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Recomiendan mover las piernas y caminar a quienes viajan en avión

¿Pasa muchas horas sin moverse, frente a la computadora, televisor o en el asiento de un avión? ¿Sintió alguna vez un cosquilleo cuando pasa demasiado tiempo sentado? Si además existen factores de riesgo o enfermedades prexistentes, ese simple cosquilleo de una pierna dormida puede ser una señal de alerta.

Domingo 04 de Noviembre de 2018

¿Pasa muchas horas sin moverse, frente a la computadora, televisor o en el asiento de un avión? ¿Sintió alguna vez un cosquilleo cuando pasa demasiado tiempo sentado? Si además existen factores de riesgo o enfermedades prexistentes, ese simple cosquilleo de una pierna dormida puede ser una señal de alerta.

La enfermedad tromboembólica venosa es un conjunto de alteraciones que abarca la trombosis venosa profunda (TVP) y la embolia pulmonar (EP), las que están altamente relacionadas entre sí. Cuando por algún motivo se desarrolla un trombo en las venas profundas de las piernas (trombosis venosa profunda) se pueden desprender fragmentos pequeños y viajar hasta el corazón o los pulmones, donde llegan a obstruir el flujo sanguíneo dando lugar al infarto agudo de miocardio o la embolia pulmonar.

"En Argentina, se estima que se producen 35.000 infartos por año. Lo que hay que tener en cuenta es que la mayoría de los infartos son por coágulos. Si hablamos de muerte súbita se calcula que son unos 40.000 y la principal causa siguen siendo las enfermedades coronarias", aseguró Ricardo Iglesias, especialista.

¿Qué factores se relacionan con un mayor riesgo tromboembólico venoso? Las causas de la enfermedad tromboembólica venosa se relacionan, principalmente, con un flujo sanguíneo más lento y una mayor tendencia a la coagulación. Se han identificado factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo de sufrir un tromboembolismo venoso. Algunos generales como traumatismos, representan la causa más frecuente en personas jóvenes. Cuando un traumatismo requiere inmovilización puede inducir a la formación de trombos en las venas profundas de las piernas, que a su vez puede derivar en una embolia de pulmón. También la obesidad, viajes prolongados, edad (mayor incidencia a partir de los 40 años), inmovilización prolongada, antecedentes de enfermedad tromboembólica venosa, insuficiencia venosa crónica, embarazo y posparto.

Signos y síntomas

Ante síntomas como dolor espontáneo e intenso en alguna de las piernas, enrojecimiento y aumento del tamaño de la pierna o muslo, es necesario acudir al médico. A veces el dolor es poco preciso, espontáneo y con intensidad variable dependiendo de la persona, por lo que es conveniente que un especialista sea quién determine la causa. En los casos de embolia pulmonar, las señales son dolor en el pecho, tos con o sin sangre, y la sensación súbita de dificultad para respirar.

¿Cómo tratar la enfermedad tromboembólica venosa? Lo más importante es que la trombosis puede evitarse y tratarse. Hacer ejercicios físicos, eliminar el hábito de fumar, discutir con su médico los tratamientos que puedan aumentar el riesgo, mover las piernas con frecuencia en la oficina, durante un viaje o en situaciones que demanden períodos de reposo prolongado, resultan medidas preventivas que ayudan a que la sangre fluya mejor.

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