club posee en el barrio Tío Rolo. “Y tengo por lo menos quince chicos que están esperando que retomemos las clases la semana que viene en las canchas del Colegio San José, que es donde practicamos durante el año”, indicó Ávila.
La misma situación se replica en la escuelita de fútbol del Jockey Club, que abarca niños de entre cuatro y doce años. “Hubo un aluvión de inscripciones. Este año hubo muchos anotados y estamos un 20% arriba en cantidad de alumnos, lo que implicó que tengamos que incluir un turno más de clases. Antes practicábamos de martes a viernes desde las seis y media a las ocho y ahora sumamos el horario de cinco a seis y media”, señaló Mariano Alvargonzález, presidente del grupo de Fútbol de Menores del Jockey. En la mayoría de los clubes, además de la cuota mensual de socios, se le suma unos $3000 para practicar el deporte por niño inscripto, mientras que en las escuelas que están por fuera de los clubes la cifra llega a $4000 apróximadamente.
Vale destacar que este impulso fue aún mayor en las canchas de fútbol que funcionan de manera independiente y que, por lo tanto, no requieren que la familia sea socia del club para anotar a sus hijos. En el caso de la academia Rosario Sports, el crecimiento fue de un 40% en la cantidad de chicos que este año comenzaron a practicar en alguna de las tres filiales que la marca tiene en la ciudad y que se suman a un campo de deportes ubicado en la zona norte, a donde se juegan partidos los fines de semana.
“Antes del Mundial teníamos alrededor de 160 chicos en toda la academia y ahora hay inscriptos cerca de ochenta por cada filial, es decir, 240 alumnos en total. Fue un salto muy grande el que se dio y tuvimos el problema de que nos costó mucho conseguir profesores para agregar más turnos, ya en diciembre no frenaban las consultas y en febrero se llenaron los cupos”, explicó a Negocios Gastón Belliti, profesor de Educación Física y también docente de esta materia en el Colegio Alemán de Rosario.
Desde Rosario Sports se manejan con lista de espera y es que, pese a que hay voluntad de sumar clases para que ningún pequeño se quede sin jugar, persiste una gran dificultad en conseguir docentes para cubrir turnos. “Nosotros manejamos el horario de 18 a 20 hs y con grupos de veinte a veinticinco chicos. Ahora el miércoles abro otro horario en la filial de zona norte, con un equipo que va a empezar los lunes y miércoles, pero no alcanza a cubrir la demanda, más que nada en la edad de seis a diez años”, sostuvo Belliti.
Todo por los ídolos
Ni la ola de calor que se hizo sentir en marzo frena el entusiasmo de los chicos por querer salir a la cancha. En los entrenamientos se ve hasta a los más chiquitos vistiendo las camisetas de la Selección y de las figuras de Qatar 2022 como Messi, Julián Álvarez y Di María encima de los uniformes propios de cada club. Tampoco faltan los festejos y cánticos que se popularizaron durante el torneo y que hoy son moneda corriente a la hora de disputar la pelota.
“Yo a mis clases las suelo terminar con una ronda de penales y cada vez que atajan uno festejan como el Dibu Martínez y mientras practican o en algún partido meten un gol e imitan a Messi o Di María. La verdad es que este año anticipábamos un mayor interés, pero no pensábamos que iba a ser tan grande”, indicó Ávila y destacó que desde la escuela de fútbol del Club Universitario se está estudiando la posibilidad de agregar otros dos días de entrenamiento los martes y jueves para incorporar nuevos grupos.
Por la gran ansiedad, en el caso de Rosario Sports tuvieron que adelantar un mes las clases y comenzar en febrero, cuando antes era marzo el momento de inicio. “Los chicos están muy entusiasmados, hubo días que con otros profes decidimos suspender las prácticas por las altas temperaturas y había mucha frustración de parte de ellos por no poder jugar. Esperan el día de entrenamiento con mucha ilusión”, destacó Belliti.
A tono con el Mundial, desde el Jockey Club propusieron hacer una fiesta por el arranque de la temporada para celebrar que Argentina salió campeón de la Copa del Mundo y pidiéndole a los chicos que graben un video y manden cómo festejaron el triunfo. “No queremos dejar de compartir con ellos esta alegría y también destacar que el Jockey está teniendo muchas solicitudes para fútbol femenino. Desde hace dos años hay una demanda de niñas que quieren jugar. Son entre 100 y 150 menores y tenemos otro grupo de 80 mayores que entrenan también”, señaló Alvargonzález. Respecto de la suba que se registró este año, el entrenador agrega que “obviamente la mayor cantidad de inscriptos se traduce en más ingresos para mejorar el equipamiento que tiene el club. Siempre apuntamos a ofrecer un servicio de excelencia, no lo pensamos en términos de ganancias sino en la posibilidad de contratar más profesores, comprar más pelotas, entre otras cosas”.
El sueño de ser arquero
Tras la consagración de Argentina en el Mundial, Emiliano Martínez pasó a ser una de las estrellas indiscutidas de la Selección. Todas las escuelas de fútbol coincidieron en que son muchos los niños que llegan con el sueño de ser arqueros y atajar penales como su máximo ídolo. “Antes el fervor era ser goleador como Messi, hoy son muchos los que quieren jugar para ser como el Dibu”, contó el referente de Rosario Sports, Gastón Belliti.