Domingo 21 de Septiembre de 2008
Tener familiares lejos plantea desafíos en distintos aspectos. Muchas de las madres, padres, abuelas y abuelos que jamás habían tenido contacto con la computación, vencieron sus temores y hoy son verdaderos expertos en el chat, el "Facebook", los fotologs y el mail. Silvia Frezza, una joven y entusiasta abuela que integra la asociación Lazos, cuenta que al tener a su nieto afuera decidió familiarizarse con la tecnología: "Tenía que encontrar nuevos espacios de comunicación con él, y somos nosotros, los adultos, los que debemos adaptarnos. Entre la compu y el teléfono logramos una unión muy especial. Yo le dejaba besos y él corría a guardarlos en un cajón. Hasta le he contado cuentos", dice emocionada.
Otras aprendieron a "subir" y "bajar" fotos, o a meterse en Internet para saber qué música escuchan en el país donde viven sus nietos.
"Cuando hay amor las distancias se acortan, el tiempo se transforma. Hay que recurrir a la creatividad, al apoyo de otros que viven experiencias similares, a distintas estrategias para pasarla lo mejor posible y para aceptar con alegría la elección que hicieron nuestros hijos", concluyen las mujeres de Lazos.