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¿Es posible encontrar pareja en internet?, mitos y verdades sobre las citas online

En un mundo donde la tecnología es cada vez más importante aún existen ciertos tabúes a la hora de conocer gente por Internet. Si bien algunos mienten, otros se muestran y encuentran el amor.

Domingo 04 de Agosto de 2013

Vivimos en un mundo donde la tecnología es cada vez más importante, sin embargo, aún existen ciertos tabúes a la hora de conocer gente por Internet. Match.com, una compañía de citas online, hizo una investigación acerca de los mitos y verdades que rodean el hecho del intercambio amoroso vía internet.

Argumentos tales como "son todos mentirosos", "es sólo para los desesperados" y otros similares constituyen el listado de justificaciones que hacen que algunos rechacen esta vía de comunicación llegando incluso a descalificarlas por considerarlas de poca o escasa utilidad. Según el psicoanalista Sergio Zabalza, quienes se niegan a esta posibilidad "cierran la puerta a la aventura de estar vivo".

Uno de los mitos es que las citas online son sólo para las personas mayores: falso. Más de la mitad de los registrados (55 por ciento) tiene entre 18 y 24 años, seguido por aquellos que tienen entre 25 y 45 años con el 21 por ciento, dejando el resto para los que tienen más de 46 años.

También es falso que la gente miente en internet. Puede ocurrir lo mismo cuando se conoce a alguien en un bar, un boliche o cualquier lugar. En esas circunstancias también las personas quedan expuestas a que el otro pueda inventar una historia. En las citas online pasa lo mismo. Por eso hay que saber bien con quién estamos hablando antes de concretar el encuentro personal.

A propósito de esto, Ana, de 36 años, cuenta que a su pareja, con quien convive ya hace un año y medio, lo conoció hace tres años en el sitio de encuentros Badoo. "Considero que tuve suerte, porque esto es como en la vida real: allí hay de todo tipo de perfiles de personas y sobre todo, muchos mentirosos e infieles, que tal vez encuentran allí un espacio donde acariciar la vida que no tienen", dice.

"Hay quienes tiran el anzuelo para encuentros ocasionales (lo cual considero muy peligroso). También hay hombres y mujeres que acaso tienen alguna dificultad para socializar, o simplemente se sienten solos y necesitan con quien hablar. Este fue mi caso y puedo decir que en este juego me topé con algunos indeseables, como aquel simpático que me dijo que era soltero, pero no lo era, y su mujer descubrió que chateaba conmigo. Lo gracioso es que ella me escribió insultándome y yo terminé consolándola y recomendándole que se vinculara con personas que la merecieran".

Química online. Otro de los prejuicios frecuentes es creer que es imposible conocer a alguien en internet para formar una pareja seria. Muchas sostienen que no existe la "química online" o es impersonal, cuando en verdad se da el mismo proceso que en el mundo fuera de la web. Cuando conocemos a alguien por internet se puede chatear y ver cuáles son sus intereses. De esta forma, si se da cierta conexión entre ambos, podrán seguir conociéndose hasta concretar el encuentro en persona y ver cómo se desenvuelve la relación.

Encuentro. También se dice que para poder tener una cita buena se deben pasar antes por malas experiencias. Sin embargo, algunos conocieron a su pareja al primer intento, mientras que otros tuvieron que probar con varias personas antes de lograr una relación seria.

Al respecto Paula, de 39 años, comenta que tiempo atrás existía un programa de internet conocido como Icq en el cual se podía conocer gente según la edad y localización (no existía Facebook). "Estaba bueno porque le pedías autorización y sólo participaban las dos personas en el chat. Nunca había salido con nadie por este medio ya que se decía mucho sobre la veracidad de las cosas que te decían".

"Muchos se han llevado chascos y otros han hecho grandes amigos. En mi caso el chat sólo me benefició para el primer contacto con mi marido ya que al chatear me pidió mi teléfono para llamarme y apenas empezamos a charlar pegamos onda enseguida. Los dos somos súper charletas y como estuvimos casi una hora hablando por teléfono, quedamos en encontrarnos a tomar un café al día siguiente. Cuando me pasó a buscar no te explico los nervios que tenía pero apenas nos pusimos a conversar nuevamente me fui tranquilizando. Hablamos mucho de nuestras vidas, las familias de cada uno, los valores compartidos ,etcétera. Y a partir de ese momento las salidas fueron diarias hasta que pusimos fecha de casamiento", recuerda Paula, hoy casada hace 8 años y con dos hijos.

Lo cierto es que las citas online están ganando reputación gracias a que son una forma cómoda de conocer gente nueva en los momentos que se tienen disponibles.

Las jornadas laborales cada vez más exigentes o debido a que los amigos ya tienen pareja y no hay con quién salir a un bar, resultan obstáculos para descubrir personas nuevas con personalidades afines.

La pantalla, un escondite

Para algunos la pantalla puede ser un lugar donde esconderse y animarse a decir cosas que quizás cara a cara no se dirían. Además, a veces funciona como un medio donde construir falsas identidades y despistar al cibernauta que está del otro lado.

Tal el caso de la historia de Marcelo O., que resulta algo desopilante, aunque no terminó en romance pero sí tiene que ver con el amor, el desamor, los celos y acaso con algo de locura. Conoció a una chica española hace algunos años en una sala de chat de El País de Madrid. Congeniaron inmediatamente: mismos intereses, mismas inquietudes. La mujer terminaba de romper una relación con un argentino, que la tenía obsesionada.

Marcelo le contó muchas historias de su vida, anécdotas, cosas de su infancia. Pasó algún tiempo y la comunicación se cortó. Poco después, la española retomó el diálogo a través de mails. Le contó que, en un intento desesperado por volver a comunicarse con su viejo amor, había falseado una identidad y lo había buscado en las redes, como una manera de reconquistarlo. Pero para armar su nuevo rol, había necesitado apropiarse de la vida de alguien, y había elegido la suya, la de Marcelo.

Confesiones. Suele ser también frecuente utilizar este medio para hacer confesiones atrevidas que de otra forma no serían posibles afirmar cara a cara. Sobre el particular Patricia, de 36 años dice que las cosas "fuertes" las ha dicho en el marco de un diálogo medido, guardando cierto recato y educación. "Lo cierto es que una vez que se trasciende el mero sitio de encuentros y se pasa a utilizar la cámara y el micrófono (como una especie de previa al contacto presencial), es muy usual que el hombre pida a la mujer que muestre algo y según el nivel de inhibición, la conexión puede terminar en sexo virtual, lo cual también me parece peligroso por el riesgo de la difusión de las imágenes y de extorsiones", relata Patricia.

"Esta cuestión de los hombres que gustan y demandan sexo on line fue precisamente el filtro para conocer a alguien que según mis expectativas valiera la pena: en cuanto un conocido virtual se propasaba en el chateo con el lenguaje, le cortaba y lo eliminaba automáticamente sin mediar explicaciones".

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