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Una patota agredió sin motivo a un hombre que terminó en terapia intensiva

Un hombre de 60 años que se dirigía a su trabajo en la química Azko Nobel fue agredido en la mañana del sábado en la ciudad de San Lorenzo por una patota integrada por cuatro jóvenes, y debió ser hospitalizado en terapia intensiva por algunas horas.

Miércoles 22 de Noviembre de 2017

Un hombre de 60 años que se dirigía a su trabajo en la química Azko Nobel fue agredido en la mañana del sábado en la ciudad de San Lorenzo por una patota integrada por cuatro jóvenes, y debió ser hospitalizado en terapia intensiva por algunas horas. El violento episodio, que recién trascendió ayer, está siendo investigado por la Justicia que aún no pudo identificar a los agresores.

El blanco del brutal ataque fue Luis Enrique Ellero quien a primera hora de la mañana se dirigía en su automóvil a su lugar de trabajo. Según el relato de la víctima al llegar a la esquina de Luis Borghi y San Martín, en San Lorenzo, cuatro hombres que pasaban caminando lo increparon presuntamente por haber realizado una mala maniobra y de poner en riesgo sus vidas.

En ese punto la situación no pasó a mayores, pero minutos después cuando el hombre se detuvo en la estación de servicios de San Martín y Melitón Hierro a cargar GNC, a pocas cuadras del lugar del incidente inicial, volvió a encontrarse con los mismos cuatro violentos. El paso de los insultos a los golpes de puño y patadas fue repentino, y continuó incluso cuando el hombre yacía tendido en el suelo y le propinaron puntapiés en la cabeza.

Tras la golpiza, los violentos huyeron y Ellero pudo subirse a su coche y llegar a la fábrica donde cayó desvanecido. Luego una ambulancia lo trasladó hasta el Sanatorio Laprida, de Rosario, donde permaneció por algunas horas en terapia intensiva.

El hecho habría sido registrado por las cámaras de seguridad de la estación de servicios, material f que quedó a disposición de la Fiscalía.

Luis Joel Ellero, hijo de Luis Enrique, dijo en declaraciones al portal SL24 que "estos muchachos cruzan a mi padre y lo increpan reclamándole cigarrillos, que no les ofrece porque en ese momento no tenía; esto generó enojo y comenzaron a insultarlo. Para evitar mayores excesos, mi padre decidió irse".

"De allí fue a cargar combustible, charló con el playero y compró cigarrillos. Cuando se disponía a partir, las mismas cuatro personas aparecieron y comenzaron, otra vez, a insultarlo para luego, casi sin mediar más palabras, pegarle", agregó.

"Mientras golpeaban a mi padre, el playero estaba en el interior llamó a la policía, y cuando los uniformados llegaban, dos escaparon por la avenida y los otros dos por el lado opuesto", especificó, y concluyó que los agresores "eran chicos de unos 24 ó 25 años, bien vestidos, parecía que venían de alguna disco".

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