Los basurales santafesinos son ya una cuestión prioritaria de Estado
La provincia busca financiamiento para erradicar los basurales a cielo abierto. Una radiografía del problema de los residuos en las localidades del sur santafesino

Domingo 06 de Julio de 2008

El problema de los basurales a cielo abierto se ha convertido en una cuestión de Estado para la provincia, que salió a pedir financiamiento para poder generar un proyecto integral. Y no es para menos. Que el tratamiento de la basura es un dilema para los gobiernos ya se sabe, pero una recorrida realizada por el equipo de corresponsales de este diario da cuenta del problema en todas las ciudades. Tanto que en algunos poblados los basurales se ubican a pasos del casco céntrico, o proliferan en distintos puntos a pesar de los esfuerzos locales por buscar soluciones. En este marco fue que la provincia firmó con la Nación un convenio para iniciar un plan de erradicación, que prevé un estudio de las necesidades de infraestructura y los costos de un programa provincial de residuos sólidos urbanos, con aportes del Banco Mundial.

El encuentro que mantuvo esta semana la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Romina Picolotti, con el gobernador Hermes Binner y parte de su gabinete sirvió para dejar plasmado el acuerdo que permitirá, en palabras de Binner, "tener el tratamiento adecuado de los residuos sólidos en todas las localidades de la provincia. Vamos dando pasos fundamentales para que Santa Fe genere un medio ambiente sano y sustentable", afirmó.

El panorama. La disposición final de los residuos es el problema principal. Los basurales a cielo abierto son generadores de contaminación de aguas subterráneas, insectos y roedores y humos producidos tanto por la autocombustión como por la quema de basura.

A excepción de algunas localidades, no existe una gestión adecuada al respecto, y la situación es todavía más crítica por la generalizada falta de recursos humanos y materiales de los municipios y comunas.

Sobre el tema, el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio, explicó que en función de ello se diseñó una estrategia de gestión integral para toda la provincia, que pretende erradicar los basurales a cielo abierto, minimizar la generación de nuevos vertederos y mejorar los que no puedan ser evitados, reduciendo la generación.

Ciancio destacó que "para llevar adelante esta estrategia debemos atender las características físicas, sociales y económicas de cada localidad. A partir del convenio se realizará una consultoría, que será pagada por la Nación, para diseñar el Plan Integral" de residuos.

Los ejes. El secretario de Medio de Ambiente, César Mackler, profundizó en algunos aspectos de la problemática. Según el funcionario, "hay una estrategia provincial sobre manejo de residuos que aún no fue traducida en un plan, pero lo será luego la consultoría".

"Esto —destacó Mackler— es un convenio marco que exige delinear el plan provincial. Los convenios y estrategias que surjan de este plan se enmarcan en un crédito del Banco Mundial que se otorga, a su vez, en el marco de la estrategia nacional sobre el tema.

El planteo, según Mackler, "gira sobre dos ejes: el de la regularización de los sistemas de disposición final de residuos, es decir, cómo erradicar los basurales a cielo abierto, y el de la minimización y valorización de lo no minimizable, que implica reducir la generación de residuos. Valorizar refiere a recuperar, reciclar y tratar residuos. Los orgánicos, por ejemplo, no se recuperan pero sirven para compostaje".

Tres categorías. La provincia tiene 363 municipios y comunas, que fueron divididos en tres categorías: los de menos de 5 mil habitantes, los de hasta 20 mil y los grandes aglomerados. "Para estos últimas proponemos plantas de tratamiento y rellenos sanitarios. Para los más pequeños, rellenos con menos exigencias técnicas, y para las comunas que no pueden asociarse, rellenos de trinchera o manuales fácilmente operables".

La consultoría tomará en cuenta la estrategia, recopilará los diversos proyectos que andan dando vueltas en la provincia y se estudiará la viabilidad de cada uno, tomando como parámetro el plan provincial. La idea es delinear, en función de cada zona, cuántos rellenos sanitarios y plantas de tratamiento instalar, qué hacer con las localidades más pequeñas y alejadas.

Consorcios

Mackler puso énfasis en señalar que otro aspecto que se contempla es la conformación de consorcios, ya que al comienzo se pondrá la infraestructura y el dinero necesarios, pero luego cada población deberá asumir el mantenimiento.