La Región

Reparan la ruta 7 en La Picasa y esperan habilitarla en el corto plazo

La obra beneficia a 3 mil usuarios que recorren la carretera y hoy deben desviarse. No arriesgan fechas, pero podría ser en pocas semanas

Domingo 20 de Octubre de 2019

La obra para restablecer la circulación en la ruta 7 a la altura de la laguna La Picasa está en plena ejecución, y esperan poder habilitarla en el corto plazo. Los trabajos se desarrollan a lo largo de un tramo de 11 kilómetros de la carretera, entre las localidades de Diego de Alvear y Aarón Castellanos, en el sur de la provincia, que se encuentra inhabilitado desde abril de 2017 debido al desborde de la laguna La Picasa.

Así lo hizo saber a LaCapital el gerente de Operaciones y Mantenimiento de la Dirección Nacional de Vialidad, Luis Figliozzi, quien aseguró que el problema más grande estos días está en el apuntalamiento final de las defensas, casi el último paso, previo a la señalización, para dejar la carretera en condiciones de transitabilidad.

Si bien el presidente del Comité de Cuenca, Juan Carlos Duhalde, había dicho que "los presidentees de comunas y los intendentes están esperando que se habilite el domingo (por hoy)", esto fue refutado por el funcionario nacional, quien aclaró: "Se entiende la ansiedad, pero esto no puede habilitarse mientras no estén garantizadas todas las medidas de seguridad necesarias para la circulación. Y los tiempos son variables. Pero algo es claro: se está trabajando para habilitarla".

Por eso, y aunque son muy cuidadosos con las fechas, podría ser cuestión o de días, o a lo sumo de semanas.

Las principales tareas

Entre las principales tareas para habilitar la circulación se destacan la recuperación de parte del material de protección desprendido a raíz de la crecida de la laguna para la posterior reconformación de los taludes y la construcción de un muro de contención que delimitará la zona de camino de la laguna.

Al mismo tiempo, se están ejecutando obras de bacheo de calzada superficial y profundo, la recolocación de defensas metálicas y el reacondicionamiento de banquinas.

Los trabajos se completan con la instalación de más de 3 mil nuevas defensas tipo flex beam y la reparación de los estribos de uno de los puentes.

En última instancia, se realizará la demarcación horizontal de la calzada y la señalización vertical (cartelería) del corredor.

Finalizados los trabajos, se procederá a la habilitación provisoria del tránsito —con velocidad restringida—, el cual será monitoreado por agentes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. La reapertura de la circulación está supeditada "al cumplimiento de las más estrictas medidas de seguridad y a que las condiciones climáticas no interrumpan y permitan desarrollar los trabajos de rehabilitación", afirmaron las autoridades.

La obra comenzó a fines de septiembre luego de que la cota de la laguna disminuyera considerablemente. "El restablecimiento de la circulación por la ruta 7 siempre ha sido una de las prioridades del Gobierno Nacional. Estamos trabajando en la zona desde el primer momento que el agua bajo para volver a conectar a los vecinos del sur de Santa Fe", señaló Patricia Gutiérrez, administradora general de Vialidad Nacional.

La ruta 7 es un importante corredor del sur santafecino y el norte bonaerenses, una de las regiones de mayor potencial productivo del país. La rehabilitación del tránsito beneficiará a más de 3 mil usuarios —muchos de ellos camiones transporte de cargas— que actualmente deben desviar por otros corredores como las rutas 8 y 33.

Tapada por el agua

Tal como lo publicó oportunamente LaCapital, la laguna La Picasa atraviesa una situación hídrica extrema que compromete en diverso grado las estructuras socioeconómicas locales. Así quedó demostrado a través de mediciones satelitales realizadas en los últimos años que muestran cómo La Picasa pasó de ser "una manchita" que ocupaba 1.400 hectáreas en 1985 a una enorme masa de agua que hoy abarca un territorio equivalente a 40 mil hectáreas, o sea 28 veces más que hace 32 años.

Se trata de un sistema complejo, ya que se trata de una laguna situada en una cuenca endorreica que no tiene salida. Gracias a los datos suministrados por satélite se pudo trazar una evolución en el tiempo de la cantidad de agua que contiene la laguna en sus diferentes capas, para establecer así una foto muy precisa de su trayectoria.

Entre 1998 y el 2002 el nivel de agua se incrementó, y luego otro hubo otro período neutro durante el cual se registraron descensos que llegaron hasta 2016. Pero ese año se produjo un quiebre, ya que de la mano de un muy intenso fenómeno de El Niño la laguna llegó a cotas nunca antes vistas.

En febrero de 2017 la laguna avanzó sobre la ruta en el segmento que va de los kilómetros 380 y 391, lo que obligó a reducir el tránsito, el que fue definitivamente interrumpido en abril de ese año.

Desde septiembre

Según explicó Figliozzi, a medida que fue bajando el agua los últimos meses, comenzó a visualizarse la posibilidad de retomar los trabajos de reparación.

Esto fue posible recién en septiembre de este año, cuando las máquinas entraron a la carretera. "Como no sabíamos con qué nos encontraríamos empezamos con los trabajos de limpieza, sacar las barandas, y después con la tareas de bacheo, la recuperación de material pétreo y la recolocación de barandas. Lo que hoy nos maneja los tiempos es la relocalización de las defensas metálicas. Es que los postes los estamos hincando no en el suelo sino de material cementado o piedras. Después vendrá la señalización", remató.

en obra. Las máquinas de Vialidad Nacional trabajan en la reposición de las defensas al costado de la carretera.

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