mas

En honor a mi mamá

Domingo 24 de Diciembre de 2017

Mi mamá murió en el año 2000. Tenía 70 años recién cumplidos. Se había recibido de maestra, pero sólo ejerció un cortísimo tiempo.

De muy joven había trabajado como secretaria en una empresa de transportes italiana. Algo así como una secretaria ejecutiva, que en esa época era una denominación que no existía. Mi abuelo (su papá), era italiano, culto, muy lector, y le había enseñado el idioma a la hija. Era excelente dactilógrafa. Con manejo del italiano y dactilógrafa había conseguido un buen trabajo.

Cuando se casó con mi papá dejó de trabajar fuera de casa. Pero empezó quizás su más exigente etapa laboral: parir y atender a una familia que la demandaba en todo. Gracias a ella, a su paciencia y su esfuerzo sin feriados ni horarios, todos fuimos a la escuela y después a la universidad (hasta mi papá), y a trabajar siempre con la ropa en orden, limpitos, comidos, con todo lo necesario. ¿Era su obligación? Me parece que no. ¿Podría haber hecho otra cosa? La verdad es que no sé. Su "destino" parecía ser ese en aquella época. Lo cierto es que si mami se hubiera beneficiado con la jubilación como ama de casa yo estaría muy feliz de compartir en una pequeñísima proporción mis más de 30 años de aportes al sistema previsional con ella. Porque gracias a su trabajo y su esfuerzo nunca vistos ni valorados ni monetizados yo pude vivir.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario