Miércoles 05 de Febrero de 2020
A casi 20 días del asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell a manos de un grupo de diez rugbiers, Graciela, la mamá de la víctima, decidió ingresar por primera vez al cuarto de su hijo luego del atroz crimen y se encontró con algo que la sacudió, la estremeció.
La habitación estaba como quedó desde el día que Fernando viajó a Villa Gesell. Hace pocos días abrieron la puerta por primera vez y la que tomó coraje para hacerlo fue su mamá, Graciela.
En uno de los cajones que tenía el joven en su habitación, la mamá se encontró con el diario íntimo donde Fernando iba volcando todo lo que vivía y lo que le pasaba. En la última hoja guarda un mensaje emocionante que sacudió a su mamá hasta las fibras más íntimas y que hizo que rompiera en llanto: “Continuará”.
Pero fuera de esa libreta, mezclado entre la ropa, había un papel escondido, pero a su vez que se dejaba ver como para que alguien lo descubriera. Una simple hoja en blanco, muy arrugada y escrita a mano, que contenía los trece objetivos que el chico asesinado se había planteado para su vida. Deseos personales. “Sigo adelante por él, no le gustaba verme mal, pero estoy muerta en vida”, le confió la mujer al diario Clarín.
De puño y letra, Fernando escribió:
- Participar del proyecto solidario “Servir”, para colaborar con escuelas del conurbano.
- Afianzar mi grupo de amigos y mantenerlo.
- Siempre ser como soy con todos.
- Madurar con mi decisión universitaria.
- Seguir trabajando.
- Seguir con la carrera y que me vaya bien.
- Viajar.
- Aprender a concentrarme más.
- Ahorrar.
- Dejar el celular.
- Apagar la computadora y la tele.
- Estudiar.
- Participar de los viernes de caridad
“Fernando es… Fernando era una gran persona. Mirá lo que se planteaba, los objetivos que tenía. Todavía no lo puedo creer. Lo que estamos viviendo no se lo deseo a ningún padre o madre. Quiero justicia por mi hijo”, cerró la madre sin contener la emoción por el recuerdo de su hijo asesinado a manos de diez rugbiers que lo molieron a palos.