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La trama detrás de la crucifixión de un ladrón que apareció con un cartel de "no robarás"

Lo encontraron en San Francisco, Córdoba, lindante con Santa Fe. La víctima acusó a la policía de la localidad santafesina de Frontera. No se descarta ninguna hipótesis.

Sábado 24 de Mayo de 2014

La Justicia de Córdoba investiga el caso de un joven que fue encontrado durante la madrugada del jueves último crucificado con cintas de embalar sobre una improvisada cruz de palos en una esquina de la ciudad de San Francisco. En principio, el hombre responsabilizó a efectivos policiales de su ciudad de origen, Frontera, lindera con San Francisco, pero luego se abrieron numerosas hipótesis que los investigadores aún tratan de desentrañar.

El muchacho de 27 años, identificado como Víctor Robledo, tiene antecedentes penales por delitos contra la propiedad registrados en la provincia de Santa Fe, mientras que en Córdoba no tiene pronturario. El hombre fue hallado por efectivos del Comando de Acción Preventiva (CAP) a las 2 del jueves en la esquina de 25 de Mayo y Sabattini. Estaba colgado de una cruz improvisada con dos maderos que fueron atados con cintas de embalar. Con el mismo adhesivo sujetaron al hombre y lo cubrieron totalmente dejándole libre solamente la nariz. Sobre su vientre tenía un cartel con el séptimo mandamiento cristiano: "No robarás".

Esa fue la primera pista que sugirió a los uniformados del CAP, que habían sido alertados por un llamado telefónico anónimo, que se encontraban ante un caso de justicia por mano propia protagonizado por vecinos cansados de esperar el accionar de las autoridades ante la reiteración de robos. Sin embargo, el mismo sujeto acusó a cinco efectivos de la policía santafesina. Dijo que lo golpearon y que luego lo ataron a la cruz para después abandonarlo en el lugar y dejarlo expuesto a las bajas temperaturas.

Hipotermia. El hombre fue trasladado al Hospital Regional Bernardo Iturraspe, donde se constató que sólo presentaba un cuadro de hipotermia y que no había padecido golpes. Más tarde, y ya en los Tribunales, le tomó declaración la fiscal Leonor Faillá, a quien le repitió la historia de los apremios ilegales. Ante el contraste de sus dichos con el informe médico se resistió a brindar detalles de lo acontecido y los probables autores del hecho, aduciendo que no recordaba lo que le había sucedido.

En ese punto recobró fuerza la hipótesis de que un grupo de vecinos hizo justicia por mano propia al encontrarlo in fraganti en un hecho delictivo. Luego se agregaron otras, como la posibilidad de una broma de mal gusto, un ajuste de cuentas, un autoatentado para incriminar a la policía, y hasta se habló de un problema de infidelidad, en cuyo caso la leyenda del cartel tendría que haber referido a otro mandamiento.

Detenido. Inmediatamente después de que tomó trascendencia el caso en las redes sociales se trató el tema desde todas las aristas posibles y se viralizaron las críticas hacia la fuerza policial de Frontera. Luego se supo que Robledo había estado detenido el día anterior en la comisaría 6ª de esa ciudad por averiguación de antecedentes. Posteriormente, el Jefe de la Unidad Regional V con asiento en Rafaela, Daniel Alcaráz, decidió remover a la cúpula de la comisaría de Frontera, sacó de sus funciones a su titular, Carlos Flores, y puso al mando al hasta ayer comisario de María Juana, Víctor Casas.

Investigación. "Tomamos conocimiento a través de los medios digitales y las redes sociales, por lo que decidimos como primera medida abrir una actuación sumarial para investigar, más allá de los avances de la Justicia cordobesa, el accionar del personal policial involucrado por los trascendidos periodísticos", dijo Alcaráz.

En relación al cambio de autoridades de la comisaría, el funcionario policial dijo que "eso fue mera casualidad. A esa modificación la teníamos planificada desde hacía aproximadamente un mes y medio y obedece a situaciones de prestación de servicio y necesidad operativa. Obviamente no está relacionado con los hechos que denunció este joven".

La denuncia. "Todo lo que dije está asentado en la comisaría. Tengo miedo de lo que le pueda ocurrir el día de mañana a mi familia. No tienen moral", dijo Robledo ayer, poco después de las 14, cuando volvió a entrevistarse con la fiscal Faillá para reclamarle protección por la denuncia que hizo contra los uniformados de Frontera.

"Un ser humano que trabaja no sirve para la Justicia", dijo, y aseguró que "fui preso porque me acusaron de haber forcejeado con un policía cuando en realidad estaba durmiendo en mi casa. Luego me detuvieron cuando salía a las 7 para el trabajo y me tuvieron hasta las 2 del jueves".

El hombre contó que "a esa hora me sacaron de la celda, me ataron con las cintas y me llevaron hasta el lugar donde me encontró la policía de San Francisco", ubicado a dos cuadras del límite interprovincial, en jurisdicción de esa ciudad. "Tengo miedo de hablar porque no hay seguridad para mi", dijo ante la pregunta de si era capaz de identificar a quienes lo ataron. También afirmó que dos empleados policiales de la comisaría de Frontera fueron hasta su casa para que rectifique su denuncia y lo amenazaron.

Asistencia. Durante la tarde de ayer Faillá dispuso que brinden asistencia al denunciante y, luego de una entrevista con una asistente social del municipio cordobés, ordenó que contengan a Robledo y su familia en un albergue hasta tanto la Justicia de Santa Fe resuelva cómo ampararlos.

Mientras tanto, el hombre y sus familiares estarán custodiados por policías cordobeses, luego de un caso que conmocionó a toda la región y que trascendió sus fronterasslas fronteras, con un amagen del hombre crudificado que recorrió el país.

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