"Me hice la muerta para que Loscalzo se fuera y no me siga disparando"
La vecina que le alquilaba una pieza a Romina Maguna contó cómo se salvó del asesino de Hurlingham.

Martes 07 de Febrero de 2017

La masacre de Hurlingham ha generado conmoción por la brutalidad con la que Diego Loscalzo asesinó a las personas que se pusieron en su camino. Cinthia López fue una de las víctimas que sufrió varios disparos pero logró salvar su vida, simulando la muerte.
Cinthia le alquilaba a las hermanas Romina y Vanesa Maguna una habitación en el fondo de la casa. Pero eran amigas y cenaban todos juntos. Así fue la noche del domingo, minutos antes de que Diego Loscalzo desatara la masacre. Cuando terminaron de comer, Cinthia salió al patio a tender ropa recién lavada y escuchó los primeros gritos de la discusión entre el asesino y su novia.
Después escuchó los disparos y producto de la confusión entró al comedor y se encontró con Romina muerta. Entonces Loscalzo le disparó a ella tres tiros en una de sus piernas.
La mujer cayó al suelo y vio cómo le disparaba a Vanesa Maguna y a su pareja Darío Díaz. Tendida en el suelo, la mujer le contó a la fiscal del caso, Paula Horville, su recurso para sobrevivir. "Me hice la muerta para que se fuera y entonces salió y se subió a la moto".
Así, Loscalzo llegó a la casa de su suegra, en Villa Tesei, a quienes les dijo: "Romina tuvo un accidente, se cayó de la escalera".
Entonces, José Eduardo Maguna junto a su esposa embarazada, Mónica Beatriz Lloret -que tenía fecha de parto para ayer, el bebé murió y ella está internada en grave estado-, la hija de ella, Camila Maciel de 12 años que fue herida en ambas piernas, y su madre, Juana Paiva, salieron a bordo de un Renault 19.
A los 150 metros, fueron acribillados por Loscalzo, aunque todavía los investigadores desconocen cómo fue que se desencadenaron los tiros. "Pudo ser que alguien les haya avisado a los familiares de Romina que él las había matado y frenaron y lo fueron a increpar o él directamente les disparó", comentó la fiscal Horville. Como consecuencia, el hermano y la madre de Romina murieron.