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Cuando el apoyo de la familia es clave en el tratamiento

La calidad de vida de una persona con diabetes depende de los controles, el acceso a la medicación y del cumplimiento de las indicaciones médicas. Pero también del apoyo de los seres queridos y la sensibilidad social.

Domingo 11 de Noviembre de 2018

"Si a una persona le diagnostican diabetes, la evolución dependerá también del apoyo y afecto que encuentre en su entorno. Si tiene una familia continente y predispuesta a cambios de hábitos (que los incluya a todos) se transitará mejor la enfermedad", señala Delfina Tietjen, endocrinóloga, quien integra el departamento de Diabetes del Instituto cardiovascular Rosario (ICR).
   Con motivo de conmemorarse el miércoles un nuevo Día Mundial de la Diabetes, Más habló con varios de los integrantes de ese equipo de salud para conocer las implicancias que tiene en la vida de una persona, joven o adulta, el hecho de saber que tiene una enfermedad crónica que puede llegar a ser severa.
   "Desde ya que la decisión de cuidarse y seguir el tratamiento es del paciente, pero si lo toman como un estigma, si no son comprendidos por sus seres queridos, quizá nunca asuman su patología", agregó la profesional.
   ¿Cuáles son las reacciones más comunes de una persona a la que se le comunica que tiene diabetes? "Las reacciones son diversas dependiendo de la edad, la estructura familiar y si hay o no algún otro miembro de la familia con diabetes. En el caso de los más jóvenes, que viven con sus padres, en general estos asumen un rol activo en el tratamiento de sus hijos. En el adulto mayor con familias de vínculos más estables, el hecho de compartir las decisiones y también la carga económica que implica la terapia, hacen que el paciente se sienta contenido y tenga más y mejores resultados", dijo Hernán Munuce, médico clínco del grupo.
   Desde ya, aclararon, en el caso de adultos sin entorno familiar que los apoye es más difícil médicamente conseguir una adherencia al tratamiento, aunque no imposible.
   Este año, el lema del Día Mundial de la Diabetes está centrado, justamente, en la familia, y el valor que la misma tiene en las enfermedades crónicas.
   "Es cierto que cada familia es un mundo y no es sencillo tal vez asumir que hay un integrante con una patología que en la mayoría de los casos implica acompañamiento. La diabetes requiere, no sólo de un tratamiento médico sino también a un tratamiento higiénico dietético que muchas veces implica cambios que van desde el ejercicio diario hasta la forma de alimentación habitual de toda la familia Muchas veces, eso, es difícil de conseguir", señalaron los médicos.
   ¿Hombres y mujeres lo viven de manera distinta? "En general unos y otros se sienten abrumados al momento del diagnóstico y ambos hacen la misma pregunta en ese momento : ¿Doctor, doctora, qué puedo comer?". Por eso, dicen, "lo primero es tranquilizar y orientar al paciente que debe saber que su calidad de vida no debe ser afectada pero sí tiene que cambiar ciertos hábitos tanto de su alimentación diaria como de su actividad física".
   El paradigma de la alimentación del paciente con diabetes ha cambiado y ya se sabe que esa persona puede comer de todo pero cuidando las porciones y mirando la forma de cocción y la calidad de los alimentos (calidad en referencia a tipo de nutrientes que la componen).

Jóvenes

Entre los pacientes adolescentes, por ejemplo, o muy jóvenes, es de crucial importancia que se asuma rápidamente el tratamiento de su enfermedad "Empoderarlo desde el momento del diagnóstico haciéndolo responsable y dándole todas las herramientas para saber controlar su enfermedad es la clave", menciona Munuce.
   "En general hay más conocimiento sobre la diabetes. Los chicos hablan del tema. Al ser una pandemia, lamentablemente todos tienen un familiar cercano que tiene diabetes o un vecino o un conocido, eso les permite ver que es común y no una enfermedad que se tenga que ocultar. De ese modo, no es raro que sus compañeros y amigos cumplan un rol de contención, lo que es muy bueno".
   Con respecto a los padres, generalmente se ponen muy ansiosos con el diagnóstico y hay casos en que la presión hacia el control de la enfermedad es demasiado alta y el adolescente se rebela, no sólo a su enfermedad sino fundamentalmente a sus padres, cosa típica en ese momento de la vida. "Como médico hay que estar atentos a esto y charlar con la familia e intentar de tranquilizar a todos los miembros, y de ser necesario hacer consultas con psicólogos no sólo para el paciente sino para todo el grupo familiar", agregaron.
   

Adultos

La diabetes entre los adultos mayores muchas veces se minimiza y no se asocia a la aparición de un infarto, un accidente cerebrovascular y otros trastornos severos de salud.
   Las consecuencias pueden ser muy graves si no es diagnosticada a tiempo o bien tratada. Es una enfermedad con muchas complicaciones crónicas, muchas de las cuales pueden ser severas, destaca Gisella Beltramino. Aunque hay un mayor conocimiento en la población general acerca de la enfermedad, los médicos coinciden en que aún "estamos lejos de que toda la población esté consciente de lo que implica esta patología", agregó la médica.
   "Muchas veces se diagnostica a través de una complicación vascular como ser un infarto y sabemos que en el momento del diagnóstico se calcula que en los 10 años previos ya hubo alguna alteración en el metabolismo de la glucosa ya sea una glucosa en ayuna alterada ( mayor de 110) o una glicemia pos pandrial alterada (a las dos horas posingesta de alimentos con un valor mayor de 140)", comentaron.
   Estos estados prediabéticos traen como consecuencia una mayor incidencia de eventos vasculares, por lo que la detección precoz de esta situación es muy relevante. Un porcentaje importante de esas personas, si se cuida con las comidas y comienza a hacer ejercicio en forma regular, podrá evitar tener diabetes a mediano o largo plazo.
   Los especialistas comentaron que la realización de campañas de concientización de la población general es de suma importancia. Se trata de un problema que es una pandemia y que requiere que se hagan cambios de hábitos alimentarios desde la adolescencia y se promueva la actividad física. "También hay que hacer hincapié en el control de la paciente embarazada con diabetes gestacional y hacer un seguimiento posparto tanto de la madre como del hijo", comentó Tietjen. Los médicos agregaron que las campañas de detección de glicemia en la población general, y en especial la toma de conciencia de aquellos que tengan mayores riesgos o antecedentes familiares, son fundamentales.

Reuniñon informativa

El miércoles 14 en el anfiteatro del ICR, Urquiza 2240, se llevará a cabo una reunión para pacientes y familiares diabéticos donde se realizarán dosajes de glucemia, se hablará sobre alimentación y diabetes por parte de una nutricionista y se abordarán tópicos de la enfermedad. El objetivo es evacuar dudas y también mitos. La charla estára a cargo del cuerpo médico de Departamento de Diabetes de la institución.

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