Jueves 27 de Octubre de 2022
Durante la mañana de este jueves los agentes de la Guardia Urbana de Roldan se presentaron en la escuela Fiscal 229 para hacer los controles de rutina que realiza la Subsecretaría de Seguridad municipal a los micros que transportan escolares, pero una de las dos unidades que debían llevar a pequeños de primer grado a la granja de Ybarlucea, no pudo salir.
El colectivo con problemas, contaba con seis cinturones de seguridad que no funcionaban. Según el informe de la GUR, "dos estaban trabados y cuatro fuera de funcionamiento". Se trata del mismo coche que la semana pasada tampoco pudo trasladar a alumnos de la Escuela Pedro Dürsh hacia el convento de San Lorenzo por igual motivo.
Si bien los padres estuvieron de acuerdo con la medida tomada por los inspectores del municipio, se vivió un clima de malestar generalizado y tensión; ánimos caldeados y chicos llorando por no poder salir hacia la granja como el otro grupo integrado por los tres primeros grados de la tarde. Finalmente, el micro se retiró sin firmar el acta de infracción que sí rubricaron los padres.
Afortunadamente, se pudo acordar que el coche doble piso de la empresa Tata Rápido, que sí fue habilitada, haga otro viaje para llevar hasta Ybarlucea a los 45 niños de la mañana que se quedaron sin su transporte. De esta manera, todos los pequeños pudieron disfrutar del paseo, previo pago del servicio extra.
En las últimas dos semanas y en cuatro ocasiones, los colectivos no pasaron los controles que se realizan frente a los establecimientos educativos roldanenses, previo a cada salida y a pedido de las autoridades escolares y de los propios padres.