La Región

Pérez: la expropiación de los talleres abre la esperanza para toda la ciudad

Integrantes de la Mesa de Encuentro recordaron el derrotero que llevó a la ley desde el cierre de la planta y hablaron de las expectativas a futuro.

Sábado 01 de Diciembre de 2018

Gustavo Vivaldo y Fabián Laffont trabajaron durante 34 años en los talleres ferroviarios de Pérez. Pasaron por todas las etapas: la estatal, la cooperativa, la privada, el achicamiento brutal y el cierre intempestivo. Un tanto más joven, Diego Bordón entró en la gestión privada y desempeñó funciones durante seis años.

Vivaldo, Laffont y Bordón son tres de los 75 trabajadores que, después de varias sangrías, habían quedado en los talleres ferroviarios de la empresa Rioro, Los mismos que en junio de este año encontraron un cartel en el portón de entrada anunciando el cese de las actividades, y que ahora ven renovadas las esperanzas de volver a sus puestos, de la mano de la ley de expropiación sancionada el jueves por la Legislatura provincial.

La sanción de la ley y la posibilidad de traer nuevos inversores para reanudar la actividad no sólo fue una gran noticia para ellos, sino para toda una ciudad que vio nacer y crecer a sus talleres, emblema de la vida del pueblo durante más de un siglo. No en vano esta ley movilizó a toda la comunidad y a sus instituciones, que crearon la Mesa de Encuentro por la Reactivación de los Talleres Ferroviarios, un gran motor para conseguir el objetivo.

Tal como lo publicó LaCapital en su edición de ayer, la Legislatura santafesina convirtió en ley este jueves el proyecto de expropiación de los terrenos donde funcionaban los talleres ferroviarios Rioro, en Pérez, tanto del inmueble como de las instalaciones, galpones, maquinarias, herramientas, rodados, muebles y útiles y todos aquellos elementos destinados a la actividad productiva que se encuentran en ese predio.

La Cámara de Senadores aprobó la iniciativa que ya tenía media sanción en Diputados. Lo hizo con una modificación, que la Cámara baja acompañó esa misma noche. La modificación de los senadores refiere a que en 90 días el municipio de Pérez y la provincia deben acordar los términos del proyecto expropiatorio.

Esta nueva instancia abre un proceso de reactivación, ansiado tanto por los trabajadores como por la comunidad.

Los protagonistas

Sentados en el recinto del Concejo Municipal, miembros de la Mesa de Encuentro recibieron a este diario. Además de Vivaldo, Laffont y Bordón, estaban allí los concejales Mauro Rojas (presidente del cuerpo), Federico Jolly y Silvina Rodríguez; Silvina Morelli, de Amsafé; David Novillo, vecino y empleado de la empresa Trenes Argentinos, y Alejo Iztegui, del Partido Confederal de Pérez y también integrante del espacio, que supo convocar a referentes de distintos sectores con un solo objetivo: que los talleres vuelvan a funcionar.

Fueron los trabajadores quienes llevaron primero la voz cantante. Laffont recordó el proceso que llevó al achicamiento de la empresa, primero, con retiros voluntarios "compulsivos" en 2016 y 2017, y el cierre el 22 de junio del año pasado, cuando los empleados llegaron a trabajar, como todos los días, y se encontraron con un cartel pegado en el portón de ingreso que anunciaba escuetamente el cese de las actividades.

A partir de allí, se inició un derrotero para unir voluntades, que tuvo al Concejo como primera caja de resonancia, con un proyecto de declaración que luego fue tomado por diputados que lo convirtieron en un proyecto de ley.

Vivaldo recordó el cierre, el dolor que experimentaron, sobre todo por la pertenencia. Trabajaba en Recursos Humanos. Toda una vida. "Cuando él entró yo era flaco", contó Rojas entre risas. Ahora, las expectativas reviven, y no sólo para ellos, sino para la ciudad. "Los talleres dan trabajo a Pérez", dijo Vivaldo, mientras se abría una charla sobre los posibles usos, ya que el espacio puede ser destinado incluso a parque industrial.

Para ellos, la reactivación de los talleres no es un problema económico. De hecho, ocho de las 30 hectáreas del predio debe ser afectado a la actividad ferroviaria. Y la ley establece que dicho inmueble podrá subdividirse e incluso podrán ser beneficiarios de esta expropiación sujetos privados en la medida que en todo el desarrollo del inmueble objeto de la misma se cumpla en forma predominante una finalidad social en beneficio de la comunidad. "El tema económico no es un obstáculo para poder retomar la actividad. Puede haber ofertas superadoras, pero siempre hemos dicho abiertamente: como perecinos tenemos parte de nuestra historia aquí, protegimos los talleres por la fuente de trabajo, pero además, como Mesa de Encuentro seguimos apostando al transporte férreo, en el que fue uno de los talleres más grande de Sudamérica. Cerrando el taller, estábamos matando las futuras políticas públicas que propicien el crecimiento de la actividad ferroviaria, por eso, esto no puede tomarse como costo, es inversión", dijo Jolly. Y recordó que en 2007 la empresa compró los talleres por la suma irrisoria de 1,8 millón de pesos.

Un modus operandi

Los miembros de la mesa esperan ahora la promulgación de la ley y la decisión política de las autoridades provinciales de acompañar el proceso. Y Rodríguez valoró la participación de "actores que hicieron posible esto", en relación a los legisladores que impulsaron el proyecto y acompañaron el proceso. "Si no hubiera sido por ellos, estaríamos esperando a mayo del año próximo", dijo, y advirtió: "A algunos, esto los tomó por sorpresa", en relación a quienes apostaban a la desactivación en pos de un proyecto inmobiliario.

Laffont fue aun más concreto al advertir un modus operandi de los dueños de la empresa: "Compran algo por dos mangos, cuando no pueden negociar con el gobierno de turno, cierran las persianas y hacen proyectos inmobiliarios, como hicieron en Puerto Madero. Tenemos los planos con la subdivisión que habían planeado de las 30 hectáreas. Desde 2014 tenían proyectado eso, y hasta ayer (por el jueves) tenían la idea. Por eso, más de uno se quedó con los ojos abiertos cuando se aprobó la ley", dijo.

Para cerrar, Morelli valoró el rol de los empleados y el hermanamiento de los trabajadores. Y después de historiar la trayectoria de los talleres (fueron epicentro de la primera marcha por la paz en contra de la movilización de tropas a Corea), hizo especial hincapié en la organización, a través de la mesa de toda una comunidad. "Los trabajadores fueron 75, pero detrás de ellos hay todo un pueblo", remató.

abrazo. El 22 de junio último, trabajadores y comunidad se congregaron en los talleres al cumplirse un año del cierre.

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