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El conmovedor caso de Benjamín

Una enorme conmoción causó en la sociedad rosarina lo que le pasó a Benjamín, el nene de ocho años que recibió un disparo en la cabeza el pasado 17 de agosto (una bala perdida, sin que la Justicia haya determinado aún quiénes fueron los responsables) cuando realizaba ejercicios de precalentamiento para jugar un partido de fútbol en las canchas del club Pablo VI.

Domingo 01 de Septiembre de 2019

Una enorme conmoción causó en la sociedad rosarina lo que le pasó a Benjamín, el nene de ocho años que recibió un disparo en la cabeza el pasado 17 de agosto (una bala perdida, sin que la Justicia haya determinado aún quiénes fueron los responsables) cuando realizaba ejercicios de precalentamiento para jugar un partido de fútbol en las canchas del club Pablo VI.

Luego de días en los que el pequeño luchó por su vida y tras un emotivo abrazo al Hospital Vilela, con el que cientos de personas se reunieron para brindarle apoyo, Benjamín despertó el jueves 22 de agosto por la noche, pidió que le saquen el respirador y le dijo a su papá que quería volver a su casa. Ahora el niño continúa su evolución en una sala común del hospital. De todos modos, según estadísticas recientes, en el primer semestre del año fueron baleados dieciséis menores, un dato alarmante que hizo que el Concejo ponga la lupa sobre políticas de prevención. En breve, el cuerpo citará al Ministerio de Seguridad y otros organismos para analizar algunas medidas a desarrollar. Sobre estos hechos lamentables en campos de deportes barriales, el profesor Gustavo Guelbort fue categórico: “Esto pasa por la responsabilidad criminal de gente que maneja armas de manera irresponsable. Es inconcebible. Lo de Benjamín fue y es una noticia terrible e impactante y todavía no se sabe qué consecuencias le acarrea esto a futuro. La tarea de los médicos ha sido fundamental y la resiliencia del nene en el hecho de salir adelante y recuperarse es un ejemplo fenomenal de fortaleza y de lucha por la vida. Benjamín, sin proponérselo, dejó un mensaje muy fuerte: nunca hay que bajar los brazos”.

   Por otro lado, el DT opinó que lo ocurrido no tiene nada que ver con la violencia del fútbol infantil, problemática que sí sucede en otros contextos y situaciones. “El espíritu del fútbol infantil a veces es tergiversado por los mismos clubes, las familias y las instituciones que generan una competencia cruel. Eso propicia, en muchas ocasiones, agresiones entre padres, madres, abuelos y otros familiares hacia el árbitro o los técnicos. No dista mucho de lo demencial de aquel que disparó e hirió gravemente a Benjamín. Te puedo asegurar que en una situación de esa tensión durante un partido, hay gente que, si tuviera un arma, sería capaz de usarla”.

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