Domingo 08 de Octubre de 2023
Los Pumas mostraron que pueden jugar un buen rugby. En un partido de mucha presión, lograron tener un buen rendimiento para ganarle a Japón y volver a estar entre los ocho mejores del mundo. Y es motivo de festejo. Ahora a prepararse para ir a Marsella y enfrentar a Gales. Queremos ir a París.
Un partido durísimo ante Japón. Un seleccionado sin tanta historia pero con un presente importante. Muy atrás habían quedado los triunfos ante Samoa y Chile, pero el de Inglaterra quedó tatuado en la piel. Los Pumas fueron un equipo con mucha personalidad. Quizás le cuesta tomar decisiones en momentos importantes pero crece paso a paso en este Mundial.
Arrancamos con todo y parecía que Los Pumas se llevaban puestos a los japoneses; con un maul espectacular después de un line out y la posterior entrada de Santi Chocobares, para agarrar a toda la defensa del rival mal parada, fue la jugada que abrió el marcador con un try muy lindo.
Algunos errores con el pie y poca presión ante esas patadas largas le dieron a Japón chances que aprovechó muy bien. El primer tiempo terminó parejo, por errores en defensa y porque los dos la jugaron como una final. Aunque una gran tapada de Marcos Kremer ante un intento de drop terminó en un gran try de Mateo Carreras, que cuando la tiene es letal. El rosarino Emiliano Boffelli fue clave en las recepciones. Lo del back formado en Duendes es una cosa de locos.
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El segundo tiempo fue todo albiceleste pero el rival jugaba y se venía con todo. Aprovechó las ventajas que daba Argentina, que perdió por lesión a Pablo Matera, de mucho temple, pero el equipo sacó lo mejor de sí y con actitud dominó siempre el contacto.
Cambios justos. El ingreso de Bazán Vélez le dio ritmo y velocidad a los movimientos, con Nicolás Sánchez en cancha. La presencia del tucumano fue una hermosura, mostrando toda su clase y conducción en el momento “perfecto” y ni hablar de su efectividad a los palos. Se sufrió al final con algunos embates de Japón pero otro try de Mateo Carreras y el penal de Sánchez desde mitad de cancha cerraron todo. El ingreso de Agustín Creevy (ahora sí el de más partidos en mundiales, 19) al final, le dio solidez al scrum, reemplazando a Montoya, de intensidad tremenda.
Final ganada. Quedan dos más si queremos pensar en grande. Sigo soñando con vernos en la final por primera vez. Sin brillar pero con mucha autoridad. ¡Ganamos y ahora que se venga Gales!