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Secretos del corazón

Después de la menopausia los riesgos se incrementan, pero es necesario empezar a controlarse y cuidarse mucho antes. ¿Por qué, en general, las mujeres minimizan las posibilidades de sufrir una crisis cardíaca?

Domingo 06 de Mayo de 2018

“El estilo de vida actual de las mujeres las expone a un nivel de estrés elevado. Muchas trabajan y a la vez asumen un rol preponderante en la crianza de los hijos y las tareas del hogar, desatendiendo su salud, incrementando —sin darse cuenta— su riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares”. Mildren del Sueldo, médica cardióloga, presidente honoraria del comité de enfermedad cardiovascular en la mujer de la Federación Argentina de Cardiología definió de ese modo la situación del corazón femenino en estos tiempos.
   Fue durante una charla denominada “Conciencia sobre la patología cardiovascular en la mujer”, organizada por la Asociación Civil Mujeres Construyendo Futuro. En esa reunión, la especialista detalló que “podría medirse el nivel de estrés de la mujer con medidas tan sencillas como tomarle el pulso, la presión arterial o midiendo su nivel de colesterol, y así notaríamos que esto es una realidad que debe preocuparnos”.
   ¿Están descuidando su corazón las mujeres? Más consultó a la cardióloga rosarina Carolina Chacón, de Fundación Ecla y el servicio de cardiología del Sanatorio Delta, sobre las particularidades de las enfermedades cardiovasculares en el sexo femenino.
—Siempre se dice que las mujeres, en general, consultan más que los varones a los médicos. ¿Sucede lo mismo cuando tienen que visitar a un cardiólogo?
   —Las mujeres somos mucho más metódicas que los hombres y estamos más acostumbradas a la relación médico-paciente, a la que estamos expuestas desde jóvenes. Los controles ginecológicos son los que más se han impuesto, aceptado y han sido respetados por nosotras. En el área cardiológica tal vez las consultas se inician tardíamente, cerca de la menopausia, y la idea de prevención cardiovascular aún es bastante difícil de inculcar antes de la cuarta década. Los controles deportivos y precompetitivos han colaborado mucho en la detección temprana de algunas patologías.
—¿Por qué considera que persiste popularmente la idea de que las mujeres no tienen tantos problemas cardíacos?
   —La realidad es que de alguna manera los estrógenos propios (endógenos) son protectores antes de la llegada de la menopausia y podrían ser responsables del retraso de la aparición de enfermedad cardiovascular en las mujeres, principalmente en lo relacionado a factores como la hipertensión arterial que suele aparecer casi 10 años después que en el hombre. Sin embargo, el hecho de que el riesgo de enfermedades cardiovasculares en las mujeres comience años después que en el hombre no nos hace inmunes a ellas. El hecho de no aprovechar esos años para controlar y prevenirlas es un verdadero desperdicio de esta “ventaja” que nos dan nuestras hormonas.
—¿Qué rol debe jugar el ginecólogo (a quien la mujer visita anualmente) en el cuidado del corazón? ¿Puede servir como un orientador? Y además... ¿hayrelación entre anticonceptivos y crisis cardíacas?
   —En general los ginecólogos participan mucho de la prevención cardiovascular solicitando análisis que incluyen mediciones de colesterol y glucemia, derivando a las pacientes a controles con el cardiólogo cuando detectan valores anormales. Es un espacio apropiado de prevención. Más allá de los factores más conocidos asociados a mayor riesgo de tener enfermedad cardíaca y vascular como tabaquismo, colesterol elevado, hipertensión arterial, obesidad y sobrepeso existen situaciones no convencionales que en las mujeres están relacionadas a mayor riesgo cardiovascular: partos prematuros, hipertensión y diabetes en el embarazo, enfermedades autoinmunes y depresión. Respecto de los anticonceptivos orales, son una combinación de hormonas sintéticas (o artificiales) que pueden aumentar la capacidad de la sangre de formar coágulos, tanto en las arterias del corazón y cerebro aumentando el riesgo de infartos cardíacos y cerebrales como de las venas, produciendo trombosis venosas y embolias pulmonares. Las presentaciones nuevas con menos dosis de estas hormonas redujeron este riesgo en los últimos años pero se debe tener particular precaución en las pacientes que presentan hipertensión, colesterol elevado, diabetes y aquellas que fuman ya que potencian este efecto y sus riesgos. Otro aspecto importante en la vida de la mujer es la menopausia porque se pierde el factor protector de los estrógenos.
   —¿Cuáles son los principales problemas de las mujeres relacionados con el corazón?
   —La hipertensión arterial o valores de presión iguales o mayores a 140 de presión llamada máxima y/o 90 de la llamada mínima, es la enfermedad crónica que se presenta más frecuentemente en mujeres de más de 50 años. La menopausia puede colaborar en esto pero muchas tienen presión arterial elevada antes de ese momento. La hipertensión arterial es silenciosa, no presenta síntomas hasta que daña las arterias, principalmente las del corazón y cerebro. En las mujeres la enfermedad de las arterias del corazón —que incluye los infartos y las anginas inestables— tienen un desarrollo diferente a los hombres. Mientras que ellos presentan enfermedad de las arterias (se obstruyen progresivamente con placas de colesterol), las mujeres no muestran obstrucciones importantes y se dan por afectación en los vasos más pequeños (microcirculación) o porque la arteria pierde la capacidad de producir adecuadamente sustancias que la ayudan dilatarse y prevenir la formación de coágulos (disfunción endotelial). Sumado a esto, los síntomas en los infartos y angina inestable suelen no ser los típicos de los dolores cardíacos (pueden aparecer náuseas, vómitos, mareos, sudoración fría) y eso retrasa la consulta de la paciente y el también el diagnóstico y tratamiento.

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