Domingo 28 de Septiembre de 2008
El libro "Mujeres que aman demasiado" de Robin Norwood desarrolla el tema de los amores que hacen sufrir. La lectura de este texto es uno de los recursos que utilizan la psicóloga Paula Riggio y la instructora de yoga Laura Baraldi en un grupo de reflexión sobre el apego afectivo.
"Cuando estar enamorados significa sufrir. Cuando la mayoría de nuestras conversaciones son acerca de él, sus problemas, ideas y sentimientos. Cuando no nos gustan muchas de sus conductas, valores y características pero las soportamos con la idea de que si tan solo fuéramos más atractivas y cariñosas él querrá cambiar por nosotras. Cuando nuestra relación perjudica nuestro bienestar emocional e incluso nuestra salud física, sin duda estamos amando demasiado" , dice Norwood en su libro.
Esta manera de amar no tiene que ver con el amor verdadero sino con el apego afectivo, donde predominan la dependencia, los miedos y también la inmadurez emocional.
"El apego está relacionado con la adicción a la relación de pareja, una conducta que tranquiliza temporariamente. Se puede actuar de esta manera para evitar enfrentar miedos, situaciones de dolor y angustias. Este tipo de vínculo le resta energía a la persona para ocuparse de cuestiones personales", explicó Riggio, psicóloga con orientación gestáltica (filosofía humanista que hace hincapié en el autoconocimiento para aceptarse a sí mismo y a partir de allí desarrollar las propias potencialidades).
Espacio para crecer
¿Qué proponen Riggio y Baraldi para abordar esta temática? Grupos de reflexión y de encuentro con uno mismo mediante técnicas lúdico-corporales y lectura del citado libro. "El yoga posibilita el contacto con la respiración y el propio cuerpo", agregó Baraldi, quien dijo que se trabaja el aquí y ahora, entendiendo al ser como un todo integral.
Ambas piensan que nos han inculcado la idea de que el amor verdadero incluye el sufrimiento, cuando lo más saludable es que en la relación de pareja haya ausencia de miedo, confianza, espacio para crecer y deseos de que el otro crezca. "El desapego no implica desamor, sino amar manteniendo nuestra autonomía, el respeto por nosotras mismas y hacia el otro", aclararon.
Para conseguir una manera saludable de relacionarnos, el grupo de reflexión y vivencial busca que las mujeres puedan volver a centrarse en sí mismas, conocerse mejor, registrar las propias necesidades y deseos para así poder elegir cómo vincularnos.