La Región

Los bomberos de Oliveros y un día para dar a los chicos

El cuartel propuso un intercambio de alimentos no perecederos que serán donados a un comedor infantil, y de juguetes que llevarán en autobombas.

Miércoles 28 de Noviembre de 2018

Una vez más los bomberos voluntarios son el emblema de la solidaridad. Ayer en todo el país celebraron "un día para dar" basado en gestos de unos hacia otros. En Oliveros el cuartel propuso el intercambio de alimentos no perecederos que serán donados a un comedor infantil y de juguetes que llevarán en las autobombas en caso de que haya algún siniestro en el que deban contener a niños. A cambio brindaron conocimiento en seguridad vial y prevención en el hogar.


El proyecto se enmarca en el Día Mundial de la Solidaridad, que está fijado en el calendario cada 31 de agosto, pero ayer 27 de noviembre la Federación Bomberos de Argentina invitó a todo el país a generar "un día para dar". El anclaje en cada localidad lo formuló la organización local, es decir de quienes para quienes, pero todos fueron parte de la cadena de favores.

En Oliveros, el ex galpón del ferrocarril ubicado sobre ruta 11, pintado hace poco tiempo de celeste y blanco, se convirtió en el punto exacto para recibir a vecinos comprometidos. El día de lluvia apenas los limitó, ya que la comisión directiva y el cuerpo activo se llenaron de afectuosas visitas.

La cita estuvo prevista de 17 a 21, recibieron alimentos no perecederos que entregarán al reciente comedor infantil del Centro Cristiano Misionero, que alberga a una gran cantidad de chicos como apoyo los fines de semana. Otra opción fueron peluches o juguetes para realizar en cada autobomba un "cajón contenedor" para usar en caso de siniestros donde haya niños.

Evaluando el contexto y proponiendo los objetivos, la prosecretaria de la institución, María Eugenia Quindt, dialogó con La Capital y describió: "La idea de la Fundación Bomberos de Argentina es una acción solidaria y a su vez la otra persona o institución haga algo solidario a cambio".

Así pusieron manos a la obra: "A los chicos del cuartel se les ocurrió convocar a la comunidad con un alimento no perecedero que van a ser enviados al Centro Cristiano Misionero, que el mes pasado habilitó un comedor infantil. Y los peluches es para realizar un cajón contenedor de juguetes en cada una de las autobombas para que en caso de siniestros viales en donde haya algún menor involucrado en el momento del accionar de los bomberos puedan entretener al menos con algún juguete para que el niño se pueda llevar y por lo menos en ese momento atravesar esa situación difícil".

El vínculo interinstitucional surge en el contexto de la organización Oliveros en Red donde mensualmente representantes de las entidades intermedias exponen las necesidades y los proyectos que llevan adelante. En ese contexto, se sostiene un clima de colaboración donde con gestos u acciones se afianza el trabajo en equipo. En las últimas reuniones el colectivo descubrió el proyecto de acompañamiento a la infancia del Centro Cristiano Misionero que actúa sin subvención estatal.

Por otra parte, el jefe del cuerpo activo, Esteban Jiménez, describió: "La intención de buscar los juguetes nació por un lado porque conocemos el impacto positivo de los payamédicos y también por la experiencia de haber encontrado a chicos en accidentes donde se nos hace difícil entrar en confianza. Pensamos que con un juguete nos acercaríamos más y así podemos contenerlos, tranquilizarlos y revisarlos mejor". En igual sentido, se sinceró: "No conocemos si algún otro cuartel de la zona lo hace, pero nos parece una experiencia interesante para descubrir".

Cabe destacar que dentro de la consigna también estuvo una especie de contraprestación a la llegada de los visitantes al cuartel: "La acción solidaria de la comunidad es llevar el alimento, el peluche o el juguete y nuestra acción solidaria es retribuir con charlas cortitas de seguridad vial o seguridad en el hogar", avanzó Quindt, quien dejó de ser la titular de la comisión directiva de la institución hace meses.

Cabe destacar que el cuartel de Bomberos Voluntarios de Oliveros tuvo grandes reformas en los últimos meses, es por eso que además les propusieron a quienes desconocían las instalaciones recorrerlas con el acompañamiento de personal, y así les indicaron en cada sitio cómo se usa y cómo se organizan a la hora de prepararse ante una emergencia. Con casi 15 años, siendo uno de los primeros de la zona que cuida, se sigue mostrando fuerte, con ganas de avanzar y cada vez más seguro de su camino: la voluntad de brindarse al otro.

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