La Región

San Jorge: investigan si después de parir mataron y abandonaron al bebé

La parturienta, de 27 años, llegó al hospital por una hemorragia. Su madre fue detenida por encubrimiento de práctica abortiva.

Lunes 16 de Marzo de 2020

La Justicia intenta establecer las circunstancias en las que se desarrolló un parto y la posterior desaparición de un bebé en San Jorge, en el departamento San Martín. El caso llegó a la Fiscalía de esa ciudad luego de que la parturienta, una mujer de 27 años, concurrió al Samco local en busca de asistencia médica debido a un cuadro de hemorragias que no lograba controlar. Allí, y a pesar de la falsa versión que contó la joven, los profesionales notaron que el sangrado se debía a un parto reciente sin asistencia médica.

   Luego de las primeras intervenciones para controlar los situación sanitaria de la mujer, los profesionales dieron aviso a las autoridades para informar de lo ocurrido y dar con el paradero del recién nacido, quien según la primera versión, estaba al cuidado de la abuela. Luego, la mujer admitió que cursó un embarazo durante siete meses, que no quería tener al bebé —su tercer hijo— y que había tomado una pastilla “para expulsarlo”.

   En diálogo con La Capital el fiscal que se ocupa del caso, Carlos Zoppegni, indicó que se trataría de una práctica abortiva no contemplada en el Código Penal y por lo tanto punible. “No es un aborto permitido por la legislación. No había peligro para la salud y es más, nunca las autoridades sanitarias tuvieron conocimiento de esa práctica”, dijo, aunque fue cauteloso al considerar que “desde la Justicia evitamos criminalizar situaciones particulares. Que después se encuentre a través de la investigación y se aplique una causa de justificación será motivo de evaluación. Pero mientras tanto se debe impulsar la investigación”.

   Desde la Fiscalía se aplicaron luego a intentar determinar si el aborto se había originado en algún tipo de amenaza, con la participación de terceros o si el recién nacido había sido vendido a otra persona.

Conmoción

Las investigaciones derivaron en otra hipótesis que sacudió a toda la sociedad: el niño podría haber nacido vivo y la madre de la parturienta, de 47 años, haberlo asesinado y luego arrojado a un canal de desagüe pluvial. Tras los pasos siguientes para apuntalar esa conjetura los pesquisas se lanzaron a la búsqueda del bebé, con la ayuda de agentes policiales, escuadrones de bomberos voluntarios y unidades especializadas.

   En el intento de dar con algún rastro se allanaron viviendas y se revisaron los canales de desagüe de la ciudad. También se trabajó sobre los vehículos de la familia de la parturienta y allí apareció el primer indicio. Las pruebas de luminol fueron positivas en el auto de la madre de la joven. La cantidad de sangre encontrada reforzó la hipótesis de un homicidio y debilitó la de una probable venta del niño.

   Mientras tanto, una de las brigadas se topó con perros vagabundos que hurgaban en una bolsa hallada en un canal. La misma tenía rastros que podrían pertenecer al bebé y ahora fue sometida a pericias para levantar marcadores de ADN.

   Ahora la Justicia dispuso que la parturienta, que permanece internada, sea convocada para prestar declaración luego de la total recuperación de su estado de salud. Se estima que será detenida y llevada a una audiencia por provocarse el aborto. En tanto que su madre fue detenida acusada de encubrimiento de una práctica abortiva, imputación que se formalizará en una audiencia el próximo miércoles. Su situación frente a la Justicia podría cambiar si logran probar que el niño nació vivo y fue ultimado después.

   El caso convulsionó a la opinión pública y la primera evidencia se advirtió en las redes sociales. Los usuarios manifestaron su indignación y condenaron socialmente a la familia mediante la publicación de las fotos y las identidades. Para la Justicia es necesario aplicar la ley vigente tal como lo indica el artículo 88 del Código Penal que establece que “será reprimida con prisión de uno a cuatro años, la mujer que cause su propio aborto o consienta que otro se lo cause”.

   “Evitamos criminalizar situaciones particulares. Que después se encuentre en la investigación y se aplique una causa de justificación como en muchos casos similares será motivo de evaluación de quien juzgue. Pero mientras tanto se debe impulsar la investigación y aplicar la ley vigente”, señaló Zoppegni.

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