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Cirugía protésica de la cadera

Un equipo médico de Rosario está utilizando una técnica que achica y disimula la cicatriz de la intervención y permite al paciente una recuperación más rápida. Los detalles del procedimiento

Domingo 10 de Diciembre de 2017

Un equipo médico de Rosario está utilizando una técnica que achica y disimula la cicatriz de la intervención y permite al paciente una recuperación más rápida. Los detalles del procedimiento

Gracias a mejores prótesis y condiciones de rehabilitación más favorables para el paciente, la cirugía de reemplazo de cadera crece año a año en la Argentina. La habilidad de los cirujanos y los nuevos instrumentales también permiten que personas de todas las edades que lo necesiten accedan a esta intervención que en muchos casos devuelve en forma sustancial la calidad de vida.

Aunque los avances son muchos, los profesionales que lleva adelante esta práctica médica siguen pensando cómo superar lo que existe. Porque más allá de las ventajas de las últimas décadas, hay hombres y mujeres que demoran todo lo posible la cirugía por temor, por desconocimiento, por mitos arraigados. "Algunos vienen después de años de deambular por consultorios, herboristerías, homeópatas, promesas de células madre, y así y todo, cuando se convencen de que la cirugía es el camino adecuado te preguntan el día antes de entrar al quirófano si no hay otra alternativa", comentó Roberto Olivetto, médico traumatólogo y cirujano.

El especialista conforma junto a su hermano Adrián y su hijo Javier un equipo con muchos años de experiencia en el tema. Son los encargados de las intervenciones de cadera, (entre otras) en el Sanatorio Americano, Sanatorio Centro de Rosario y Hospital Italiano. En una charla con Más se refirieron a una técnica que están utilizando actualmente con "muy buenos resultados" que permite colocar la prótesis por la zona frontal (no por detrás como se hace en la mayoría de los casos) ocultando la cicatriz en los pliegues de la piel, con una menor incisión y mejor recuperación para el paciente, según explicaron.

"No estamos hablando de una práctica nueva sino de una opción que se había dejado de utilizar pero que ahora, con los nuevos instrumentales y mucha más experiencia, consideramos que es muy efectiva", detalló Javier Olivetto quien ya estuvo en el exterior (y viaja nuevamente en estos días) para capacitarse en este procedimiento.

"Lo que decidimos aplicar es un modo de operar que se usaba mucho en Europa. Y aunque se hizo más común el abordaje posterolateral —que es el que se hace por detrás para reemplazar la articulación de la cadera— este modo de colocar la prótesis, por delante, tiene la ventaja de que se hace una incisión que, gracias al instrumental, el tipo de mesa y la habilidad en la técnica, es más pequeña. De todos modos la principal utilidad es que no hay que tocar ningún músculo", señalaron los profesionales.

"Uno llega a la articulación de la cadera solamente separando la musculatura sin lesionar ni desgarrar el músculo. Esto ocasiona menor dolor en el posoperatorio y da un menor riesgo de luxación (dislocación)", comentó Javier Olivetto, y agregó: "La deambulación es precoz y casi resulta innecesario la utilización de elevadores de inodoro o sillas altas ya que la musculatura que envuelve a la cadera permanece intacta. La vuelta a la vida activa o laboral resulta más rápida".

Los médicos recordaron que las primeras prótesis de cadera datan de 1925/1930. Existieron reemplazos hechos en láminas de celofán, acrílico, vidrio, metales, teflón, y todos fueron fracasando con el tiempo, hasta el ingreso del polietileno en los `60.

"La vía de abordaje que usamos ahora había quedado muy ligada a un tipo de prótesis que se usó en Francia con malos resultados. Pero el problema no era la técnica sino la prótesis que se dejó de utilizar hace muchísimos años", agregó Roberto Olivetto.

Actualmente en Europa, Estados Unidos y también en Argentina la vía de acceso más frecuente sigue siendo la posterolateral, luego la anterolateral y después, en pleno auge, esta técnica que es por vía anterior y mini-invasiva.

Los especialistas señalaron que existen dos tipos de abordajes con esta práctica: uno longitudinal que se hace siguiendo el eje de la pierna y otro transversal que se llama "bikini" y que al realizarse en los pliegues de la piel queda escondido luego por la ropa interior. "Se colocan muchas prótesis de cadera a personas jóvenes y activas a quienes les importa el resultado estético. La demanda nos ha llevado justamente a perfeccionar este procedimiento", destacaron. La incisión no supera los 6 u 8 centímetros cuando en un abordaje tradicional es de 10 o 12 como mínimo. Y no hace falta seccionar el músculo.

Javier Olivetto manifestó que "para el cirujano es un desafío también porque hay que manejar instrumental específico con otra curvatura, otros tamaños, pero con la capacitación adecuada y habiendo cumplido con la necesaria curva de aprendizaje, es muy interesante lo que se consigue".

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