Domingo 27 de Enero de 2008
El parto pretérmino es todo aquel que se produce antes de las 37 semanas de gestación. Se sabe que cuanto menor es la edad gestacional, más severa será la situación del bebé al nacer, especialmente si sucede antes de la semana 34. Hasta ahora se desconoce el mecanismo por el cual se desencadena el trabajo de parto, es decir que se sabe qué pasa para que ocurra el parto pero no de dónde viene la orden para que un día determinado se inicie el trabajo de alumbramiento.
Las causas de parto pretérmino también son desconocidas, pero hay situaciones o factores relacionados con el inicio de las contracciones que llevan a él. Entre estos se encuentran las infecciones y —según se demostró hace años— el aumento de la actividad uterina de causa desconocida, que puede estar relacionada con la actividad de la mujer.
Las infecciones pueden ingresar por vía local ascendente (vaginal) o vía sistémica. Las infecciones urinarias son desencadenantes de contracciones uterinas que provocan el parto pretérmino. "Esto ocurre porque existen determinados elementos en el cuello del útero que son estimulados ante un proceso infeccioso y que estimulan la vía de la contracción uterina, entonces indirectamente comienzan las contracciones", explicó la presidenta de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (Sogiba), Liliana Susana Voto, quien preside además el XXV Congreso Internacional de Obstetricia y Ginecología, que se realizará del 6 al 9 de julio en la ciudad de Buenos Aires.
Según la especialista si bien una infección sistémica importante también puede llevar a un parto pretérmino, la afección por HIV no está asociada.
Otra de las situaciones desencadenantes es el acortamiento del cuello del útero, comúnmente llamado incompetencia. "Este acortamiento da lugar a la posibilidad de la activación del sistema de contracciones, de dilatación y de pérdida del embarazo, ya sea porque han tenido pérdida de embarazos anteriores, porque tuvieron procedimientos intrauterinos o porque constitucionalmente tienen una debilidad en el cuello del útero", señaló Voto.
Para detectar este problema se realiza un plan de estudio poblacional, más precisamente en aquellas mujeres que han tenido antecedentes de complicaciones en el embarazo, haciéndoles una ecografía transvaginal para medir la longitud del cuello uterino: se sabe que cuando está por debajo de los 25 milímetros, el riesgo aumenta.
Enfermedades preexistentes
Hay partos pretérmino que son inducidos por patologías de la madre o del feto. "Una de las más comunes es la hipertensión arterial. También la presencia de un cáncer en la madre ya sea en la zona genito urinaria o sistémico —leucemia— que coincida con la gestación. No obstante, en estas circunstancias se elige el momento del parto".
En los embarazos múltiples puede darse por la sobredistensión uterina, y cuando hay demasiado líquido amniótico también hay riesgo de parto antes de término. En estos casos, las causas pueden ser detectadas y algunas se pueden corregir.
El problema está cuando hay indicios de parto pretérmino, se detecta una gran dinámica uterina y no se sabe por qué. "Lo único que se puede hacer es dar medicaciones para frenar las contracciones. La primera indicación es el reposo, la internación y la administración de distintos tipos de droga" , explicó la obstetra.
Históricamente como la hormona que produce contracciones es fundamentalmente la prostaglandina, se ha usado una droga anti-prostaglandina, pero tiene una gran cantidad de contraindicaciones para el bebé. "Por eso sólo se usa en casos de emergencias y no en forma prolongada", advierte la médica.
Nuevas drogas
Las medicaciones nuevas son los denominados antagonistas de la ocitocina, que es la hormona productora de las contracciones. Pero sólo se usa para casos graves, cuando hay un aumento de las contracciones sin causas definidas. Cuando ya se sabe que el bebé nacerá pretérmino se le da una medicación protectora del sistema respiratorio: cuando esto no se prevé, el riesgo es muy alto, con un índice de mortalidad a veces mayor que en los chicos de bajo peso maduros.
El urocultivo
Lo ideal para evitar un alumbramiento pretérmino es realizar una consulta antes del embarazo. Si esto no ha ocurrido, explica la doctora, "la embarazada tiene que consultar lo antes posible para hacer un chequeo general y detectar si hay infecciones, porque las urinarias muchas veces no dan síntomas". Usualmente comienzan por ser infecciones bajas —solo en la vejiga— hasta que finalmente ascienden y atacan los riñones, causando importantes contracciones que llevan a un parto antes del término.
Para el diagnóstico se realiza un urocultivo aunque la mujer no tenga síntomas de infección. De acuerdo a lo explicado por la especialista, es muy frecuente encontrar gérmenes durante el embarazo porque la progesterona —hormona que se encuentra muy aumentada en el embarazo— produce una dilatación en el árbol urinario y la orina permanece más tiempo antes de ser expulsada. Los gérmenes tienen entonces más tiempo para desarrollarse.
Por eso, la búsqueda sistemática de las infecciones urinarias es una de las formas de prevenir las contracciones prematuras.
Carolina Stegman