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Macri prometió la creación un fondo de emergencia para las zonas inundadas

El mandatario nacional se reunió ayer con los gobernadores de Santa Fe, Entre Ríos, Chaco y Corrientes. Aunque no se precisaron cifras, estará compuesto por un 70 % de la Nación y un 30 % de las provincias.

Sábado 23 de Abril de 2016

Una compleja trama de acuerdos para resolver la crisis producida por las brutales lluvias caídas en casi todo el centro, litoral y noreste argentino comenzó a tejerse ayer en la quinta presidencial de Olivos. Fue el dueño de casa, el presidente Mauricio Macri, quien se comprometió a la creación de un fondo de emergencia para revertir, en parte, las péridas provocadas por el desastre climático que afectó principalmente a las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Chaco y Corrientes.

   El Ejecutivo nacional tomó el compromiso “de acompañar la declaración de emergencia”, eximiendo por un plazo estimado en 180 días del pago de impuestos nacionales, con excepción de las cargas sociales que se abonan por los trabajadores contratados. En este punto, la nación habría cambiado la postura que mantuvo hasta hace pocos días, cuando no acompañó la declaración de emergencia hídrica para varias provincias que impulsaron bloques opositores en la Comisión de Acción y Salud de la Cámara de Diputados. Ahora será el turno de Presupuesto: allí el PRO mostraría su nueva actitud política.

   El Banco Nación, por su parte, postergará todos los vencimientos que tengan los productores mientras dure el período de emergencia.

   Los gobernadores Miguel Lifschitz, Gustavo Bordet, Domingo Peppo y Arturo Colombi ( de las cuatro provincias mencionadas, respectivamente) celebraron que el propio presidente les abrió una puerta, pero a la vez continúan, por ahora, transitando la etapa de diagnóstico. Y sin contar aún con otros recursos materiales listos para ser aplicados donde el agua arrasó.

   Según los cálculos del Gobierno nacional, son 40 mil argentinos afectados, 11 mil de ellos evacuados, a consecuencia del “ fenómeno del cambio climático, la desidia, falta de inversión, o inversión mal hecha”, definió Rogelio Frigerio, Ministro del Interior —acompañó al presidente en la reunión— en una rueda de prensa minutos después del encuentro.

   La propuesta que recibieron los gobernadores en Olivos fue de “conformar un fondo de emergencia en los próximos días” detalló Frigerio. Un fondo al que por ahora nadie se anima a ponerle un número, pero según recabó La Capital, estaría en el orden de los 5 mil millones de pesos por provincia afectada. Aunque recién cuando bajen las aguas, y se ingrese, por caso, a los campos, se tendrá una magnitud de las pérdidas en producción agrícola.

   Según el Ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile —también presente en la reunión, y luego en la rueda de prensa—, las pérdidas, sólo en soja, son de “3,8 millones de toneladas, unos mil millones de dólares, unos 300 millones en recaudación por retenciones”.

   Miguel Lifschitz, por su parte, consideró prematuro el momento para dar cifras de pérdidas, pero cree íntimamente que los números que dijo Buryaile pecan de optimistas.

   Reparar infraestructura rota —caminos—, según el gobernador de Santa Fe, implicará un cifra de entre 1.500 y 2 mil millones de pesos, sólo en Santa Fe. “Nunca tuvimos una fenómeno climático que nos afecte simultáneamente toda la superficie de la provincia, como en ésta oportunidad”, abundó el rosarino.

   Frigerio explicó, a su vez, que el Fondo de emergencia será aplicado a planes de vivienda, aunque no se dieron precisiones respecto de las características del plan a ejecutar. La composición del Fondo fue motivo de tironeos durante la reunión: los representantes provinciales consiguieron que un 70 por ciento lo aporte la nación y el 30 restante, las provincias.

   Respecto de una eventual ayuda o resarcimiento a los pobladores que han visto inundadas sus viviendas, y han perdido parcial o totalmente sus pertenencias, en principio, según explicó el titular de Interior, no se han previsto intervenciones específicas. Miguel Lifschitz, por su parte, entiende que las situaciones de los pobladores afectados “serán resueltas por los gobiernos locales y no por un aporte del Gobierno nacional”.

   La presencia de Lifschitz en la quinta de Olivos fue el corolario de una maratónica jornada que comenzó por la mañana, en la sede de la Gobernación de Rosario, donde el mandatario se reunió con los legisladores nacionales por Santa Fe para ponerlos al tanto de la gravedad de la situación, y luego de la cual, el gobernador no dudó en afirmar: “Necesitamos ayuda en mayor escala y velocidad”.

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