mujer

Por qué todos los planes se hacen en el mes de enero

Al igual que el estrés característico de los últimos días de diciembre durante los cuales las fiestas, la compra de los regalos y los festejos de fin de año convierten el cumplimiento de las obligaciones en una misión imposible, enero es un mes para renovar las esperanzas, los objetivos y las metas truncadas o simplemente postergadas.

Domingo 13 de Enero de 2008

Al igual que el estrés característico de los últimos días de diciembre durante los cuales las fiestas, la compra de los regalos y los festejos de fin de año convierten el cumplimiento de las obligaciones en una misión imposible, enero es un mes para renovar las esperanzas, los objetivos y las metas truncadas o simplemente postergadas.

  Además muchos hombres y mujeres utilizan el primer mes del año para disfrutar las vacaciones con lo cual las pilas vuelven a cargarse y las energías se renuevan. Es en ese momento donde surgen las más firmes intenciones y anhelos pero también las frases más disparatadas.

Más allá de los deseos de bienestar, trabajo y prosperidad para uno y su familia, en estos tiempos de obsesión por el cuidado del cuerpo y la imagen, una de las metas más frecuentes consiste en poder mantener una actividad física constante, o bien, poder cumplir al menos durante un mes la dieta indicada por el especialista que tan postergada ha quedado con las cenas, almuerzos y brindis de Nochebuena, Navidad y Año Nuevo.

  Cabe señalar que antes de retomar la dieta o comenzar a hacer ejercicio es necesario concretar (sin excepción) una consulta médica para que el profesional disponga la realización de los estudios y exámenes que sean necesarios, así como también brinde las pautas a seguir en cuanto a la alimentación.

El hambre emocional

  "El primer aspecto que vale destacar es que las personas que tienen éxito en su deseo de mantener el peso no son perfectos. Por el contrario, son aquellos capaces de aceptar un exceso o algunos días de descontrol y desajustes para luego volver a un modo de vida en donde se incorporen tres cuestiones fundamentales: por un lado ser lo más activo que se pueda todos los días; en segundo término manejar la alimentación y la ingesta de alimentos de acuerdo con el registro que se tenga del hambre y la saciedad. Esto significa, sobre todo, evitar el hambre emocional, es decir el ingerir alimentos porque se tiene la posibilidad de hacerlo o por estar ansioso, para privilegiar el hambre real que es el que se siente cuando el organismo necesita reponer la energía perdida. Finalmente, el tercer punto a tener en cuenta es la creación de un ambiente alimentario propio que resulte cómodo", señaló la doctora Mónica Katz, médica especialista en nutrición, directora del posgrado de nutrición de la Universidad Favaloro.

  En referencia a la tercera cuestión, la doctora Katz agregó: "La clave está en evitar la abstinencia y manejar la presencia de disparadores. Por ejemplo, si a una persona le gusta mucho la pizza o el salame, lo ideal sería que pudiera comer una feta de salame o una pizza individual una vez por semana. Lo mismo sucede con el chocolate. Armar un ambiente propio y seguro significa incorporar alimentos para volverlos cotidianos y disminuir el deseo o la ansiedad que provocan. La intención siempre es lograr un peso cómodo, propio y sobre todo duradero".

El cuerpo, ante todo

  En el mismo sentido, otra de las grandes panaceas de cada nuevo año es lograr un físico privilegiado manteniendo una rutina de ejercicios. "Lo primero que hay que tener en cuenta es que un plan de ejercicio es exitoso cuando la persona tiene ganas de llevarlo adelante. Para eso, hay que tener plena conciencia de lo que cada uno es capaz de dar o hacer y eso se sabe luego de concurrir al médico y hacer las pruebas necesarias, sobre todo si el período de inactividad fue prolongado.

Cambios permanentes

Otra cosa muy importante es tomar conciencia de que toda rutina de actividad física debe ser pensada como long time o prolongada, de ser posible, para toda la vida. No sirve demasiado "matarse" un par de semanas o un par de meses para después dejarlo todo.

Los planes vinculados a la salud deberían ser pensados a largo plazo, ya que tener una vida relacionada con el bienestar, el peso apropiado, la flexibilidad corporal, es absolutamente posible. Sólo es cuestión de dar el primer paso.

Esto permite bajar la ansiedad y darse cuenta que si uno se pierde una o dos clases en el gimnasio no es terrible. "Si durante un mes no se realiza actividad no pasa nada, por otra parte, le hace bien al cuerpo pues le permite recuperarse", indicó el doctor Hernán Delmonte, médico cardiólogo especialista en deportología, de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA).

  "Al convertir una obligación en un estilo de vida, se logra también ir adaptando el físico a fin de ir disminuyendo el riesgo de lesiones y, por ende, el desgano que éstas producen y el consecuente abandono del ejercicio", detalló el especialista. (Pro Salud).

Los que sienten que hay que cumplir

¿Cuál es el secreto para poder ir cumpliendo, a medida que pasan los meses, con las metas y objetivos que cada persona se fijó, sin caer en utopías pero, a la vez, ir alcanzando la satisfacción deseada? "El estrés, las exigencias y la vorágine en la que estamos inmersos actualmente generan que constantemente aparezcan nuevas obligaciones que es necesario cumplir y que, de a poco, van postergando la realización de actividades que tienen que ver con el gusto y el deseo personal. Al ir quedando en el camino, a menudo esos planes quedan para el año que viene. De esa forma, cada enero nos encontramos con un montón de planes: cambiar de casa, ahorrar dinero, ascender en el trabajo, consolidar la pareja, hacer un viaje, iniciar una actividad deportiva, hacer una dieta pero, lamentablemente, al volver a la rutina todo eso se diluye otra vez y sobrevienen no sólo las frustraciones sino también los trastornos de ansiedad u otras afecciones asociadas", explicó la licenciada Gabriela Martínez Castro, directora del Centro de Trastornos de Ansiedad (Ceeta).

  Con respecto a las medidas que pueden tomarse, Martínez Castro puntualizó: "Es necesario paliar la combinación ansiedad propia más ansiedad generada por el contexto y poder disfrutar más las actividades que a cada uno le gustan como por ejemplo hacer tenis, pintar, salir a correr, mirar una película o ir de shopping". Por un lado, hay que aprender a decir que no en los casos en que una determinada situación excede las posibilidades de uno, ya sea en el ámbito laboral, social o familiar. Además es importante delegar y tomar conciencia que no sólo uno es capaz de hacer las cosas perfectas, y finalmente, aceptar que hay una serie de variantes que cada persona puede manejar, más allá del esquema que se diseñe".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario