Domingo 16 de Diciembre de 2007
Para conocer la naturaleza de un planeta es necesario remitirse a la mitología. Por ejemplo Júpiter, el dios principal de la mitología romana, representa el mismo papel que Zeus en la mitología griega aunque tenía una personalidad menos marcada en la romana. Era retratado como un dios sabio y justo con un gran temperamento, reinaba sobre la Tierra y el cielo y sus símbolos eran el águila, el rayo, y el cetro: el mejor y más sabio de los dioses encargado de las leyes y el orden social.
En la mitología griega Zeus es el padre de los dioses y de los hombres; el soberano de las alturas, el que amontona las nubes, lanza el rayo y administra la justicia (sólo contra el destino no puede combatir). Su carácter enamoradizo lo llevó a unirse tanto con diosas como con mujeres mortales. Uno de los defectos de Júpiter era su promiscuidad y para realizar sus conquistas amorosas se transformaba en animales como cisnes, toros o pájaros porque no podía ser visto en toda su gloria.
Júpiter para la astrología tradicional es el gran benéfico, el planeta del crecimiento, asociado a la providencia, al juicio, a la religión, los rituales y las ceremonias. Representa el principio de expansión, integración social, exploración, aprendizaje y cultura. El señorío y el ascenso social son asuntos atribuidos a Júpiter y se lo suele conocer como el patrono de la recreación.
Su tránsito por un signo es considerado muy positivo porque es sinónimo de crecimiento y progreso. Sus rasgos positivos son la magnanimidad, la nobleza, la rectitud, la ética, la sabiduría, el altruismo y la generosidad; los negativos son la arrogancia, la soberbia, la intolerancia, el fanatismo, la codicia y el derroche, entre otros.
Su símbolo está formado por un semicírculo (la Luna) sobre una cruz (la materia), o sea el alma que se eleva sobre la materia. Júpiter tiene un ciclo de 12 años y transita un signo por año. Este planeta dejará Sagitario (donde estuvo todo el año) el 19 de diciembre para ingresar a Capricornio donde permanecerá hasta el 6 de enero de 2009. Esto tiene dos significados, por un lado influirá a nivel colectivo desarrollando sus cualidades en los asuntos regidos por Capricornio, signo netamente social y conectado como signo de tierra con cuestiones concretas.
A nivel individual emitirá su influencia positiva a las personas nacidas en signos de tierra, Tauro, Virgo y Capricornio (la influencia más fuerte será para Capricornio). Este es el más ejecutivo de los signos de tierra, está asociado al poder social, el gobierno, las tradiciones, el trabajo, la seguridad, los organismos sociales, la organización y las estructuras sociales. Se trata de un signo ambicioso y probablemente el transito de Júpiter por Capricornio vaya acompañado por el desarrollo de macroproyectos a nivel social y la realización de grandes empresas. Capricornio, regido por Saturno, tiende a la austeridad y la planificación.