Lunes 03 de Enero de 2022
El crecimiento acelerado de casos en la ciudad está impactando en la actividad comercial, gastronómica, en las empresas y en la industria, con establecimientos que deben restringir su atención y reacomodar los empleados con la plantilla al mínimo por la combinación de los positivos con las vacaciones. Las dos últimas semanas, con la llegada de la tercera ola, hubo una explosión de confirmados y aislados, y la situación está empezando a generar algunos problemas en ciertos rubros, sin llegar todavía a un desborde, pero generando bajas.
Es que la disminución de los tiempos de aislamiento tanto del positivo como del contacto estrecho, el alto porcentaje de población vacunada (88 por ciento de los rosarinos tiene las dos dosis) que permite una vuelta más rápida a los puestos y evita complicaciones, y la época del año de menor demanda en la mayoría de los rubros, crearon condiciones que permiten a la mayoría de las empresas reacomodar el personal y cubrir el trabajo con los recursos que quedan.
Según pudo averiguar La Capital, las empresas más grandes que tienen esa posibilidad, optaron en los últimos días por volver a home office, o dar vacaciones a sus empleados para quedarse con lo mínimo indispensable y reducir la posibilidad de contagios. Sí se teme por el impacto que tendrá la vuelta de la población de los lugares de veraneo, en especial la Costa Atlántica y Córdoba, donde hay una explosión de contagios y muchos regresan con el virus.
Desde la Asociación Industrial Metalúrgica de Rosario, el relevamiento entre las 2.000 empresas asociadas que representan una masa de 80.000 trabajadores arroja que la reducción de personal está impactando entre un 10 y 20 por ciento por contacto estrecho o positivo, y viene creciendo en las últimas dos semanas. Lo máximo en el pico de la pandemia fue entre un 15 o un 25 por ciento, pero la diferencia es que ahora los que enfermaron vuelven más rápido y el virus no es tan agresivo gracias a las vacunas, cuya aplicación fue alentada por los empresarios.
Además, un tercio de los empleados está de vacaciones y el gran impacto se sabrá cuando regresen. Por ahora, los huecos se cubren con el personal disponible, y por el momento no hubo cierres ni reducción de turnos. En línea blanca va a impactar un poco más porque están en temporada alta, en plena producción. Pero otros rubros como fundición, autopartes o agropartes, van a sufrirlo menos.
Comercial
En el comercio, ya se nota el estallido, y las fiestas agravaron el cuadro. “Tuvimos muchos empleados contagiados y después de Navidad y fin de año subieron mucho los casos”, contó un gran empleador de la peatonal Córdoba. “Vienen creciendo los contagios a full, y encima la gente se estuvo juntando mucho”, comentó otro de calle San Luis. Según la Asociación Casco Histórico, llega a un 10 por ciento la cifra de plantilla aislada en los comercios grandes. Los que tienen pocos empleados o son atendidos por sus dueños están mas complicados, y ya se están viendo algunos cerrados porque no hay personal. El mes de enero será complejo. El panorama se replica en mayor o menor medida en otras áreas de la ciudad.
En los supermercados se registraron algunos contagios y aislados, y al mismo tiempo se entró en período de vacaciones. “Hasta ahora no es un inconveniente, y veremos en el transcurso de los días si necesitamos mover la estructura, como cuando fue el mayor pico. Se acomoda con el personal que está, y se tratan de respetar al máximo los protocolos. Vamos a ir viendo. Sabemos que en estos días se puede dar un panorama de más casos”, analizó Sergio López, de la Cámara de Supermercadistas.
Los shoppings aún no acusan gran impacto. “No tenemos ningún empleado aislado. Por ahora ningún inconveniente”, contestó el titular de uno de los más nuevos de la ciudad. “Por el momento no tenemos muchos casos positivos. Pero la verdad es que es un tema que maneja el locatario con su staff, por lo tanto no siempre nos enteramos, porque si no necesitan cerrar el local lo acomodan con nuevo personal. Al igual que en el inicio de pandemia, están organizando los equipos de trabajo en burbuja para que no se crucen”, contó la encargada de otro centro comercial.
Laboratorios
Los números ofrecidos por los laboratorios que brindan el servicio de testeo para empresas ayudan a tomar magnitud del fenómeno. Desde Cibic, informaron que las firmas piden tanto PCR como antígenos, aunque en menor proporción, por la gran fiabilidad del primer método. En noviembre, fueron solicitados 264 tests y en diciembre 385, y el número de pedidos sube semana a semana. La positividad actual está entre un 30 y un 40 por ciento, cuando a principios de diciembre era del 10. Se trata de industrias, muchas del cordón industrial.
Turner, por su parte, hizo en diciembre 2.100 hisopados a empleados de 100 empresas de Rosario y su zona de influencia que han presentado síntomas. La tasa de positivos fue allí del 15 por ciento, más baja que en los tests efectuados al resto de la población, en donde llega al 43 por ciento. Muchos son trabajadores de alta calificación pertenecientes a empresas importantes como una de dragado de la hidrovía o de producción de energía para la red eléctrica, personal indispensable que tiene mayores cuidados y respeta protocolos a rajatabla porque cada minuto sin producción representa una alta pérdida económica. La mayoría apareció del 19 al 24 de diciembre, y el número viene creciendo exponencialmente.
Acomodar recursos
Muchos gastronómicos manifestaron tener personal aislado y algunos casos positivos, pero al cambiar los tiempos del aislamiento al introducirse una reducción de días, se hizo más fácil el manejo del recurso humano. “Tenemos un alto grado de vacunación completa en los empleados, más lo que ya tuvieron la enfermedad, y eso baja la gravedad de la ola. Son casos leves y por suerte se achicaron un poco los días de aislamiento”, indicó Carlos Mellano, de la Asociación Hotelero Gastronómica de Rosario, que representa a 1.500 locales.
En ese marco, hubo eventos y reservas que se han bajado con esta explosión llegando fin de año. “No somos una actividad exenta de lo que pasa con la población, todos tenemos conocidos o familiares que se contagiaron, sobre todo tras las fiestas. Afortunadamente no tenemos personal internado, y en los locales los dueños hemos tratado de persuadir a la gente joven para que se vacune”, reveló.
Ninguno cerró, pero algunos se achican. Por ejemplo, el titular de un bar de Pellegrini contó que evalúa cerrar a la mañana por el positivo de una encargada. Es que durante el período estival el rubro sufre con los grandes calores al mediodía y la baja de consumo, por lo que acomoda a los empleados a la tarde-noche para compensar. Lo que se hace, atentos a la menor demanda, es reorganizar horarios para achicar las dotaciones en los turnos de menor movimiento, y de esa manera seguir cubriendo la atención durante toda la jornada.