Los Pumas quedaron cerca del podio una vez más: llegaron una de tres
Argentina logró su mejor ubicación histórica en los mundiales con el tercer puesto del 2007. En 2015, como ahora en 2023, terminaron en el cuarto lugar

Viernes 27 de Octubre de 2023

Por tercera vez en su historia, este viernes Los Pumas pelearon por el tercer escalón del podio pero la caída ante Inglaterra los dejó con las manos vacías. Por eso la frase acuñada por Atahualpa Yupanqui en “el arriero” cuando dice “las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”, le cae como anillo al dedo al resultado del seleccionado argentino.

Al podio lo alcanzaron por única vez en el Mundial 2007, en Francia, cuando vencieron al equipo local. En esa ocasión, de la mano de los entrenadores Marcelo Loffreda y el rosarino Daniel Baetti, se impuso al conjunto galo por un inapelable 34-10 y consiguió la medalla de bronce en lo que es la mejor producción histórica en un Mundial. En dicho encuentro, el único jugador rosarino presente fue Federico Todeschini (quien ingresó como fullback por Ignacio Corleto) mientras que el ex apertura y actual entrenador asistente argentino, Felipe Contepomi, anotó 19 puntos.

La segunda vez que Argentina peleó por el podio fue en el Mundial de Inglaterra, en 2015. Esa vez, en el partido por el tercer puesto, cayó ante Sudáfrica 24-13, por lo que los dirigidos por Daniel Hourcade se quedaron con el cuarto lugar y finalizaron lo que fue hasta ese momento la segunda mejor presentación en un Mundial.

Jerónimo de la Fuente, Juan Imhoff y Leonardo Senatore, fueron los tres rosarinos convocados para esa Copa del Mundo y de los tres el único que jugó (y fue titular) ante los Springboks fue de la Fuente.

El centro formado en Duendes fue nuevamente titular este viernes (como también Emiliano Boffelli, el goleador del equipo argentino en este Mundial de Francia) cuando el sueño de colgarse la medalla se esfumó tras la derrota ante Inglaterra, que los condenó a pasar por lo mismo y conformarse con el cuarto puesto.

Disputar tres semifinales en los últimos cinco mundiales y otra vez estar entre los cuatro mejores de un Mundial no es poco cosa y es, desde ya, un buen premio, aunque esto no refleje la realidad del rugby argentino.