Está comprobado que muchos conductores suelen cometer fallas a la hora de recargar combustible y terminan afectando el rendimiento del vehículo.
Domingo 08 de Septiembre de 2024
Es una mera actividad cotidiana que no demanda experiencia. La realidad marca que llenar el tanque de nafta suele parecer un simple proceso. Pero lo que muchos desconocen es que también puede convertirse en una fuente de errores que, además de afectar el rendimiento del vehículo, podrían comprometer seriamente la seguridad del conductor y de los usuarios de la vía pública. En Motores exploraremos los errores más comunes al cargar combustible y sus posibles repercusiones. Al menos así además lo certifican los diferentes especialistas.
Los errores
• Mantener el motor encendido: esto puede generar calor y chispas, que, en contacto con vapores del combustible, pueden provocar incendios. Es crucial apagarlo, pese a que también es verdad que es obligatorio detener el impulsor, aunque no siempre se cumple. Es más, está comprobado que este uno de los errores más comunes y peligrosos que cometen los conductores al momento de abastecerse de combustible.
Hay que remarcar que dejar el motor en marcha incrementa notablemente el riesgo de incendios o explosiones debido a que la nafta es altamente inflamable. Por eso es que las recomendaciones de seguridad de las estaciones de servicios instan a los conductores a apagar el motor para minimizar estas probabilidades.
• Llenar el tanque en exceso: está comprobado que sobrepasar la capacidad puede causar fugas y hasta, en cierto punto, dañar el motor. También hay que mencionar que las mangueras de las estaciones de servicios están diseñadas para detener el flujo automáticamente cuando se alcanza la capacidad máxima.
Así y todo es común que algunos conductores intenten llenar el tanque hasta el tope para evitar hacer paradas frecuentes cuando se está de viaje. No obstante, hay una realidad. Y es que recargar en exceso puede causar derrames de combustible y dañar el sistema de filtros del vehículo, afectando su rendimiento. Además, al superar el límite, los vapores de nafta pueden expandirse y escapar, contribuyendo a la contaminación del aire y al desperdicio.
• Usar el combustible incorrecto: Puede llevar a pérdida de potencia, ruidos anormales, y un desgaste prematuro del motor.
• Mezclar nafta premium con común: aunque algunos lo hacen para ahorrar algo de dinero hay que puntualizar que esta práctica puede alterar las propiedades de la misma y afectar negativamente el rendimiento del vehículo.
Incluso, un error que puede llevar a consecuencias muy serias es poner el tipo de combustible incorrecto en el vehículo. Aunque muchos automóviles tienen un diseño que evita este error, quienes manejan autos más antiguos o aquellos con adaptaciones especiales deben prestar especial atención para evitar dañar el motor.
* Optar por nafta de baja calidad: afecta el rendimiento del vehículo. Es importante elegir estaciones de servicio con certificaciones de calidad. Aunque hay algunas que no son de bandera blanca y dejan que desear.
• Uso de dispositivos electrónicos: Otro tema que está comprobado y no resiste análisis es que usar celulares cuando se está cargando combustible puede ser peligroso, ya que una chispa puede desencadenar un incendio en presencia de vapores.
Lo llamativo es que actualmente las estaciones de servicios ofrecen la chance de abonar con las aplicaciones que están en los celulares.
• Fumar en la estación de servicio: hacerlo cerca de vapores del combustible es extremadamente peligroso, ya que puede provocar incendios o explosiones. Es fundamental seguir las normas de seguridad en estas áreas.
• Si cargaste diésel en un naftero y te diste cuenta apenas empezaste a cargar, hay que solicitarle urgente al playero que frene el repostaje inmediatamente. Claro que si lo notaste al terminar, no enciendas el auto ni lo pongas en contacto para evitar que el diésel comience a circular por el sistema.
Es que al ser aceitoso, este combustible tiende a impregnarse y aferrarse a los componentes. Por ende, si encendemos el auto y empieza a circular, hay muchas posibilidades de dañar partes claves, como por ejemplo los inyectores.
Ante el primer intento (no recomendado) el vehículo va a encenderse, tendrá algunas detonaciones y expulsará humo blanco por el escape, pero luego de un rato se apagará. Y, a esta altura, las consecuencias pueden ser trágicas para el conjunto mecánico del auto.
Claro que lo ideal es no prenderlo y llevarlo directamente al taller para que un especialista desmonte pieza por pieza, las revise y las limpie, además de reemplazar las posibles juntas perjudicadas. De ninguna manera intentes sacar el combustible por cuenta propia. Es una situación de alto riesgo por posibles derrames, incendios y/o explosiones.
• Si cargaste nafta en un gasolero hay que hacer lo mismo: interrumpir lo más veloz posible el repostaje para reducir los potenciales daños mecánicos. Obviamente que si ya cargaste y arrancaste, el auto circulará emitiendo ruidos raros hasta detenerse. Lo ideal es llamar a la grúa y llevar el auto directo al taller para vaciar el depósito. Se aconseja no sacar el combustible con métodos denominados caseros por seguridad. Aunque en este caso se verían afectados el filtro y la bomba de inyección del motor. Lo más probable, de hecho, es que haya que cambiarlos.
• No dejar el tanque de nafta casi vacío. Los especialistas en venta de autos elaboraron un informe y concluyeron que existen posibles graves consecuencias en caso de utilizar un vehículo con poco combustible. Ellos son:
• Daño en la bomba de combustible: un nivel bajo de nafta puede interrumpir el flujo de combustible necesario para lubricar y enfriar la bomba, lo que puede causar sobrecalentamiento y daños internos.
• Obstrucciones en el filtro de combustible: los residuos acumulados en el fondo del tanque pueden ser succionados, obstruyendo los filtros y posiblemente causar una pérdida de potencia y eficiencia.
• Riesgo de quedarse varado: los indicadores de combustible no siempre son precisos, lo que aumenta el riesgo de quedarse sin nafta en un lugar inesperado.
El informe de Motores es claro y preciso. Queda en evidencia que llenar el tanque de nafta puede parecer una tarea trivial, pero la cadena de errores comunes puede tener consecuencias inesperadas en términos de rendimiento del vehículo y la seguridad de las personas. Es por eso que con un poco de atención y siguiendo las recomendaciones de seguridad, los conductores pueden evitar estos errores y contribuir a un manejo más seguro y eficiente.