Jueves 06 de Enero de 2022
Emilia tiene 7 años. Vive en Fray Luis Beltrán, la localidad que queda al norte de Rosario. Y como tantas niñas y niños de su edad espera ansiosamente la noche del 5 de enero para aguardar la llegada de los Reyes Magos.
Pero esta vez la víspera era distinta, a Emilia la invadía la incertidumbre y la desazón porque estaba aislada por coronavirus y no iba a poder ver la caravana con el paso de los Reyes Magos por su casa y su barrio.
Es que Fray Luis Beltrán, como en la mayoría de las localidades del cordón industrial, comparte una hermosa y mágica tradición. Para las fiestas, y con los Reyes Magos en particular, se realizan caravanas recorriendo todos los barrios, especialmente los más humildes, repartiendo alegría y también golosinas. Nos es de extrañar ver como en estas fechas estos mágicos visitantes hasta cambian camellos por caballos y con sus mejores ropas sorprendan a los curiosos vecinos.
En medio de esa inquietud a Emilia se le ocurrió la idea de hacerles un cartelito para mostrárselos a su paso y a través del mismo les hizo un conmovedor pedido.
La niña se subió a un tapial, con tapabocas puesto y mostró un cartel cuando Melchor, Gaspar y Baltazar pasaban por su barrio. El cartel decía: “Tírame caramelos estoy aislada”.
"Cuando Emilia escuchó que iba a pasar la caravana de Reyes y ella no la iba a poder ver, porque no podíamos salir por el Covid se angustió mucho. Fue ahí cuando me dijo ¿y si hacemos un cartel?. Me pareció buenísima la idea", contó su mamá Eliana al portal 11Noticias.com de San Lorenzo.
Un rato después de que Emilia se subió a un tapial con tapabocas puesto y a la distancia, cuando Melchor, Gaspar y Baltazar pasaban por su barrio, les mostró el cartel. “Tirame caramelos estoy aislada”, había escrito en el mismo.
"Hicimos el cartel y nos subimos al tapial esperando que alguien de la caravana lo lea y así fue", dijo.
"Estoy más que agradecida con la gente de la municipalidad que organiza esto. Este año se notó que eran menos personas por la cantidad de casos positivos que hay. Pero las ganas y la emoción de los chicos siempre intacta. Gracias por compartir la fotito de mi hija", contó.
Pese a la angustia por el mal momento que vive por el Covid, Emilia consiguió su tan preciada recompensa. Es que la buena la predisposición de los Reyes, que vieron el cartelito con el conmovedor pedido de la niña, pudieron cumplir con su tierno deseo. Y a pesar de su aislamiento, tanto la niña como su hermano, pudieron obtener y disfrutar de sus golosinas en una noche mágica y soñada.