Martes 01 de Junio de 2021
En sus 150 años ligados al ferrocarril y al desarrollo económico y productivo agrícola, el pueblo de San Jerónimo Sud es la clara muestra del esfuerzo de inmigrantes. Este martes celebró su aniversario con un acto virtual y sus autoridades tienen previsto una serie de festejos presenciales en lo que resta del año, si la situación sanitaria por el Covid lo permite.
Parece difícil imaginar cómo hicieron aquellos colonos para llegar a conformar un pueblo perfectamente diseñado y con perspectivas de futuro. Actualmente cuenta con 3.500 habitantes pero los primeros fueron los que le dieron la impronta, creando instituciones importantes y sólidas que trascienden los límites geográficos.
La historia da cuenta que hasta sus tierras llegó Jorge Newbery, fundador de la Aeronáutica Militar Argentina. Llegó a observar como dos hermanos aventureros y un amigo ingeniero volaban en una aeronave por los campos logrando la hazaña del primer vuelo tripulado del país.
Esa proeza les dio a los hermanos sanjeronimenses Augusto y Pablo Luis Delaygue el título honorífico de “propulsores de la aeronáutica nacional” y la localidad podría consagrarse próximamente como la capital de la aviación argentina ya que el proyecto que la propone, está a la espera de ser aprobado por la Legislatura santafesina.
Su historia “es un ejemplo para nuestros jóvenes, que pueden ver que este es un pueblo donde hay que tener creatividad y esforzarse para hacer cosas nuevas; de esa manera el futuro va a ser promisorio”, aseguró el jefe comunal Horacio Ciancio.
El mandatario explicó que el festejo del 150º aniversario se hizo en forma virtual pero la comisión organizadora tiene la esperanza de retomar las actividades previstas para celebrar este número redondo en lo que resta del año, “cuando haya seguridad sanitaria”.
Este martes el acto se celebró en la estación de trenes con palabras de Ciancio y dos miembros comunales, pero sin público. Los vecinos pudieron seguirlo por el Facebook de la comuna. Se leyó una carta enviada por el gobernador Omar Perotti y demás salutaciones recibidas. El presidente comunal enumeró los festejos que se suspendieron y dijo que se harán apenas la pandemia lo permita.
“San Jerónimo generó una sociedad muy pujante que aprendió a sobreponerse a las adversidades, que valoró el esfuerzo, lo colectivo y lo social. Si hoy nos cuesta lograr consenso con la posibilidad de comunicación tan fuerte que tenemos, imaginemos lo que fue hace 150 años encontrarse con culturas nuevas, personas nuevas y barreras idiomáticas”, relató Ciancio.
"Esta gente supo priorizar lo colectivo sobre lo individual, dejando no solo un pueblo con calles, plazas y edificios, sino también instituciones, sueños, esperanzas y un modo de vivir y producir con apego al trabajo”. “También valores que importan mucho en estos tiempos como son la unión y la solidaridad que persisten en nuestra sociedad y nos permite tener un presente totalmente distinto”, analizó el jefe local.
Cambio de nombre que le da su fecha aniversario
No se sabe el año en que este pueblo, ubicado sobre la vieja ruta 9, tuvo sus primeros habitantes. Pero es certero que en 1858, cuando la región se llamaba “Tierras de Albión”, ya había habitantes como en muchas localidades de la pampa húmeda.
La población estable se consolida con la instalación del Ferrocarril Central Argentino, que desde 1866 unía a la ciudad de Rosario con la cordobesa Bell Ville a través de sus rieles. Los primeros habitantes fueron colonos que llegaban buscando nuevos horizontes, escapando de la guerra entre Prusia y Francia.
Estos hombres y mujeres se impusieron a fuerza de trabajo y compromiso. El empuje fue tan grande que el ferrocarril levantó a dos leguas de Roldán una nueva estación que luego se llamó San Gerónimo en honor al santo de la religión católica.
El 1º de junio de 1871, la colonia recibe el nombre de San Jerónimo Sud, que conserva hasta hoy. El mismo surgió tomando el de la estación de trenes, pero agregándole Sud, para marcar diferencia y evitar problemas en la entrega de cartas en ese entonces, con otra localidad de igual nombre que se ubica en el centro de la provincia de Santa Fe.
Este pueblo que hoy se muestra moderno, en crecimiento, con obras y servicios de primer nivel, vive orgulloso de su historia, en la que tres vecinos de la localidad, los hermanos Augusto y Pablo Luis Delaygue, y el ingeniero Friedrich Gottfried Weihmüller, construyeron al menos nueve aviones.
La proeza fue entre 1908 y 1914. En esos seis años estos tres audaces visionarios realizaron pruebas de vuelo en los campos de la zona. Por la importancia que se le dio a nivel nacional a estos pioneros de la aviación se creó la Ley Nacional 17.002 que otorgó el título honorífico de “propulsores de la aeronáutica nacional”, a varios civiles y militares, entre los que figuran los hermanos Delaygue.