La Región

Vassalli tiene puestas las esperanzas en la llegada de un inversor nacional

Ya hubo reuniones entre la empresa y los interesados. De prosperar las negociaciones, el acuerdo redundaría en mejoras productivas.

Miércoles 04 de Diciembre de 2019

Tras la frustrada posibilidad de un inversionista extranjero, ahora la esperanza está centrada en un acuerdo que habilitaría la llegada de capitales nacionales para oxigenar y apuntalar el funcionamiento de la fábrica Vassalli Fabril, establecida en Firmat.

Aunque no surgieron mayores detalles, trascendió que ya hubo reuniones con representantes del grupo que estaría interesado en hacer una suerte de alianza con la emblemática y única industria de cosechadoras íntegramente argentina. Los potenciales inversores ya mantuvieron sendos encuentros para avanzar en las conversaciones con directivos de Vassalli, el gremio metalúrgico y concesionarios.

"Soy optimista de que esta posibilidad se concrete, pero no hay que generar falsas expectativas porque falta cerrar cabos", confió a LaCapital el abogado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Pablo Cerra, aunque sin brindar más precisiones al respecto.

De prosperar las negociaciones, como todo indica, el arribo de un socio estratégico implicaría alivio para la firma que sigue atravesando una difícil situación financiera, al punto que todavía no pudo regularizar deudas salariales de sus más de 300 trabajadores y se sostiene con jornadas reducidas de seis horas de trabajo, que paga a sus empleados con entregas semanales que ya resultan insuficientes.

El panorama es de tal complejidad que la semana pasada los empleados realizaron una asamblea para evaluar acciones tendientes a rechazar los incumplimientos salariales (la deuda por operario es de entre 80 mil y 100 mil pesos), aunque finalmente optaron por esperar que surjan novedades.

Es que, precisamente, despierta optimismo que se haya abierto una nueva oportunidad para inyectar capitales a Vassalli, lo que permitiría dinamizar las actividades productivas que están, desde hace tiempo, por debajo de la capacidad operativa del establecimiento afincado a la vera de la ruta nacional 33.

La empresa viene transitando por vaivenes que intenta sortear para tener un horizonte de previsibilidad, que aún parece lejano , aunque avanza en esa dirección. El derrotero de los últimos años fluctuó entre el entusiasmo, la preocupación y la incertidumbre, algo que aún parece estar vigente. En tal sentido, cabe recordar la gran expectativa que generó cuando hace tiempo un grupo de concesionarios accedió al manejo de la empresa con el desafío de sacarla a flote, pero terminó dejándola en peores condiciones que antes y pegando el portazo en medio conflictos laborales y judiciales.

Después, aunque los sobresaltos no desaparecieron, las aguas comenzaron a aquietarse cuando volvió a tomar las riendas la nieta y heredera del fundador de la fábrica, Mariana Vassalli, quien, con un fuerte acompañamiento de la seccional local de la UOM, sigue batallando para intentar encontrar el rumbo de su empresa, que sigue manteniéndose en pie gracias a la fortaleza de su historia, al prestigio de la marca y la buena voluntad de su personal.

Y ello no pasa desapercibido para los funcionarios políticos que participaron de distintos cónclaves, de los que dio cuenta este medio, y se comprometieron a colaborar con acciones tendientes a garantizar el sostenimiento de la empresa, aunque, en muchos casos, no fue más que una puesta en escena.

Desde hace meses, como también reflejo este diario, se barajaron posibilidades de inversores y negocios en el exterior de los cuales pocos prosperaron. La inminente llegada de un grupo ruso ya quedó en el olvido y, al margen de la venta de cuatro máquinas a Angola y otros negocios en el marcado interno, no hubo un repunte que pueda traer tranquilidad.

Sin embargo, por estas horas la mirada está puesta en la posible llegada de un socio que, de convertirse en realidad, ayudaría a la empresa superar la coyuntura.

"Hay que esperar", dijo el titular de la delegación firmatense del gremio, Diego Romero, luego de reunirse con los trabajadores, preocupados por la deuda salarial que aún no pudieron cobrar. El gremialista se mostró expectante con la posibilidad de inversiones nacionales a Vassalli, aunque aclaró que "los tiempos de negociación de los empresarios no son los mismos que los de los trabajadores".

Gustavo Orellano

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