Domingo 19 de Junio de 2016
Tres poemas de Bufalino
Entonces
La luna esta noche es una cara
herida, una bestia de cueva,
miles de perros la buscan en el cielo.
He escondido el fusil en la tierra,
he despedido a los compañeros, a las mujeres,
me he sentado, para llorar, junto al fuego.
Oh juventud, breve guerra perdida,
tanto mar ha transcurrido entre nosotros,
pero yo no sé pensarte
sino en el sueño, por juego.
Interrupción
Como una comida es la infancia
que vuelve a mi garganta,
furiosa con juguetes llameantes.
Fantasma borrado,
amargo sedimento,
¿qué hacer con tantos gritos gentiles?
Oh memoria, memoria,
veo que el hombre en vano
de tus fingidas paces se contenta;
veo que viento y cal
no bastan en el corazón
ni el hurón mordaz de todas las noches...
dame entonces la muerte,
el gran pan negro...
Resarcimiento
La vida no siempre hace mal,
puede destrozarte las velas, robarte el timón,
matarte los compañeros uno a uno,
jugar a los cuatro vientos con tu nave,
salarte, secarte el corazón
como la magra galleta que te queda,
para regalarte en la hora
del último naufragio
sobre tus vergüenzas de viejo
los grandes ojos, el luminoso
enamorado estupor
de Nausícaa.