mujer

Siempre listos para la solidaridad

El movimiento inculca valores y colabora con las familias. En Rosario existen 20 grupos con niños y adultos

Domingo 22 de Septiembre de 2013

Cualquiera identifica a un scouts por su camisa y pañuelo al cuello. Sabe de sus actividades al aire libre o alguna vez escuchó decir "siempre listos". Sin embargo, este movimiento de niños, jóvenes y adultos, con más de cien años de historia en Argentina y en el mundo, propone además un espacio para "aprender haciendo", crecer en valores y concretar acciones solidarias.

"Mediante la acción y las actividades solidarias buscamos mostrar quiénes somos y despejar aquellas ideas erróneas en torno al grupo", manifiesta a Mujer, Diego Ramírez, director de Scouts Argentina de la zona sur; en sintonía con el lema nacional "Una asociación visible en acción".

La organización integrada por niñas, niños, jóvenes y adultos comprometidos con un estilo de vida diferente también inculca valores. La responsabilidad, el compañerismo, el respeto por el medio ambiente, la no violencia, la solidaridad y el compromiso ciudadano son algunos de los principios que prioriza el movimiento, abierto a todas las personas, sin distinción de origen, credo o situación social.

"En este proceso de educación no formal que potencia las capacidades de las personas y colabora con el accionar de la familia y la escuela, asumimos voluntariamente los mismos principios e ideales", explica Ramírez.

Los grupos de scouts generalmente funcionan en colegios, parroquias o vecinales. En Rosario existen alrededor de veinte, algunos incluso establecidos en barrios y zonas periféricas de la ciudad. "Los objetivos se plantean en torno a las necesidades particulares de cada grupo y zona, y la realidad social del entorno. En El Mangrullo, por ejemplo, festejaron el Día del Niño y en Las Flores recuperaron algunos espacios públicos", continúa. "Notamos que los chicos progresan en las responsabilidades diarias de la casa, en el desempeño escolar o a través de algún gesto solidario. Con respecto a los jóvenes, ofrecemos un espacio de encuentro, reflexión y relación con sus pares. A veces ingresan adolescentes afectados por situaciones de violencia, alcoholismo o drogas que encuentran en scouts un lugar para ser escuchados y bien tratados", dice Ramírez con respecto a la agrupación que integran alrededor de dos mil chicos en el sur de la provincia.

Otra de las características que identifica a los scouts es el respeto por la naturaleza y el compromiso con el medio ambiente. Los campamentos tienen un programa definido, con actividades especialmente pensadas para cada grupo de edad. "Todos asumen responsabilidades y en algún momento son líderes", afirma Santiago Coppa, asistente de comunicaciones institucionales de Scouts Argentina.

Ser un scouts. "El pilar del scoutismo es el compromiso voluntario", reflexiona Lautaro de 19 años, integrante del grupo Santísima Trinidad de la zona oeste. En cada lugar donde funciona un grupo, un pañuelo de diferente color identifica su accionar y filosofía, y los compromete a cumplir con los deberes de la agrupación.

"Siempre vamos asumiendo un rol diferente porque cada franja etaria tiene necesidades específicas", explica el joven a modo de introducción de los diferentes grupos que acompañan el crecimiento de niños y adolescentes, a partir de los 7 años y divididos por edad.

Serena tiene 9 años y pertenece desde hace tres años al grupo Calasanz, que funciona en el colegio Cristo Rey. "Venimos a jugar y me gusta porque siempre hacemos algo diferente, luego merendamos y hablamos sobre cosas nuevas. También hice nuevos amigos en el grupo", dice la niña con respecto a las actividades que siempre a través del juego realizan los chicos de 7 a 11 años, identificados con el nombre de Lobatos y Lobeznas. Serena como el resto de los chicos de su edad espera con entusiasmo los campamentos, donde asegura que aprendió a hacer nudos, algunas manualidades y también carteles y dibujos.

A partir de los 11 años y hasta los 14 los chicos pertenecen a grupos donde descubren la aventura y comienzan a formarse en valores. En cambio, para los adolescentes de 14 a 17 años llamados Caminantes, comienza una nueva etapa donde se identifican con el servicio y el compromiso, y deben generar ideas propias que tendrán que concretar.

A este pertenecen Candela del movimiento de scouts Manuel Belgrano de la zona norte, y Alma de 15, quien comenzó a los seis en el grupo Juan Pablo II de la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús de la zona sur. "Siempre se nos ocurren proyectos para ayudar a los demás y compartir momentos con los que más necesitan", coinciden en afirmar las adolescentes.

Los más grandes tienen entre 17 y 21 años y se llaman Rover. "En esta etapa se trata de trabajar puertas afuera. Luego, quienes deseen continuar pueden hacerlo como miembros colaboradores o adultos responsables. Algunos papás y docentes se interesan por el proyecto y se comprometen también con esta tarea", explican desde la organización.

"De a poco te vas enamorando del scoutismo y hacés cosas de scouts, como escalar una montaña, cocinar sobre el fuego, cantar debajo de la lluvia o a la luz del fogón", continúa Lautaro. "Cuando algo te gusta es difícil no dedicarle tiempo, a veces hay campamentos el fin de semana y cuando llegás tenés que ponerte a estudiar para el parcial del día siguiente", admite el joven y reconoce que en el grupo encontró su segunda familia.

Tapitas de plástico

Los grupos realizan diferentes actividades solidarias, entre las cuales se destaca la campaña Flor de Lis Solidaria, una propuesta que este año se realizó el 31 de agosto pasado, y que surgió en el 2009 por parte de la Oficina Scouts Nacional para festejar cada 5 de septiembre el día del scout.

Los integrantes de los distintos grupos de Rosario y la zona trabajaron todo el año para recolectar, separar y clasificar las tapitas de plástico que utilizaron para dibujar en la explanada del Monumento a la Bandera una gran flor de lis, emblema característico del movimiento.

Con lo recaudado a partir de la venta de las tapitas, colaboran con el tratamiento médico de algún niño de la ciudad que lo necesite.

Un poco de historia

Scouts de Argentina forman parte del Movimiento Mundial de Jóvenes, Niños y Adultos, creado por el inglés Baden Powell en 1908, luego de publicar el manual "Scouting for boys" (Movimiento Scouts para Jóvenes). El libro llegó a niños y jóvenes del mundo entero, que comenzaron a formar patrullas y tropas de scouts.

En Argentina, los inmigrantes fueron quienes propiciaron la creación de los primeros grupos, primero en algunos colegios y luego en los cuarteles de bomberos y comisarías. En 1909 se realizaron los primeros campamentos en Morón y otras localidades de la provincia de Buenos Aires. En 1912 se consolidó como movimiento.

"Siempre listos" es la traducción al español de "Be prepared", lema que instaló el fundador con las mismas siglas de su nombre. Más información en www.scouts.org.ar, www.zona19.jimdo.com, diegoramirez2010@hotmail.com

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario