Espanta males

Domingo 31 de Agosto de 2008

"Quien canta su mal espanta", reza el dicho popular, y de eso sabe bastante Augusto "Tito" Gilli, director de coros desde hace 18 años. "Donde hay música circula la alegría", dice Gilli, quien en su largo recorrido como director de los coros Cantoamigo, Coral Nuevo Siglo y de las agrupaciones corales de las municipalidades de Funes y Carcarañá, vio como algunas personas se acercaban al grupo apenados por la pérdida de algún familiar y con problemas de salud y luego con el tiempo transformaban la tristeza en una enorme sonrisa.

"El coro iguala a las personas, el que tiene experiencia con el que no sabe cantar", afirma Gilli, convencido de que cualquiera puede hacerlo "siempre y cuando tenga voluntad y deseo". Incluso dice que hasta el más desafinado "con el tiempo, de tanto escuchar a otros, termina aprendiendo", dice el director.

"En mis grupos no existen las diferencias sociales porque es un conjunto de gente sin individualidades que viene a compartir un momento de alegría con otros".

Para el director de Cantoamigo las personas concurren al coro porque lo consideran algo pendiente en su vida; otros porque les gusta o van a buscar pareja. "No importa la edad. Si se acerca alguien muy mayor y afina, lo dejo que se quede y disfrute", subraya.

"Para cantar hace falta una concentración que lleva a dejar los problemas de lado y enfocarse en la partitura. Mi obligación como director es tratar que la buena onda que se genera en el coro se la lleve cada uno a su casa", dice finalmente Gilli.