Miércoles 22 de Noviembre de 2023
El Cementerio San Lorenzo de Villa Gobernador Gálvez ha sido durante mucho tiempo objeto de vandalismo y robo hormiga. Pero en el último mes, estos actos se acrecentaron y por lo menos tres grandes panteones institucionales sufrieron verdaderos saqueos. Manijas, imágenes de Jesucristo, placas y floreros de bronce; cables, llaves de luz, portafluorescentes y hasta puertas de aluminio fueron sustraídas. Familiares de difuntos y encargados del lugar piden que se refuerce la seguridad.
La secretaria de Gobierno del municipio, Victoria Culasso, reconoció el problema, y reveló que se está trabajando con la Fiscalía para controlar algunas chatarrerías de la zona, porque "ahí es donde va a parar lo sustraído". La funcionaria aclaró que "la tasa que cobra el municipio es para limpieza, conservación y mantenimiento de la necrópolis, no por seguridad". Pero enfatizó: "No nos desentendemos de la situación, que es muy compleja".
Si bien los atracos se acrecentaron desde octubre, esta semana causó mucha bronca el ingreso de desconocidos en el panteón San Jorge, perteneciente a la Mutual de Jubilados y Pensionados de Villa Gobernador Gálvez. Allí, manos anónimas entraron y se llevaron los portafluorescentes, de los que solamente pueden aprovechar los arrancadores. Pero no fue solo eso. Además, arrancaron de cuajo una pesada puerta de aluminio de dos hojas, y como no se la pudieron llevar, la dejaron escondida arriba de otro panteón, donde fue encontrada.
La Capital estuvo este miércoles en el lugar, donde todavía podían verse los vidrios rotos de la puerta de ingreso al espacio. "Calculamos que los rompieron cuando quisieron esconderla", le dijo a este diario Teresa Cáceres, encargada de varios panteones del cementerio. "Aquí tendría que haber seguridad, pero no la hay; vinieron a cuidar un poco por el escándalo que hicimos, pero ahora, nada", lamentó.
Cerca del San Jorge está el panteón Garibaldi, que hace un par de semanas también sufrió actos de vandalismo. "De ahí también se llevaron los fluorescentes, pero además robaron una imagen de Cristo hecha de bronce", dijo Cáceres.
"A un panteón lo pelaron"
Pero el que más sufrió fue el panteón San Guillermo, ubicado en otro sector de la necrópolis. Esto fue en octubre, durante dos semanas consecutivas en las que arrasaron con todo: imágenes religiosas, placas de bronce, manijas, floreros y hasta portarretratos. "Dejaron un tacho de pintura de esos grandes repletos de fotos porque se llevaban los cuadros de metal", contó la encargada. Y recordó: "En esa época, yo iba y venía de la comisaría todo el tiempo, fue un desastre, al panteón San Guillermo directamente lo pelaron".
El 1º de noviembre de este año, dos personas fueron sorprendidas quitando placas de ese panteón. Una de las encargadas, que vio el hecho, avisó a todos los empleados para que llamaran a la policía y los detuviera, pero los hombres se fugaron. Sospechan que lo robado terminó tirado en alguna parte, ya que tuvieron que abandonar el lugar a las apuradas, presurosas de no ser detenidas por las fuerzas de seguridad.
Mientras recorría el cementerio, la encargada de los nichos institucionales le mostró a este diario un panteón familiar del que se robaron hace tiempo "una imagen de Jesucristo como de un metro de alto, toda hecha de bronce. No tienen respeto por nada".
Este miércoles fueron los familiares de los difuntos quienes se juntaron en el panteón San Jorge a reclamar seguridad. El espacio donde yacen los nichos estaba sin luz porque al llevarse los portafluorescentes había arrancado directamente los cabos. También robaron una llave térmica, y cerramientos.
El cementerio está en sudoeste de la ciudad, en la intersección de las avenidas Temporelli y Alfonsín, vecino a la autopista a Buenos Aires y al barrio Ghiglione.
"No hay policías"
Victoria Culasso es secretaria de Gobierno de la administración de Alberto Ricci desde 2019. En diálogo con La Capital, contó que los robos no son nuevos, y que el actual gobierno viene con este tema "por lo menos desde la pandemia" (en rigor, el tema es aún de más vieja data).
"Implementamos distintas estrategias en conjunto con la policía. Pero hay algo que es cierto: tampoco la policía tiene en la ciudad efectivos para hacer adicionales. En un momento tuvimos seguridad privada para la parte de atrás, tenemos serenos para cuidar la parte de adelante, pero son ocho hectáreas de predio, con un barrio muy periférico atrás. Es complicado articular acciones concretas", reconoció.
La funcionaria recordó también que la actual administración hizo "algunas obras en el cementerio, como el arreglo de los sanitarios y la puesta en valor de la capilla. Entendemos el enojo. Pero también deben entender que la Municipalidad cobra por la limpieza, el mantenimiento y la conservación de la necrópolis, no por la seguridad. Esto, igualmente, no quiere decir que nos desentendamos. Por eso testamos trabajando junto a Fiscalía para que se hagan inspecciones en las chatarrerías de la zona, porque lo que se roba va a parar a algún lugar" cerró.
No es nuevo
El tema no es nuevo. Ya en otras ocasiones se había denunciado el saqueo de sepulturas y los graves problemas de seguridad, con robos e incluso arrebatos a las personas que acudían a la necrópolis.
Un artículo del 11 de agosto de 2014 publicado por La Capital daba cuenta del una grave denuncia sobre el absoluto estado de abandono del lugar, que sirvió para estrenar un sistema de recepción de denuncias y reclamos implementado por un edil de esa ciudad.
>>Leer más: Denuncian abandono del cementerio de Villa Gobernador Gálvez
El caso puso entonces sobre el tapete los numerosos problemas de falta de higiene, deterioro de las instalaciones, saqueo de sepulturas y graves problemas de seguridad. Hacía tiempo se habían robado incluso hasta el portón de entrada por avenida Alfonsín.
Ahora, parece que la modalidad es el robo hormiga, de piezas más pequeñas pero igualmente valiosa. No obstante, querer llevarse una puerta de aluminio de dos hojas y vidrio grueso y laminado ya suena a un acto de osadía demasiado grande.