LA REGIÓN - PANDEMIA

Los controles y algunas demoras empañaron una fiesta deportiva en Chovet

Se realizaron las primeras pruebas en el recientemente habilitado kartódromo Francisco Gamulin, donde el sábado algunos competidores debieron volverse sin participar porque no contaban con la documentación requerida.

Martes 03 de Noviembre de 2020

Una situación confusa y muy incómoda para los protagonistas se produjo este fin de semana en la localidad de Chovet, departamento General López. Allí, personas que iban a participar en la primera prueba del recientemente habilitado kartódromo Francisco Gamulin fueron demoradas por no contar, en principio, con la documentación necesaria para ingresar y realizar la actividad.

Si bien los mismos organizadores del evento le bajaron el perfil al episodio y prefirieron esperar a que se expida la Justicia, no pudieron evitar que la situación generara una fuerte reacción en las redes sociales, que fueron finalmente el ágora donde circuló la información.

El kartódromo estaba preparado este fin se semana para las primeras pruebas, con los protocolos dispuestos por la provincia: hacerlas en cuatro horarios diferentes cada día, no bajar de los vehículos hasta la llegada al predio, que cada piloto ingresara con un solo acompañante, mantener las distancias reglamentarias y utilizar barbijos, entre otras medidas. Pero en el ingreso a la localidad se montó un operativo en el que hubo tres situaciones inesperadas y desagradables: un hombre de San Nicolás y otro de Villa Constitución, ambos acompañados de sus hijos, y un matrimonio de Casilda, fueron demorados en el retén. Fue el sábado por la mañana. Aparentemente, no contaban con la documentación requerida para ingresar, y no pudieron participar de la actividad. Luego, la situación se normalizó y las pruebas se hicieron.

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“No sabemos si fue una confusión, un malentendido, hubo algunas personas demoradas, hasta donde sabemos, porque no contaban con los permisos de tránsito. La gente que estaba ingresando al pueblo venía con permisos de trabajo, pero no para participar de una actividad deportiva”, contó a La Capital Diego Boneto, delegado de la Comisión Deportiva Automovilística de la Asociación Kartings del Sur. “Se pudo solucionar, toda la gente que viajó después pudo ingresar al kartódromo, pero los primeros que pasaron por el control no tenían los permisos correspondientes”, contó.

Indignado

El episodio no resultó tan administrativo para los directamente involucrados. Alguien, identificado como Pablo Aguer, posteó en el muro de Silvina Gamulin, quien regentea el kartódromo: “Fuimos el sábado a probar al circuito de ustedes y quedamos detenidos desde las 9 hasta las 14 sin poder tomar agua o alimentarnos. Y al momento de liberarnos nos tuvimos que volver sin poder comprar nada para comer en el viaje, porque nos negaron el ingreso al pueblo y al circuito, escrachados como delincuentes comunes.

“Somos una familia honorable, responsable, y luego se 50 años de una conducta intachable terminamos en una comisaría con una causa penal, siendo fotografiados y poniendo los dedos como delincuentes. Eso nos acarreó que hasta el día de hoy estamos destrozados, sin poder comer ni dormir de los nervios que pasamos. El sábado, mientras la categoría pasaba los tiempos del circuito, nosotros estábamos detenidos. El domingo nos dedicamos a asesorarnos legalmente (aunque) no pudimos viajar a Rosario, a visitar a nuestra hija que estudia abogacía.

“Nunca me voy a olvidar cómo lloraba mi hijo de 13 años mientras le retenían el karting, como si lo hubiera robado. Mientras escribo esto se me caen las lágrimas de impotencia. No quiero molestar, sólo quería comentarles lo mal que la estamos pasando”, finaliza el posteo.

Por las redes

Consultada por este diario, la misma Gamulin se excusó de formular comentarios. “No puedo hasta que esta gente haya solucionado su situación procesal. Nosotros decidimos como responsables del circuito no hacer ninguna declaración pública y estamos tratando de ayudar a esa gente. Esta era la primera vez que se hacía una prueba oficial, que están autorizadas y con protocolos específicos”.

Pero el posteo del identificado como Aguer generó de los más variados comentarios en el muro de la organizadora. “Hace tiempo que en Chovet vienen haciendo ese abuso, ya esto es la gota que rebalsó el vaso”, dijo una usuaria. En general los cibernautas, seguramente muchos de Chovet, calificaron lo ocurrido como “una vergüenza”, de “abuso de autoridad”, y protestaron porque “se arruinó algo tan lindo, una vez que pasa en el pueblo”.

Lo cierto es que Chovet, una pequeña localidad de algo más de 2 mil habitantes ubicada a 116 kilómetros de Rosario, tiene _según el último parte epidemiológico difundido por la provincia este lunes_ 28 casos acumulados de Covid-19. Y ya tuvo que lamentar cuatro muertes por la enfermedad. Existe una preocupación cierta en las autoridades, que trabajan contrarreloj en la reformulación de su centro de Salud. Todo en una comunidad donde el virus hasta ingresó a la Casa de la Tercera edad y 15 ancianos fueron diagnosticados como positivos. Quizás, un exceso de celo en el cumplimiento de los protocolos haya sido lo que terminó empañando esa mañana de sábado, cuando todos esperaban la visita de los pilotos para una prueba que había generado sobradas expectativas.

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