Domingo 20 de Febrero de 2022
Una obra escrita y dirigida por la joven casildense Bruna Pradolini volverá a ponerse en escena para sensibilizar al público como ya sucedió en octubre del año pasado cuando fue estrenada con el mismo éxito que tuvieron las siguientes dos funciones que cerraron la primera experiencia vivida en el Teatro Dante.
“Poder hablar”. Así se titula la pieza teatral de género dramático que retornará a las tablas de la emblemática sala cultural casildense el viernes 25 y sábado 26 de la semana próxima, a partir de las 21, lo que marcará el inicio de una serie de presentaciones previstas para este año.
Se trata de una historia intimista tan fuerte como atrapante en la que el actor rosarino Lautaro Lamas interpreta el personaje de Storani, un padre que intenta recuperar el vínculo con su hija Nila tras largos años de desencuentros.
Es un monólogo de 60 minutos cuyo contenido atraviesa momentos y situaciones que movilizan al punto de emocionar hasta las lágrimas. Y eso lejos de pasar inadvertido se hace aún más evidente por la particular puesta en escena de la obra, que rompe con el modelo tradicional al situar al público sobre el propio escenario, con sillas ubicadas en círculo alrededor del espacio escenográfico, lo que potencia la experiencia presencial.
“La respuesta del público fue muy buena y esperamos que suceda lo mismo en las nuevas funciones que tenemos programadas realizar”, indicó Pradolini a La Capital, quien tiene 28 años y además de ser directora teatral se encuentra estudiando la Maestría en Dramaturgia en la Universidad Nacional de las Artes (UNA), de Buenos Aires.
En esa misma línea sostuvo que “la idea es seguir avanzando y difundir la obra no solo en Casilda sino también en teatros independientes de Rosario, algo en lo que ya estamos encaminados y podría concretarse en mayo o junio de este año”.
Al ser consultada sobre cómo surgió Poder Hablar, Pradolini recordó que “nació a partir de una carta que encontré hace un tiempo y al tocarme muy de cerca me inspiró a escribir la obra a principios de 2020 y una vez terminada se la envié a una profesora de Buenos Aires para que la corrigiese”.
“Luego _ añadió_ la presenté en la convocatoria Plan Fomento 2020 que hizo la Subsecretaría de Industrias Creativas del Ministerio de Cultura de Santa Fe donde resultó ganadora dentro de la categoría dramaturgia para autores menores de 30 años, lo que me permitió acceder a un subsidio para financiar la producción y finalmente llevar la obra al teatro”.
Asimismo, resaltó que “fue una hermosa experiencia poder plasmar una obra propia en el Dante si bien ya participé de otros trabajos que fueron muy enriquecedores”, al tiempo que valoró “haber formado un gran equipo de trabajo que apostó del primer momento a este proyecto”.
Y en ese sentido recordó que “cuando llamé a Lautaro para que interpretara la obra, ya que lo había visto actuar y daba con el perfil que estaba buscando, me dijo que le diera unos días para responderme y en una hora se comunicó para confirmarme que la quería hacer y que al leerla se había llorado todo”.
“La misma predisposición y compromiso _amplió_ asumieron Claudia Dichiara, en la asistencia de dirección, y Germán Lo Giudice, quien se encarga de la parte técnina”.
Pradolini explicó que “arrancamos con los ensayos en enero de 2021 con ayuda de la Secretaría de Cultura y Educación de la Ciudad de Casilda y del Teatro Dante y estrenamos la obra el 24 de octubre con muy buenas comentarios, lo que se repitió en las siguientes funciones”.
Recalcó que “si bien teníamos pensado seguir en cartelera hasta fines de 2021, resolvimos hacer un parate debido al brote de contagios que tuvo la ciudad a partir de la tercera ola de la pandemia, situación epidemiológica que ahora mejoró y nos permite volver aunque tomando los recaudos para minimizar riesgos”.
En ese marco, puntualizó que “el formato escenográfico de la obra es para 30 o 40 espectadores que ubicamos sobre el escenario para que tengan mayor cercanía con el protagonista de la obra y la vivan de una manera más activa”.
La directora teatral sostuvo que “lo que queremos generar en el público es que se sienta involucrado en la historia y la verdad que lo logramos, al menos eso es lo que escuchamos de la gente que vio la obra”.
La autora de Poder Hablar sueña con que su creación trascienda las fronteras del pago chico para “encontrarnos con nuevos públicos y generar un intercambio”, dijo. Desde ese lugar es que tiene planificado desembarcar en Rosario y seguir abriendo puertas aunque aclaró: “Yo no presiono tanto al teatro, le doy espacio, tiempo y lo dejo ser. Me alcanza con que la obra fluya y me sorprenda como la carta que le dio vida”.