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Preocupación de los profesionales rosarinos por prácticas cosmetológicas no seguras

Piden al Colegio de Cosmetólogos Facial y Corporal de Santa Fe y al Colegio de Médicos que controlen a quienes aplican determinados productos y realizan tratamientos para mejorar la estética que pueden tener graves consecuencias en la salud de las personas.

Domingo 18 de Agosto de 2019

Un nutrido grupo de profesionales de Rosario y zona manifestó al Colegio de Cosmetólogos Facial y Corporal de la provincia de Santa Fe y al Colegio de Médicos su preocupación por la cantidad de prácticas médicas, especialmente estéticas, que se ofrecen en la ciudad y zona para mejorar la estética de las personas y que no son llevadas a cabo por personas que no son especialistas, con riesgo para la salud y la vida de las personas.

En el escrito, destacan los riesgos de la difusión en distintos medios de comunicación —y en redes sociales— de prácticas estéticas que ofrecen distintos cosmetólogos, incluidos algunos cursos sobre esos procedimientos "con utilización de agujas navajas láser dermapen plasma pen, aplicación de toxina botulínica, rellenos de ácido hialurónico y procedimientos médicos con equipos médicos que no forman parte de las incumbencias permitidas a los cosmetólogos sino únicamente médica".

Además de alertar a la población, solicitan a las autoridades del área:

Control sobre las empresas que les alquilan a los cosmetólogos los equipos médicos que escapan a sus incumbencias profesionales.

Control a los laboratorios que venden productos inyectables a personal no médico y/o cosmetólogas.

Mayor control sobre las habilitaciones a los centros de estética y donde se desarrollan las prácticas de cosmetología, en tanto muchos figuran en la publicidad sobre tratamientos de cosmetología referidos a la estética pero no son los que el paciente asiste para realizar dichos tratamientos, siendo derivados a lugares que quizás no cuentan con la habilitación respectiva para tales fines.

Fomentar desde las autoridades la concientización de sus colegiadas/os en cuanto a no realizar acciones no relacionadas estrictamente a su función y prohibir el uso de agujas, bisturí, navajas, cualquier elemento punzante o cortante al igual que láseres o equipos médicos , dermapen , dermaroller o plasma pen, mesoterapia que pueden producir daños sobre la piel y sangrado.

También ponen el acento en la necesidad de verificar cada spa o centro de estética para que se cumplan las normas establecidas en cuanto a su habilitación y fines y tomar medidas disciplinarias y éticas respecto a los matriculados cosmetólogos/as que no cumplan con las normas vigentes respecto a las incumbencias profesionales (ley 13.454) .

La ley 13.454, que regula el ejercicio de la cosmetología facial y corporal en la provincia de Santa Fe, expresamente dispone que los cosmetólogos/as tienen derecho a ejercer la profesión libremente, conforme las modalidades establecidas en las incumbencias profesionales. En dichas incumbencias no figuran las de realizar prácticas referidas al uso de agujas, navajas láser, dermapen, plasma pen, aplicación de toxina botulínica rellenos de ácido hialurónico y uso de equipos especiales que deben ser utilizados por médicos especialistas en la materia, empero en violación a dichas incumbencias ejercen su actividad fuera de toda incumbencia y competencia profesional, lo que afecta a la población en general con graves malas praxis que derivan en daños a la salud de los pacientes que se someten a dichos cosmetólogos/as. En el artículo 7 de la mencionada ley se establece la obligación de los cosmetólogos a ejercer dentro de los límites estrictos del campo profesional autorizado, limitar su actuación a la prescripción o indicación del profesional médico interviniente cuando el caso lo requiere; limitar su actuación a la actividad estrictamente asignada al cosmetólogo facial y corporal y derivar la atención del paciente cuando la necesidad o problema presentado no corresponda a la esfera de su especialidad.

"Respecto a eso, la Organización Mundial de la Salud define el derecho a la salud como un estado completo de bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. La protección a tal derecho esencial pone en cabeza del Estado obligaciones estatales de hacer, es decir de garantizar y adoptar todas las medidas necesarias para que todos los habitantes del país gocen de tal derecho, en concordancia con lo expresamente previsto en el Preámbulo de nuestra Constitución, referido a promover el bienestar general.

Agregan en el comunicado que "de acuerdo a la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, se reconoce la salud como derecho inalienable e inherente a todo ser humano. Esto implica la obligación del Estado de respetar, proteger y garantizar el derecho a la salud de todos sus ciudadanos, no sólo asegurando el acceso a la atención de salud, sino también la atención adecuada y de calidad, todo lo cual se violenta ante el ejercicio profesional fuera de las incumbencias de cada profesión, incumbencias que el Colegio de Cosmetólogos/as debe velar en que sean respetadas y acatadas por el personal bajo su matrícula e intervenir cuando dichos profesionales hacen uso de las incumbencias del título médico sin estar habilitados para ello", destacan en el comunicado.

Los profesionales puntualizan que "la práctica de tratamientos ejecutados por un cosmetólogo/a queda contemplada dentro de la estructura del sistema de responsabilidad civil en general, más allá de que aquél tenga o no un título profesional o incluso una matrícula profesional habilitante. El cosmetólogo no puede realizar un determinado tratamiento que no esté dentro de sus incumbencias profesionales, aun cuando el paciente se lo pida. Aunque el asentimiento del paciente no le otorga al profesional indemnidad y no resulta ser una excusa exculpatoria al no autorizarlo a efectuar un tratamiento con mengua en la integridad corporal del ser humano".

Enfatizan que "los consumidores de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, en los tratamientos estéticos y cosmetologías, máxime cuando los mismos son realizados por cosmetólogos fuera de la esfera de sus incumbencias profesionales, invadiendo las incumbencias de los médicos especialistas en la materia".

La obligación del Estado respecto del derecho a la salud —mencionan los firmantes del documento— implica la provisión de una atención integral, continua y equitativa. "Recoge las dimensiones de promoción, prevención, curación y rehabilitación. Involucra el derecho y responsabilidad de las personas, familias y comunidades de ser protagonistas de su propia salud, por lo que promueve procesos sociales y políticos que les permitan expresar necesidades y percepciones, participar en la toma de decisiones, así como exigir y vigilar el cumplimiento del derecho a la salud"

En pos de la obligación de todos los ciudadanos en exigir y vigilar el cumplimiento del derecho a la salud es que "exigimos su intervención ante las ofertas de tratamientos médicos, dermatológicos que se encuentran fuera de las incumbencias de los cosmetólogos, ofertas éstas realizadas por innumerables sitios web, redes sociales entre otros medios de comunicación masiva y por ello de público y notorio conocimiento", remarcan.

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