Luz Trapano propone tender un puente entre las empresas y el arte. La propuesta que tiene para 2026 y las marcas que ya la contactaron.
Miércoles 28 de Enero de 2026
En el mundo del marketing, las activaciones son un recurso que logró consolidarse porque les permite a las marcas generar interacciones directas con su comunidad e incluso, en ocasiones, conectar emocionalmente. Para esos eventos, los artistas juegan un papel central, porque justamente “a través del arte se puede tender un puente entre las personas y la marca”. Esa definición es de la rosarina Luz Trapano, quien, entrevistada por Negocios de La Capital, cuenta el valor agregado que puede sumar el arte a las empresas.
En el caso de Luz, ella trabaja para distintas marcas, como librerías, vinotecas, bares, marcas de indumentaria, de anteojos, editoriales. El momento más resonante fue cuando fue convocada a fines de 2025 por una concesionaria de Córdoba para intervenir un auto de la firma Peugeot. El evento se realizó en Rosario en los salones de Punta Barranca y ella con fibrones con pintura de tiza lo dibujó completamente. “Primero, por las dudas, lo probé en mi propio auto”, confiesa. El evento fue un éxito porque además de hacer sus ilustraciones les permitió a algunos presentes aportar lo propio, acercando así a la marca a los futuros clientes. “El arte humaniza las marcas, tiene eso de que otorga sensibilidad, cuando pones arte hay corazón, hay algo vivo. Y lo que me gusta de estos eventos es que el arte trasciende, sale del museo, del cuadro y va a la calle”, describe Luz al tiempo que cuenta que ese vehículo fue llevado junto al Monumento a la Bandera para ser fotografiado.
Si bien son eventos puntuales, lo cierto es que es una buena veta para los artistas. En el caso de Luz otra marca para la que trabajó es Cartopel, una fábrica de artículos para librería. A ellos les desarrolló el arte de algunas carpetas escolares. Explica Luz que “ese fue un gran proyecto para mí porque salió a la venta en todas las librerías del país durante el año pasado”. También está el caso de las editoriales cuyos escritores contratan a los artistas para las tapas de sus escritos, ella trabajó para una edición de libros infantiles de la escritora Cecilia Costa junto a la editorial Laborde.
Expresarse con ilustraciones
Luz comenzó a pintar desde pequeña. Cuando relata su historia recuerda que para ella era más fácil de niña explicar lo que le sucedía con un dibujo que con palabras. Fue autodidacta hasta que eligió su carrera: Diseño Integral más el Profesorado de Artes Visuales. A partir de allí, comenzó a desarrollarse profesionalmente, hoy tiene su propio taller sobre calle Mendoza y Corrientes y fue además docente de diferentes institutos.
En redes, tiene una comunidad de más de 21.500 seguidores que siguen sus trabajos. Esa red creció mucho en pandemia porque en aquel momento empezó a comercializar sus obras por esa vía. “Fue un tiempo en el que se vendía mucho porque la gente quería renovar sus casas”, cuenta. Tras esa etapa, ahora sigue vendiendo online pero su fuerte son los cinco talleres que tiene por semana. “Vienen muchas mujeres y también algunos hombres, en general entre 25 y 60 años, que buscan romper un poco con la cotidianeidad. Entran acá y cambian la energía. Después tenemos los talleres para niños, ahí trabajamos con pocos chicos para que tengan el espacio para expresarse”, añade.
Coaching y arte
El abanico de posibilidades que tiene Luz por delante es muy amplio. Hizo una capacitación en coaching ontológico profesional para desarrollar una nueva faceta profesional enfocada en el ámbito corporativo. La idea que tiene en mente es utilizar la creatividad como una herramienta de comunicación dentro de las compañías con talleres específicos. “Esto mejora el acercamiento entre compañeros de trabajo, incluso entre jefes y empleados. El arte es un modo de expresarse y se trabaja desde el entretenimiento. Incluso, a través de una obra de un empleado podés darte cuenta cómo está en ese trabajo y abrir un diálogo”.
Otra idea que propone en las empresas es el de llevar adelante una obra colectiva: “así queda el registro de que entre todos podemos crear. Y que, si nos ponemos de acuerdo, podemos llegar a un buen objetivo”. Este tipo de talleres están en pleno desarrollo y ya tuvo una consulta de una inmobiliaria rosarina para hacer la primera experiencia en su equipo.
Los bares y las vinotecas
Un segmento de demanda para los artistas son los bares y restaurantes de la ciudad. Según datos de la Secretaría de Desarrollo Económico de Rosario, este año se sumaron al sector unos 150 bares nuevos, y algunos de ellos convocan a artistas para que los intervengan. En el caso de Luz, ella hace tanto murales como obras puntuales, por ejemplo, le realizó la intervención al sillón principal de Vinito Club y obras para Cosme Río, sobre el Paseo del Caminante frente al puente Rosario-Victoria.
Ella define su impronta como muy colorida, pero a la vez abstracta y botánica. Este último estilo, que se caracteriza por las amplias hojas verdes que son muy utilizadas en el interiorismo, le abrió también las puertas de diferentes casas que requirieron murales de este tipo fundamentalmente para jardines. Este es otro de los nichos de los artistas.
Con todo, 2026 viene con fuerza para esta artista local que va consolidándose con una diversificación de sus propuestas.