La Región

Vassalli regularizó su actividad pero la crisis golpea a otras firmas de la región

Dos metalúrgicas de la ciudad de Casilda pararon por atrasos salariales y debido a la reducción de sus jornadas de trabajo.

Miércoles 28 de Noviembre de 2018

Mientras la firma Vassalli Fabril, que atravesó una dura crisis, logró normalizar sus jornadas de trabajo y se encamina a una recuperación, los obreros de dos empresas metalúrgicas casildenses que redujeron las horas laborables en el marco de la crisis por la que pasa el sector agroindustrial iniciaron a principio de esta semana un paro de actividades en reclamo de haberes atrasados.


Se trata de las firmas Industrias Agrícolas Rosario SA (Iarsa) y Marani cuyos establecimientos seguirán paralizados hasta que no surja una oferta que satisfaga las expectativas de los trabajadores en huelga.

Ayer el tesorero de la seccional casildense de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Javier Morinigo, afirmó a LaCapital que "si bien sabemos que el panorama es complejo y difícil porque cayó la producción, no por eso vamos a resignar derechos laborales y menos soportar que las empresas no paguen los salarios como corresponde".

Y en igual línea dijo que "con esta actitud los responsables de ambos establecimientos están incumpliendo el compromiso que asumieron ante el organismo laboral cuando hace pocas semanas se acordó reducir las horas de trabajo, razón por la cual es lógico que haya malestar e incertidumbre entre los trabajadores que quieren cobrar y exigen que se cumpla lo prometido".

Tanto Iarsa como Marani adeudan la primera quincena de este mes mientras está a punto de vencer el plazo para pagar la segunda. Mañana está prevista una audiencia en la seccional local del Ministerio de Trabajo con la intención de llegar a un entendimiento que permita destrabar el conflicto. "Hasta el momento el ofrecimiento que hicieron es insuficiente, por lo que esperamos que mejoren la propuesta a fin de llegar a un acuerdo", dijo Morinigo.

Desde el gremio aseguran que los dos establecimientos fabriles cuyas principales plantas están a la vera de la ruta nacional 33 tienen ligada su actividad productiva al funcionamiento de la empresa casildense de sembradores y herramientas manuales Gherardi SA, que también redujo jornadas de trabajo.

El convenio es similar al que firmaron las empresas en conflicto y que consiste en achicar las actividades sólo tres días por semana aunque pagando al personal el 75 por ciento de los jornadas no trabajadas además de otorgar, como forma de compensación, dos días más de vacaciones correspondientes al 2018 por cada empleado.

El acuerdo también posibilita a las empresas desdoblar el pago de las quincenas en caso de no poder cancelarlas en su totalidad, abonando el 50 por ciento al momento del vencimiento de la fecha de pago y completar el resto en el término de 72 horas, lo que no hicieron Iarsa y Marani cuya situación será denunciada en horas por el gremio metalúrgica ante el organismo laboral.

"El viernes pasado recién pagaron el saldo de la segunda quincena de octubre cuando los trabajadores ya tendrían que haber cobrado la primera quincena de noviembre", explicó Morinigo para luego comentar que "en la audiencia de ayer (en relación al lunes) Iarsa ofreció pagar el miércoles (por hoy) el 50 por ciento de la primera quincena de noviembre, lo que fue rechazado".

En esa línea aclaró que "si bien Gherardi está cumpliendo con el pago de las quincenas no lo hace con los aportes patronales cuya deuda millonaria se comprometió a ir pagando semanalmente, pero no cumple poniendo en riesgo la seguridad social de muchos trabajadores".

Vassalli trabaja normal

En tanto, la fábrica de cosechadoras Vassalli Fabril SA retomó este lunes sus jornadas de trabajo de ochos horas tras haberlas reducido a la mitad al tener que lidiar con su complicada situación financiera que recién ahora parece encaminar.

Se trata de un proceso de recuperación de la fábrica trazado por el nuevo directorio que preside el ex ceo de la compañía, Luis Cagliari, quien ya anunció, como dio cuenta recientemente este diario, la puesta en marcha de un plan de fabricación de algo más de 20 cosechadoras hasta marzo de 2019.

La etapa iniciada es producto de la vuelta de la nieta del fundador y principal accionista de la firma, Mariana Vassalli, quien también integra el flamante directorio además de ser una pieza clave para ir en busca de futuros inversores que potencien las chances de crecimiento de la empresa.

El nuevo camino forma parte de una suerte de estrategia que tuvo como punta de lanza la presentación ante el Juzgado Civil Comercial y Laboral de Firmat de un concurso preventivo de acreedores que allanara el camino para que Vassalli Fabril ordene sus cuentas y haga frente a compromisos de pagos.

La medida no sólo posibilitó a la empresa dar los primeros pasos en su objetivo de reactivación productiva sino, autorización mediante de la magistrada interviniente Analía Irrazabal, echar manos a fondos que tenía retenidos y que serán vitales para poder pagar tras mucho tiempo un sueldo completo a los trabajadores.

Y ello no es un dato menor sino un hecho significativo al menos para Cagliari, quien en un comunicado interno al personal planteo que tal acción representa "el arranque de una nueva etapa, el plan de puesta en marcha del que les hablé". Y en ese contexto manifestó, entre otras consideraciones, su optimismo en que "los buenos tiempos están por venir".

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