Viernes 13 de Octubre de 2023
Comienzan los cuartos de final de la Copa del Mundo Francia 2023, instancia en la que este sábado Los Pumas enfrentarán a Gales abriendo el telón a la fase decisiva. El partido comenzará a las 12, en el Stade Vélodrome de Marsella con el arbitraje del sudafricano Jaco Peyper y será televisado por ESPN y la TV Pública. Arranca el verdadero Mundial.
Para ambos equipos la meta es meterse una vez más en las semifinales de una RWC. Los Pumas lo hicieron en 2007 y 2015, y los Dragones Rojos en 1987, 2011 y 2019.
Si bien los dos llegan por caminos diferentes el partido promete ser bastante parejo. Gales arribó a esta instancia luego de ganar su grupo, aunque no lo hizo con autoridad: le ganaron sufriendo a Fiji en el debut, y también vencieron a Portugal sin convencer. Su mejor partido fue ante Australia donde se impusieron por un categórico 40-6 y luego cerraron su participación ante Georgia con otra victoria. Lo de Argentina fue mucho más sufrido. Perdió el primer partido ante Inglaterra, jugando muy mal, y ese resultado lo condicionó para el resto de la primera fase ya que lo obligó a ganar todos los partidos que le quedaban. Yendo de menor a mayor recuperó terreno y venció a Samoa, Chile y Japón aún sin alcanzar su mejor rendimiento.
Son varias las cosas que Los Pumas deberán mejorar si quieren seguir en carrera: las formaciones (sobre todo el scrum), el maul y la defensa. No obstante la falencia más importante que deberá solucionar es la del funcionamiento colectivo para lo que medioscrum y apertura tendrán que jugar un partido perfecto, cosa que hasta ahora no ocurrió con una pareja de medios que no rindió en plenitud. Quizás el ingreso de Cubelli ayude a Carreras a lograr el equilibrio que tanto necesita en la generación del juego. Hasta el partido con Japón el equipo de Cheika no había encontrado la cohesión entre forwards y tres cuartos, y eso ante un equipo como Gales, que no luce pero es tremendamente efectivo, lo puede pagar caro.
En la vereda de enfrente, con Dan Biggar de apertura, Gales es un equipo que gana desde la conducción, ya que maneja a la perfección los tiempos del partido y frente a los palos no perdonan. Otro dato para tener en cuenta es la defensa: el Dragón defiende bien, de hecho es el equipo que más tackle hizo hasta ahora en el Mundial y juega cómodo sin la pelota en las manos.
Se viene un partido clave para el rugby argentino. Serán ochenta minutos de mucha adrenalina, de mucho físico y sin licencias para errores. Los Pumas todavía no encontraron su techo y Gales es, dentro de todo, un equipo accesible. Se puede soñar, pero depende muchísimo de lo que hagan Los Pumas. Será como dijo alguna vez Hugo Porta: “...siempre conservamos las esperanzas porque los deportistas argentinos nos tienen acostumbrados a las sorpresas. Cuando quince tipos normales entran a una cancha con determinación, son capaces de cualquier cosa”.
Las formaciones
Argentina. Thomas Gallo, Julián Montoya y Francisco Gómez Kodela; Guido Petti y Tomás Lavanini; Juan Martín González, Marcos Kremer y Facundo Isa; Tomás Cubelli y Santiago Carreras; Mateo Carreras, Santiago Chocobares, Lucio Cinti y Emiliano Boffelli; Juan Cruz Mallía.
Gales. Gareth Thomas, Ryan Elias y Tomas Francis; Will Rowlands y Adam Beard; Jac Morgan, Tommy Reffell y Aaron Wainwright; Gareth Davies y Dan Biggar; Josh Adams, Nick Tompkins, George North y Louis Rees-Zammit; Liam Williams.
Estadio: Vélodrome (Marsella). Árbitro: Jaco Peyper. Hora: 12. TV: TV Pública/Espn.
Dos historias mundialistas
Argentinos y galeses se enfrentaron en 24 ocasiones si se cuenta la gira de 1968, cuando los Dragones Rojos visitaron nuestro país como Gales XV y jugaron dos partidos en GEBA. Gales lidera el historial con 15 victorias, Argentina ganó siete y empataron en dos ocasiones. En Copas del Mundo se midieron en dos ocasiones, la primera en 1991 y la segunda en 1999.
Ese 1991, en lo que fue su segunda presentación en dicho Mundial (arrancó con una derrota ante Australia), Argentina cayó ante Gales 16-7 en el ya desaparecido Arms Park. A partir de errores propios y por falta de definición, Los Pumas permitieron que un limitado equipo galés se quedara con la victoria y pusiera en jaque el destino de Argentina para continuar en el torneo. La única puerta que le quedaba a los dirigidos por Luis Gradín era un triunfo ante Samoa, cosa que luego no ocurrió.
A Argentina le costó desde el arranque amoldarse al planteo del equipo del Dragón, que le ganó la pulseada en el line y le presionó con kicks al cajón. Asfixiados en su última línea durante casi todo el primer tiempo Los Pumas comenzaron a cometer infracciones que Ring se encargó se trasladar al marcador en favor de Gales que aprovechó también la falta de respuestas de los argentinos para sobrellevar la adversidad.
En el complemento, Argentina repuntó en el juego pero con eso solo no le alcanzó. Falló en la definición y aunque tuvo varias oportunidades de sumar no supo como hacerlo o bien cayó en la peor de las decisiones: el apresuramiento, lo que al final de cuentas favoreció al dueño de casa que había sacado una diferencia importante en la primera mitad del partido.
La segunda vez que Argentina enfrentó a Gales en un Mundial fue en octubre de 1999, en la inauguración de la IV Copa del Mundo.
Con realidades diferentes, el anfitrión llegaba como banca y Argentina como punto. Pero grande fue la sorpresa cuando Los Pumas demostraron que estaban para cosas mayores y Gales tuvo que esforzarse al máximo para poder superarlos.
Fue un partido donde el estado de ánimo de los 72.000 galeses que poblaron el Millennium cambió notoriamente pasando de la algarabía al silencio extremo. Con una defensa feroz, un apertura inspirado y un pack de temer, Argentina mostró sus argumentos que fueron las claves de todo el Mundial.
Gales marcó dos tries, el primero gracias a una omisión del árbitro que dejó pasar la salida del hooker galés de la cancha (previo al try de Charvis), y el segundo por un error en la marca (try de Taylor).
La levantada argentina fue en el complemento y cuando terminó el partido a los argentinos les quedó esa sensación amarga de que podían haber ganado pero que sin embargo el triunfo se lo llevaba un equipo que no había hecho demasiado méritos para hacerlo. La levantada sirvió de inyección anímica pero el resultado dejó la obligación de tener que ganarle a Samoa, el verdugo de Argentina en los mundiales, cosa que sí ocurrió y contra todos los pronósticos Los Pumas terminaron en el quinto lugar.