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Obesidad: un problema familiar

La sociedad marca tendencia favoreciendo un estilo de belleza en el cual la delgadez es el ideal. Sin embargo, las cifras muestran que la prevalencia de los trastornos de peso en los niños, adolescentes y jóvenes es cada vez mayor.

Domingo 27 de Julio de 2008

La sociedad marca tendencia favoreciendo un estilo de belleza en el cual la delgadez es el ideal. Sin embargo, las cifras muestran que la prevalencia de los trastornos de peso en los niños, adolescentes y jóvenes es cada vez mayor. En los casos extremos, en los cuales hay enfermedades asociadas, pueden realizarse cirugías que favorezcan la pérdida de los kilos de más. No obstante, estas técnicas requieren de un importante seguimiento.

Las cifras de las principales sociedades científicas del mundo indican que el sobrepeso y la obesidad en adolescentes y jóvenes son dos pandemias en aumento, favorecidas no sólo por la disminución de las actividades físicas impulsadas por los colegios, sino también por el aumento de actividades sedentarias como por ejemplo jugar a la computadora, a la playstation o chatear durante horas.

Frente a esta dicotomía hay un aspecto al que es importante prestarle mucha atención: la contención, tanto de la familia y los amigos como de los profesionales, que además deberán encargarse de brindarle a los chicos toda la información necesaria para conocer cuál es la mejor opción de tratamiento para cada uno.

En los últimos años, la combinación del incremento de casos y la necesidad de combatir las enfermedades asociadas ha favorecido el desarrollo de cirugías que contribuyen al descenso de peso, aunque los tratamientos médicos y las terapias conductuales continúan siendo las principales herramientas del abordaje de la obesidad, especialmente en los más jóvenes.

"La cirugía de obesidad no es de rutina en ningún caso, y muchos menos en la etapa infanto juvenil. Por eso debe utilizarse sólo para pacientes con obesidad mórbida, inmanejable desde lo médico, y cuando se presentan enfermedades asociadas como la hipertensión arterial, el colesterol, la dislipemia, la diabetes o la apnea del sueño que comprometen la salud y complican la rutina diaria", señaló el doctor Ezequiel Fernández, director del Centro de Rehabilitación Quirúrgica de la Obesidad de Buenos Aires.

Abordaje integral

"Lo más importante es hacer un abordaje integral y multidisciplinario del paciente. Desde nuestra área trabajamos realizando la admisión de la persona que consulta y haciendo mucho hincapié en la contención y la información; razón por la cual cuando se trata de chicos o adolescentes, citamos también a los padres para que ellos estén al tanto de las instancias del tratamiento integral que puede incluir la realización de una cirugía bariátrica que es un recurso más para ayudar a bajar de peso", añadió la psicóloga clínica Patricia Alkolombre, que integra el equipo de cirugía bariátrica en dicho centro.

"Lo que tienen que entender los pacientes es que no se trata de un problema estético, sino que es un tema de salud", agregó.

Las técnicas quirúrgicas para el descenso de peso son numerosas y se clasifican en restrictivas, malabsortivas y mixtas. Las restrictivas son aquellas que limitan el volumen de la ingesta porque reducen la capacidad gástrica; las malabsortivas producen reducción de la absorción de grasas e hidratos de carbono; y las mixtas comparten la malabsorción y la restricción.

"En los pacientes infantojuveniles, las técnicas más adecuadas son las de tipo restrictivo pues las malabosortivas y las mixtas implican carencias vitamínicas y proteínas, sustancias indispensables para el desarrollo. Dentro de esta variante, las más utilizadas son la banda gástrica ajustable y la llamada gastrectomía tubular o "sleeve gastrectomy" que se realiza mediante laparoscopía y consiste en extraer del organismo el sector del estómago que alberga el volumen más importante de alimentos, lo que genera que se alcance la saciedad más rápido. Además, otra ventaja con respecto a otras modalidades es que no necesita ajustes", postuló Fernández.

 Cabe aclarar que logrando bajar un 20 por ciento de su peso, una persona que padecía obesidad mórbida puede mejorar notablemente su estado de salud, reducir los factores de riesgo y revertir la disminución de la expectativa de vida calculada entre los 15 y 20 años.

Situación local

En la Argentina, según diversos estudios, entre 25 y 30 por ciento de los chicos y adolescentes presentan sobrepeso, aun cuando el 93 por ciento de las personas que tienen kilos de más sabe que su salud puede verse seriamente afectada.

La médica pediatra Valeria Hirschler, especialista en nutrición del Hospital Durand, comentó que “los niños y adolescentes con exceso de peso presentan más riesgo cardíaco que quienes no lo tienen. El inconveniente es que faltan estudios longitudinales que permitan observar esta progresión a lo largo de los años”.

Respecto a la presencia de factores de riesgo la especialista concluyó: “No es que antes no hubiera niños con colesterol o presión alta, lo que ocurre es que ahora hay mucho más conocimiento del riesgo que eso implica y por lo tanto se realizan más consultas. Sin embargo, es imposible no reconocer que actualmente la televisión y las computadoras llevan al sedentarismo, primer paso para llegar a la obesidad”. (Pro-Salud News).

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