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"La energía nuclear tiene todo un futuro por delante"

El cuestionamiento creciente a las energías fósiles por su papel en el calentamiento global parece haberles dado oxígeno a los desarrollos nucleares, cuestionados después de los accidentes de Chernobyl en 1986 y de Fukushima en 2011. El papel de Argentina a nivel global,

Domingo 27 de Mayo de 2018

El avance tecnológico en el diseño y operación de los reactores y los esfuerzos puestos en la seguridad de los mismos vaticinan que la energía nuclear "tiene futuro". Así lo estimó Alfredo Vasile, ingeniero nuclear formado en Argentina que desde hace años trabaja en Francia.

Vasile estuvo hace pocos días en Rosario, donde participó de dos actividades gracias a la iniciativa del Centro Franco Argentino que funciona en la universidad local y al apoyo de la Alianza francesa. En charla con Más, analizó la actualidad del sector y el rol de Argentina a nivel global.

¿Cuál es el estado de la energía nuclear hoy en el mundo?

—La energía nuclear hoy representa una modesta contribución a la energía mundial. Francia es un caso particular, ya que el 80 por ciento de la energía eléctrica de ese país es de origen nuclear. En Argentina ese porcentaje es menor al 10 por ciento, mientras que a nivel mundial está en torno al 15 por ciento. Hay que decir que la energía nuclear es una fuente limpia en relación a los combustibles fósiles como el petróleo o el gas, ya que no produce dióxido de carbono. Entre sus desventajas más conocidas están los desechos nucleares que genera, que exigen un reacondicionamiento y un almacenaje. Pero hoy por hoy está considerada como una energía indispensable que no se puede reemplazar por otras.

Tras los accidentes de Chernobyl y de Fukushima creció la idea de que se trata de una tecnología peligrosa y antigua. ¿Esto es así?

—En la actualidad se trata permanentemente de mejorar el tipo de reactores. Hoy en el mundo hay 420 reactores en diversos países, en Estados Unidos hay 100, en Francia 58, luego Rusia y otros países europeos los utilizan en diversos niveles. También se está desarrollando mucho en China y en India, por eso la tendencia es que en realidad el futuro energético será un mix de diferentes fuentes, entre las cuáles está la energía nuclear.

¿Cómo ha mutado la tecnología nuclear en las últimas décadas?

—Hoy tenemos reactores de 4 generaciones. Los primeros datan de los años 50, luego vinieron los reactores de tipo más industrial en los 60 y los 70 que son los que están en funcionamiento en la actualidad. Ahora se están construyendo los de tercera generación con mejoras tanto en niveles de seguridad como en su rendimiento. Los de cuarta generación son reactores llamados rápidos que permiten el reciclado de combustible, o sea que producen combustible al tiempo que lo consumen. También permiten la transmutación de los desechos, que se incorporan al núcleo del reactor en forma de targets o lugares específicos donde se reduce su toxicidad. La tendencia es hacia una mayor seguridad y la última generación de reactores incluso produce combustible mientras consume, por lo que se deja de usar uranio. La tendencia mundial es hacer investigaciones en reactores que permitan un mejoramiento notable de la utilización de los recursos naturales y mejoras significativas tanto en la seguridad como en el costo. Por todo esto pienso que la energía nuclear tiene un futuro por delante para las próximas décadas.

¿La seguridad es la mayor preocupación?

—Exacto, la seguridad es una de las cosas fundamentales y se trabaja mucho sobre eso. Ya los de tercera generación tienen mejoras significativas en seguridad, en esos sistemas de control de la reactividad del núcleo para controlar la potencia.

¿El aporte comprobado de las energías fósiles al deterioro del planeta le dieron una segunda vida a la opción nuclear?

—En Francia hay un debate sobre la transición energética. Francia ya tiene una producción energética muy respetuosa por el calentamiento global con bajas emisiones de dióxido de carbono, y si se tiene en cuenta la energía eléctrica producida por cada habitante esas emisiones están entre las más bajas del mundo. Estados Unidos o China tienen muchas más emisiones, de hecho China es uno de los mayores productores de dióxido de carbono del mundo, por eso ahora está muy interesada en la construcción de varios reactores con la idea de limitar esas emisiones. Si se analizan diferentes parámetros que tienen que ver con la soberanía energética aparece un grupo de países sin petróleo ni gas a los que les interesa desarrollar la energía nuclear. Además el uranio está mucho mejor distribuido en el mundo que el petróleo, casi todos los países tienen uranio.

¿Cómo está posicionada Argentina en el escenario nuclear global?

—Argentina tiene un pasado importante en energía nuclear. Actualmente hay tres centrales nucleares que funcionan, las Atuchas y Río Tercero. Atucha 1 comenzó en 1974 casi al mismo tiempo que el desarrollo de los reactores en Europa. Argentina tiene un estatus particular en reactores experimentales, y es uno de los países del mundo que exporta a través del Invap. Se está construyendo un pequeño reactor, un prototipo para producir energía en el sitio de Atucha llamado Carem, un diseño totalmente argentino que prefigura reactores de pequeña potencia. La continuación de esto sería un Carem de mayor potencia del cual se está haciendo un prototipo. El programa nuclear argentino preve la construcción de otro reactor asociado con China, que sería el cuarto en importancia.

Entonces el país sigue manteniendo un status importante en esta tecnología...

—Es un programa importante con componentes ya establecidos y que ya tiene unos 70 años, con varios centros atómicos como el Balseiro y otros centros en Buenos Aires con reactores experimentales. También tiene su pata industrial con el Invap que tiene una participación importante, y finalmente el organismo que controla la actividad. Toda esa estructura que hace a la investigación, operación, diseño, construcción y regulación está bien establecida en Argentina, me parece que funciona correctamente como en otros países del mundo. A su vez todo está controlado por la Agencia Internacional de Energía Atómica. Argentina está inserta en el contexto mundial, y es una nación reconocida como un país nuclear de un buen nivel.


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